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“Tristesse” llega a la gran pantalla

La película de Ruiz Barrachina rodada en Asturias se estrena el viernes en las salas tras ganar un AMAS, y competirá en Nueva York y Chicago

Una escena de “Tristesse”, con La Catedral de Oviedo al fondo.

“Tristesse”, la película que Emilio Ruiz Barrakchina rodó entre junio y julio del año pasado en escenarios de Asturias, principalmente en Oviedo, llegará este viernes a las salas. La cinta, patrocinada por LA NUEVA ESPAÑA, se proyectará en los cines Yelmo de Los Prados (Oviedo) y Ocimax (Gijón). En la sesión de las 19.00 horas de la capital habrá un photocall con asistencia de director, actores y equipo técnico del filme, producido por el hostelero y actor Miguel García “Miguelo”. La obra de Barrachina, que viene de ganar un premio del Anuario de la Música Asturiana (AMAS) gracias a la exquisita banda sonora de Jesús Arévalo, afronta su semana más intensa: mañana empezará el New York City International Films Festival, donde la película va en sección oficial representando a España, y el jueves comienza el Latino Chicago Film Festival, donde también participa en la sección oficial.

Un “milagro” cinematográfico. Así califica Ruiz Barrachina la realización de “Tristesse”, que tiene una gran componente autobiográfico a la hora de reflejar sus propias experiencias en el complejo mundo del cine, tan propicio para las presiones de todo tipo. Una catarsis artística en toda regla que recuerda por sus toques oníricos y veraces al clásico “8 y medio” de Fellini, mezclando imaginación y realidad, y a la que el director ha querido aplicar un barniz estético de belleza de rasgo poético, aprovechando al máximo las posibilidades que ofrecen las numerosas localizaciones en interior y exterior de Asturias, con Oviedo como un personaje más de la historia ya desde sus primeras imágenes.

Se rodó en plena pandemia y eso obligó a extremar precauciones y a aprovechar al máximo tiempos y recursos para no malgastar ni un minuto ni un euro, con el obstáculo añadido de haber cambiado actores a última hora y la urgencia de aprender papeles en apenas 48 horas. La necesidad, en cuestión de creación, se convierte muchas veces en virtud y todo el equipo rindió al máximo para que el resultado final no se viera dañado por esas circunstancias adversas. Ruiz Barrachina, responsable de títulos como “Yerma”, “Bernarda” y “El abuelo Víctor”, contó con un reparto encabezado por Enrique Simon, Miguelo García y Bárbara Caffarel para desarrollar la historia de Juan Bravo, un cineasta que, a sus 60 años, reflexiona con lucidez sobre las luces y sombras que recorren su vida.

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