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La corte de Dresde se corona en Oviedo

“Il Gardellino” entusiasma al público con su interpretación de piezas del siglo XVIII en el ciclo “Primavera barroca”

Un momento del concierto de “Il Gardellino” en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo. | Luisma Murias

Los conciertos del ciclo “Primavera Barroca” de Oviedo son una oportunidad para descubrir músicas que habitualmente no se pueden escuchar en los auditorios asturianos. Fue lo que ocurrió ayer con “Il Gardellino”, el conjunto que dirige Marcel Ponseele (oboe) y que llevó al público asturiano a la corte de Dresde en pleno siglo XVIII.

Tanto disfrutó el público de la sesión que su larga ovación final obligó al grupo a ofrecer una propina que en principio no tenían previsto. Fue una forma excelente de recuperar un ciclo organizado por la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo y el Centro Nacional de Difusión Musical. Eso sí las restricciones por el coronavirus obligaron a restringir el aforo de la sala de cámara del Auditorio Príncipe Felipe hasta algo menos de las 100 localidades.

Los afortunados agradecieron el interesante programa interpretado por “Il Gardellino” que incluía obras de con obras de Vivaldi, Hasse y otros autores más desconocidos como Zelenka, Heinichen o Pisendel.

La orquesta fue creciendo durante su actuación y salvando las dificultades que supone tocar con instrumentos de época. La flauta y el oboe que se vieron ayer en el Auditorio tienen menos llaves y las trompas eran naturales, todo ello complica mucho la afinación, algo que se apreció pero que los músicos lograron solventar. Para ello se apoyaron en una destacada labor de conjunto que tenía mucho que ver con el trabajo titánico llevado a cabo por la concertino, Joanna Huszcza, que en todo momento buscaba el contacto visual con los compañeros, algo complicado en una disposición en el escenario, que tampoco era la habitual.

En ese aspecto musical destacó también que la orquesta no renunció al vibrato, como se espera en la música barroca.

Un concierto para descubrir nuevas músicas escritas hace siglos y que sirven para olvidarse de actuales pandemias.

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