Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

“El León de Oro” sigue siendo el rey

La formación coral luanquina exhibe un gran nivel en el concierto de Semana Santa ante un público entusiasta en la Catedral de Oviedo

Un momento del concierto, bajo la dirección de Marco Antonio García de Paz. | Luisma Murias

Un momento del concierto, bajo la dirección de Marco Antonio García de Paz. | Luisma Murias

Con una sonora ovación. Este fue el fin, el broche perfecto a una velada musical de altísimo nivel protagonizada ayer por el coro “El León de Oro” en el marco de la Catedral de Oviedo y con motivo de la Semana Santa. La agrupación gozoniega, que cuenta con la colaboración de LA NUEVA ESPAÑA en sus actividades, se enfrentó, durante algo más de una hora, a un programa tan atractivo como exigente, compuesto por obras de Guerrero, Victoria o Palestrina bajo el título “Italia y España: la Edad de oro”, en una clara alusión a la esplendorosa polifonía sacra del siglo XVI.

Público asistente al concierto. | Luisma Murias

La cita no pasó desapercibida a los numerosos seguidores del coro luanquín y la Catedral de Oviedo se quedó pequeña para albergar a un público ávido de disfrutar de la mejor música coral posible para un concierto de Semana Santa.

Musicalmente, la propuesta fue extraordinaria. La formación dirigida por Marco Antonio García de Paz demostró con creces que la pandemia no les ha afectado un ápice y se exhibió en un repertorio donde se mueve como pez en el agua, y en el que se han erigido referentes a nivel nacional e internacional. Precisamente, las tres obras de Francisco Guerrero que interpretaron (“Sancta et immaculata”, “Sanctíssima María” y “Magnificat quarti toni”) están incluidas en su último trabajo discográfico que vio la luz hace escasas semanas.

Mostrando en todo momento un color muy cuidado, una compenetración casi marcial y, especialmente, unas voces excepcionales y bien trabajadas, “El León de Oro” rugió musicalmente sobre el templo ovetense y regaló a los asistentes momentos exquisitos de gran belleza, más acentuada si cabe por la acústica de la Catedral, como el “Et in carnatus est” del Credo de la “Missa Salve” de Victoria o en el “Laudate pueri” de Palestrina.

Ante los calurosos aplausos del público, los componentes del coro bisaron el “O clemens” del motete “Salve Regina” de Tomás Luis de Victoria.

Compartir el artículo

stats