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La herencia cultural que le deja al Pueblu d'Asturies un taxista gijonés enamorado de los texos

César Pañeda, fallecido el pasado año y asiduo al Muséu, acumuló dos mil fotografías del patrimonio etnográfico regional y algunos singulares documentos que ahora le llegan al centro museístico

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Nueva donación fotográfica al Muséu del Pueblu d'Asturies

Dos mil fotografías del patrimonio etnográfico asturiano, retratado entre los años 80 y 90 del siglo pasado y la década inicial del siglo XXI por por un taxista gijonés con amplios intereses culturales, es la última donación que le ha llegado al Muséu del Pueblu d’Asturies de la mano de las herederas de César Pañeda, el anónimo autor. César Carlos Pañeda Ainsua (Gijón / Xixón, 1955-2020) conservaba cuidadosamente en 19 álbumes unas fotografías a todo color, de asuntos muy diversos pero con el común denominador de su interés por profundizar en el conocimiento y en la defensa del patrimonio natural, rural y arquitectónico de Asturias. A su muerte, sus herederas han optado porque sea el Muséu gijonés el que custodie y haga uso de ese material.

¿Y quién era el anónimo autor, César Pañeda? Pue el hijo único de una familia de obreros, que estudió el bachillerato en el Instituto Calderón de la Barca de Gijón y que vivió toda su vida en el barrio de Ceares. Profesionalmente ejerció de taxista hasta su jubilación por enfermedad en 2007. Su biblioteca particular, dicen desde el museo, "nos habla de un consumado cinéfilo y de un lector muy bien informado sobre todo lo que se publicara acerca de temas asturianos (poseía numerosos libros y catálogos editados por el Muséu del Pueblu d’Asturies, de cuyas instalaciones y exposiciones era asiduo visitante)".

César Pañeda.

En su tiempo libre, casi siempre acompañado por su amigo Miguel Infanzón, o aprovechando los viajes realizados por motivos profesionales, fotografió prácticamente todos los concejos de Asturias, fijando el objetivo de su cámara en los aspectos más singulares de la arquitectura (casas, casonas, palacios, torres, escudos, iglesias, ermitas, hórreos y paneras, molinos, fuentes...) y del paisaje (flora, fauna, pueblos, montañas, ríos…). Entre las imágenes más recurrentes están las de los texos, en cuya conservación estaba volcado, hasta el punto de crear un página web específicamente dedicada a ellos (Amigos del texu).

"El archivo fotográfico de César Pañeda viene a enriquecer la colección de imágenes del Museú del Pueblu d’Asturies con una visión panorámica del territorio asturiano en un periodo temporal muy reciente. Otros archivos de fotógrafos aficionados lo hacen desde perspectivas más locales, desde circunstancias diferentes y en periodos cronológicos anteriores (casos de Miguel Rojo Borbolla, Gerardo Bustillo, Celso Gómez Argüelles, Manuel Espín, Francisco Ruiz Tilve, Pedro Alonso Rebollar…). Pero todos ellos contribuyen a incorporar aspectos y puntos de vista que no siempre se encuentran en los archivos de los fotógrafos profesionales, cuyos intereses están más ligados a la actualidad, a la noticia o a la faceta más comercial del oficio", explican desde el Museo.

La donación de fotografías se acompaña de un conjunto libros, folletos, revistas y otros documentos de los temas asturianos por los que se interesaba César Pañeda. De especial interés es un volumen editado por el Patronato Laboral Francisco Franco en 1958 titulado "20 años de mi vida", propiedad de César Pañeda Martino, padre del fotógrafo. Se trata de una especie de diario que se entregaba a los beneficiarios de una vivienda de promoción oficial (en este caso del Grupo La Paz C en La Cruz, parroquia de Ceares), en la que aparte de incluir diversas informaciones y consignas del ideario falangista y nacional católico de la época, tiene unas hojas en blanco para anotaciones de los propietarios y unas casillas para pegar los sellos según iban amortizando el precio de la vivienda, hasta llegar a los veinte años.

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