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Luis M. Valdés-Villanueva | Director de la revista asturiana “Teorema”, que cumple 50 años

“La pandemia hace más acuciante la reflexión sobre la salud y la enfermedad”

“La filosofía occidental nació en Grecia hace 25 siglos y goza de buena salud, ¿podrá decirse eso del fenómeno tuit en un plazo mucho más corto?”

Luis M. Valdés-Villanueva.

Luis M. Valdés-Villanueva.

La revista de filosofía “Teorema” cumple 50 años desde su fundación y dedica su primer número del año a la “Filosofía de la Medicina”. Su director, el ovetense Luis M. Valdés-Villanueva, catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Oviedo, recuerda a LA NUEVA ESPAÑA que la publicación se presentó en público “en la primavera de 1981 en el entonces Colegio Universitario de Castellón dentro, de lo que en la época se denominaban ‘Convivencias de filósofos jóvenes’. El propósito de su fundador, Manuel Garrido, era contribuir a la ‘normalización’ de la filosofía española ofreciendo una plataforma en la que se pudieran discutir y dar a conocer las corrientes de la filosofía europea y americana que empezaban a abrirse camino en nuestro país”.

–Y llegó un largo paréntesis...

–Por razones esencialmente económicas, “Teorema” dejó de publicarse durante diez años (1986-96) y, después de un breve período en que se hizo cargo de ella la editorial madrileña Tecnos, pasó a ser editada por la editorial KRK, si bien la redacción estuvo siempre en Oviedo. En su segunda etapa, puede decirse que es una revista más analítica que en su primer período, pero debe advertirse también que “analítico” ha perdido gran parte de la fuerza identificadora que anteriormente tenía: hoy día hay tomistas, historiadores, filósofos morales, etcétera, que se presentan como analíticos.

–¿Qué aporta la revista a los estudios de filosofía?

–“Teorema” tiene los mismos objetivos que la mayor parte de las revistas académicas similares: publicar artículos de calidad, de acuerdo con la política de revisión por pares que es habitual en el mundo académico. Además, realiza acciones de apoyo a los investigadores jóvenes –hasta 35 años– convocando un prestigioso premio anual. Recientemente hemos iniciado también una colaboración con SWIP-Analytic España (Sociedad de Mujeres Filósofas) por la que publicamos el artículo anual que resulta ganador del premio que concede SWIP. También, publicamos números monográficos dedicados a temas concretos, como sucede con el dedicado este año a la filosofía de la medicina.

–¿Qué áreas predominan?

–“Teorema” recibe en promedio unos 50 artículos, excluidas recensiones y notas, por año; de los cuales se aceptan aproximadamente un 25% para su publicación. La temática es variada: metafísica, teoría del conocimiento, filosofía del lenguaje, lógica, filosofía de la ciencia, filosofía de la mente. Predominan moderadamente los artículos sobre filosofía del lenguaje y de la mente y quizá los más escasos son los de lógica pura.

–¿En qué consiste la política de revisión por pares?

–La revisión por pares es el procedimiento estándar hoy día para tratar de valorar de forma objetiva si publicar o rechazar –o publicar con modificaciones– un artículo sometido a la consideración de una revista académica. La publicación debe someterse sin que haya en ella noticia alguna de quién es el autor. El escrito lo examina en primer lugar el consejo de redacción, que es quien decide si pasa o no a revisión. Suponiendo que pase, se envía a dos evaluadores, también de manera anónima, que emiten un informe. Ante esos informes, la revista decide si publicar, pedir una reformulación al autor, o no publicar el artículo.

–¿Qué planes tiene de futuro?

–De momento, aspiramos a mantener tanto la edición en papel como la electrónica en abierto. A corto plazo, sacaremos un monográfico sobre el “Tractatus”, en este año en que se conmemora el 100.º aniversario de su publicación. También tenemos convocado un premio sobre “Ética experimental”, una metodología relativamente novedosa que se apoya en algunas de las técnicas usadas en las ciencias humanas.

–¿El carácter internacional es una declaración de principios?

–Yo diría que más que una declaración de principios es un hecho, como muestran los datos sobre la procedencia de los artículos publicados. Esto es el resultado de los cambios globalizadores que se han producido en el mundo académico. Esto, a su vez, significa que la revista está abierta a investigadores de cualquier lugar, y que sus lectores están también en cualquier lugar del mundo

–“Filosofía de la Medicina” es el monográfico que celebra este aniversario, en plena pandemia.

–En el monográfico se reflexiona sobre el concepto de salud y enfermedad desde varios ángulos. La actual pandemia hace más acuciante un interés que ya existía antes. La pandemia es un problema de salud, con consecuencias sociales bien conocidas y los mejores análisis de un fenómeno tan complejo están por llegar. La filosofía puede arrojar luz sobre esos problemas al proporcionar herramientas conceptuales para ese análisis. Pero también aborda problemas más fundamentales, relacionados con la filosofía de la ciencia, como es, por ejemplo, el del propio estatuto científico de la medicina, cuyo objetivo no parece ser el de lograr únicamente conocimiento teórico, como sucede en el caso de otras disciplinas emparentadas como la biología, la fisiología o la anatomía.

–¿La filosofía asturiana goza de buena salud?

–No sé si goza o no de buena salud, pero sí se puede afirmar que en la actualidad hay muchos estudiantes en Asturias que están interesados por la filosofía. Hay un grado en la Universidad de Oviedo en el que se matriculan todos los años en primer curso una media de 55 estudiantes. Esa cantidad, para una región del tamaño de Asturias, es más que notable. Hace unos 7 u 8 años el número medio de matriculados en primer curso, entonces de licenciatura, no pasaba de 20 estudiantes. Eso quiere decir que hay afición.

–¿Cuál es el sustento económico de “Teorema”?

–Es una revista muy modesta que vive esencialmente de las suscripciones y de los ingresos que recibe de algunas bibliotecas digitales que comercializan contenidos de revistas académicas. Tengo que decir también que “Teorema” no sobreviviría sin la magnanimidad de la editorial KRK. La Universidad de Oviedo también colabora cediéndonos un despacho en el edificio de servicios múltiples.

–Filosofía procede del griego antiguo, “amor a la sabiduría”. ¿Corren malos tiempos para ese amor en la sociedad actual donde prima el pensamiento tuit?

–Los tuits son breves, y dice el refranero que “lo bueno, si breve, dos veces bueno”. Si hacemos caso a la sabiduría popular, para que algo sea bueno no tiene que ocupar varios volúmenes. De hecho, algunas de las obras maestras del canon de la filosofía occidental son relativamente breves. Así, las “Categorías” de Aristóteles, las “Meditaciones metafísicas” de Descartes, “Los problemas de la filosofía” de Bertrand Russell, el “Tractatus” de Wittgenstein o lo que se conoce como “Teorema de Gödel” son escritos bastante cortos. Es cierto que estas obras no son tan breves como un tuit, pero tampoco tan efímeras. La filosofía occidental nació en Grecia hace 25 siglos y sigue gozando de buena salud. ¿Podrá decirse eso del fenómeno tuit en un plazo de tiempo mucho más corto?

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