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El trimestre se cerró en seco en Asturias: esta es la previsión para el mes de abril

El mes de marzo es el cuarto con menos lluvias del último medio siglo y también destacó por sus grandes vaivenes de temperaturas, con récords de máximas

Paseantes por una de las sendas del Naranco, en Oviedo, a finales de marzo. | Miki López

Paseantes por una de las sendas del Naranco, en Oviedo, a finales de marzo. | Miki López

Marzo en Asturias pasará a la historia por ser un mes más bien seco y también una especie de montaña rusa en cuanto a temperaturas. El balance de la delegación regional de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) recoge que el mes que cierra el primer trimestre del año es el cuarto más seco de los últimos 50 años –desde que se tienen registros–, ya que la lluvia recogida llegó a los 33 litros por metro cuadrado, un 33 por ciento del promedio climatológico del mes.

Además, aunque la Aemet señala que térmicamente fue un marzo de lo más normal en el conjunto de la región –la temperatura regional media estuvo en 8,8 grados, que coincide con el valor habitual–, el vaivén experimentado por el mercurio en los termómetros fue de lo más significativo con varias subidas y bajadas.

“Las temperaturas máximas descendieron durante la primera semana hasta alcanzar valores en torno a 10 grados el día 8. Después recuperaron los valores propios de la época, pero descendieron hasta los valores más bajos del mes en torno al día 20. En la última decena la tendencia fue ascendente, hasta que el día 31 se registraron valores por encima de 28 grados”, reseña en su informe el delegado de la Aemet en Asturias, Ángel Gómez.

A pocos asturianos se les olvidan, efectivamente, los últimos días de marzo, en plena Semana Santa, cuando los termómetros se dispararon y el bochorno fue generalizado en toda la región. Así las cosas, hubo estaciones que registraron valores por encima de los citados 28 grados: la de Camporriondi, en Amieva, llegó a 31,5; también en Amieva, la de Panizales, alcanzó los 28,6; en Baíña, Mieres, rozaron los 30 con 29,2; en el Cristo (Oviedo) tuvieron 28,2 grados, y en Bargaéu (Piloña), 27,9.

En las tres últimas –Baíña, Mieres y Bargaéu– los registros del 31 de marzo de este año son hasta ahora los más altos de la historia alcanzados desde que se realizan mediciones.

Durante la noche, las cosas cambiaron. Las temperaturas nocturnas estuvieron por debajo de lo normal casi todo el mes, a excepción de la última semana y se registraron tres días de helada en Bargaéu y Ronzón, cuatro en Cuevas de Felechosa, cinco en Pola de Somiedo y dieciséis en Degaña Coto Cortés, a 1.305 metros de altitud.

Las precipitaciones fueron escasas para esta época del año. Y entre el 18 y 19 de marzo llovió casi la mitad que en todo el mes, si bien solo Carreña de Cabrales, Amieva y Sotres superaron los 30 litros por metro cuadrado acumulados. Tampoco ha sido un mes de mucha nieve. Nevó por encima de 1.000 metros y se acumuló en torno a 20 centímetros en los Picos de Europa, por encima de los 2.000 metros.

Pocos asturianos olvidarán también un amanecer, a finales de mes, con los coches llenos de barro si es que estos pasaron la noche en el exterior. Se debió al polvo sahariano, un episodio “reseñable, origen de la calima que enturbió la atmósfera durante los últimos días del mes”, expone el delegado de la Aemet. Además, en marzo, se registraron un total de 164 horas de sol en el aeropuerto de Asturias, aproximadamente un 15% más del valor medio mensual, y 170 horas en Oviedo, un 11% más del promedio climatológico de marzo.

Abril, una montaña rusa

Si cambiante fueron las temperaturas en el último mes, no menos lo están siendo este abril. En estos primeros días los asturianos han pasado de poder darse los primeros chapuzones en el mar gracias a temperaturas más bien suaves a tener que volver a echar mano de guantes y bufandas para resguardarse del frío propiciado por una caída de termómetros debida, en parte, al aire que llega de la ola de frío que afecta a Centroeuropa.

De aquí a mayo, tal y como avanzó semanas atrás la Aemet, en el Principado se espera un poco de todo: tiempo cálido, normal y frío (en cuanto a temperatura), además de húmedo, normal y seco (según precipitación). “Todo se dará con la misma probabilidad”, explicó el delegado.

Con todo, los meteorólogos insisten en que las predicciones a largo plazo siempre tienen un alto riesgo de error y que más vale fiarse de los datos seguros que son los obtenidos para las jornadas más inmediatas. Estos últimos concluyen que este fin de semana en el Principado, si no tanto los abrigos (aunque también habrá que resguardarse), lo que será necesario son los paraguas, pues lloverá de seguido.

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