Un día después de que la ministra de Sanidad, Carolina Darias, fuera tajante a la hora de afirmar que este año, debido a la pandemia, “no ha lugar” las manifestaciones masivas con motivo del 8 de marzo, Día de la Mujer, el Gobierno dio muestras de que apoyará los actos reivindicativos que cumplan con las restricciones sanitarias, pero sin aclarar si alguno de sus miembros participará en las manifestaciones o concentraciones limitadas que preparan los colectivos feministas.

Por un lado, fuentes del Ministerio de Igualdad señalaron que el departamento capitaneado por Irene Montero se “remite a las declaraciones de la ministra Darias”, por lo que sus integrantes “seguirán las recomendaciones” del Ministerio de Sanidad, de la delegación del Gobierno y de las consejerías de Sanidad. “En resumen, todo el Gobierno en su conjunto, incluida la ministra de Igualdad, hará lo que marque la ministra de Sanidad y las autoridades sanitarias”, señalan estas fuentes.

Son muchas las voces que han surgido en contra de realizar estas manifestaciones. Entre ellas, la de Ana Obregón, quien ha preguntado un extenso texto criticando la decisión sobre el 8M. ""El 8M es el día internacional de la MUJER. La ministra de igualdad ha convocado manifestaciones a pesar de la pandemia. Desde el respeto voy a refrescarle la memoria porque a veces las conexiones sinápticas de las neuronas con tanto lío nos van despacio", comenzaba su texto que puedes leer en este enlace.

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha querido explicar su decisión a través de un mensaje que ha publicado en su cuenta oficial de Twitter. "Sabemos que este 8M será diferente, marcado por la pandemia y respetando escrupulosamente lo que digan las autoridades sanitarias. Lo que no vamos a tolerar es el discurso de criminalización de la derecha contra la lucha de las mujeres", ha afirmado.