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La primavera musical entra mañana

“Il Gardellino” abre en el Auditorio de Oviedo el ciclo de música barroca, que no pudo celebrarse en 2020 por el confinamiento

Los integrantes de “Il Gardellino”. | CNDM

El conjunto “Il Gardellino” inaugura mañana, a las 19 horas en el Auditorio de Oviedo, el ciclo “Primavera barroca” 2021. Una iniciativa en la que colaboran la Fundación Municipal del Cultura de Oviedo y el Centro Nacional de Difusión Musical y que regresa este año tras haberse suspendido e 2020 por causa del obligado confinamiento para frenar la pandemia de covid-19.

La agrupación barroca que dirige Marcel Ponseele desde 1988 llega a Oviedo con el objetivo de descubrir al público la música de la corte de Dresde en el siglo XVIII, con obras de Vivaldi, Hasse y otros autores más desconocidos como Zelenka, Heinichen o Pisendel.

Galardonada con el prestigioso premio “Diapason D’Or”, es la primera vez que la agrupación belga actúa en Oviedo. Sus integrantes están de gira por España, la primera que hacen en el extranjero en un año en el que las salas de conciertos siguen aún cerradas en Bélgica. Han tenido, no obstante, una intensa actividad en “streaming” gracias al respaldo del Parlamento flamenco, según cuenta a LA NUEVA ESPAÑA el flautista Jan de Winne. “Lo más importante era mantenerse activos, por eso en otoño nos pusimos a grabar, primero con un número reducido de músicos, porque teníamos que dejar tres metros de separación; era muy complicado escucharnos en aquellas condiciones”, destaca.

La iniciativa de elaborar un programa de música en torno a la corte de Dresde llegó a “Il Gardellino” de parte del Centro Nacional de Difusión Musical. “Es una música fantástica que a veces es difícil interpretar en un concierto porque los programadores temen que no pueda ser bien recibida por el público”. De Winne explica que quizás el público está más familiarizado con las cortes de Berlín o Mannheim, pero insiste en la trascendencia de Dresde, que contó con “la primera orquesta profesional de su tiempo, con el rey Federico Augusto I “el Fuerte”, que tuvo un interés enorme en atraer a los mejores músicos del momento”. Pone como ejemplo a Johan Georg Pisendel, para quien Vivaldi escribió varias obras.

“Il Gardellino” tiene un compromiso con la investigación, la recuperación y la grabación de música y músicos desconocidos para el gran público. Son sus propios miembros quienes dirigen esas investigaciones y quienes se desplazan a los archivos en busca de esas “joyas musicales” perdidas. “Muchas veces lleva tiempo buscar las obras de música, pero en el caso de la corte de Dresde somos afortunados porque toda la biblioteca ha sido digitalizada recientemente, lo que acorta mucho el tiempo de trabajo”, detalla De Winne. La agrupación belga lleva desarrollando este proyecto sobre la corte de Dresde más de diez años y ha dado como resultado dos discos premiados internacionalmente.

Además de la edición de música para convertir los manuscritos de los archivos en partituras modernas, mucho más accesibles a los músicos actuales, tanto Marcel Ponseele como Jan de Winne han desarrollado una extensa labor en la construcción de instrumentos de viento que siguen los modelos conservados del siglo XVIII.

“Nosotros construimos nuestros propios instrumentos, los oboes y las flautas. He conseguido hacerme con una colección original de instrumentos de época que tengo miedo deteriorar y por eso toco con las copias que he hecho”, explica De Winne. En un principio, sintió cierta frustración cuando las copias y los originales no ofrecían resultados sonoros similares, “pero lo más importante es tocar con honestidad. El interés no está en imitar cómo sonaba la música en el siglo XVIII”, y puntualiza que “queremos aproximarnos a ‘la verdad’ en la interpretación musical, pero sabemos que nunca va ser una verdad absoluta”.

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