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Silvia Munt | Directora de “Eva contra Eva”, el 5 de marzo en el auditorio del Centro Niemeyer

“Ser directora fue la primera decisión premeditada que tomé y estoy muy feliz”

“A Pau Miró le interesaba oír las sugerencias de Emma Vilarasau y mías y es que la mujer de hoy no es la que salía en ‘Eva al desnudo’”

Silvia Munt. | Toni Albir / Efe

Silvia Munt. | Toni Albir / Efe

Silvia Munt (Barcelona, 1957) dirige “Eva contra Eva”, un drama de Pau Miró a partir del melodrama clásico “Eva al desnudo”, un espectáculo programado en el Centro Niemeyer el próximo viernes (19.00 horas) que cuenta con Ana Belén como principal actriz.

–Le tuvo que gustar mucho “Eva contra Eva” para hacerlo en castellano y en catalán.

–(Risas) Como sabe, Pau Miró se inspira libremente en la película “Eva al desnudo”. Contó conmigo y Emma Vilarasau, la actriz de la versión en catalán, para concluir la función: le interesaba oír nuestras voces. Y es que la mujer, en general, ya no es la que salía en la película, está en otro lugar. Y eso había que explicarlo. También dirigí dos versiones cuando “El precio”. Y luego es cuando llega Ana Belén: estoy encantada de que lo leyera y de que decidiera hacerla.

–O sea, que participaron de la creación.

–Eso es. Fue un proceso saludable: añadir frases, sugerir nuevos puntos de vista.

–Al final es teatro dentro del teatro.

–Es el ámbito que conocemos todos, pero no deja de ser una excusa. Lo que nos interesaba era plantear el espectáculo como un espejo en el que se reflejan las dos actrices: la mayor y la joven y es que estoy convencida de que la vida depende de quién la mire. Esos espejos te formulan muchas preguntas y eso genera un montón de respuestas que finalmente son mentiras.

–La obra se inspira en Mankiewicz.

–Y también en “Noche de estreno”, de Cassavetes. La historia de la actriz joven que es fan absoluta de la mayor, que lee todo lo que escribe, pero se queja de que no tiene el espacio que ella cree que le corresponde. La obra va de encontrar el sitio de cada una en el mundo y todo esto por medio de un enfrentamiento provocado por gente que le no gusta que seamos como queremos ser.

–Y no vamos con nadie.

–No. Las dos mujeres tienen sus motivos, pero también el crítico. Es un personaje importante porque sus ojos son los que lo juzgan todo. Lo mismo le pasa al director, enamorado de la actriz joven.

–Lleva veinte años dirigiendo, pero su trabajo en “Alas de mariposa” o en “La plaza del Diamante”...

–Ser directora fue la primera decisión premeditada que tomé y estoy muy feliz por ello. Las otras decisiones fueron aleatorias.

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