Vaudí Cavalcanti es un tipo de celebrar, especialmente la amistad, y es lo que quiere hacer este viernes en el teatro Filarmónica de Oviedo (19.00 horas, entradas agotadas). Ha invitado a diez amigos, “hubiese invitado a 50”, a la fiesta en la que el músico brasileño repasará sus primeros 25 años en España. Allí estarán Rita Ojanguren, Pablo Moro, Marisa Valle Roso, Belo, Jessica Cavalcanti, Ivo Vudú, Jorge Viejo, Pipo Prendes, Mapi Quintana y Jordi el Flaco, representantes todos de lo que se ha hecho en la música asturiana en las últimas décadas.

“Tenía tantas ganas de volver al escenario que cuando vi la oportunidad de hacer un concierto en el Filarmónica decidí invitar a los amigos que están a mi vera”, explica Vaudí, que no puede dejar a un lado el sentido del humor que le caracteriza para afirmar que en el escenario estará “la mejor voz del mundo, por fin alguien que canta bien en la familia”, en referencia a su hija Jessica.

Pero no todo iba a ser fácil. No se trata aquí de que una nómina de invitados se suban al escenario a hacer alguna de sus canciones. El músico confiesa que lo que quería era “sacarlos de su zona de confort” y pone de ejemplo a Belo, a quien le ha encajado un bolero. “Él pensaba que le iba a pedir que hiciese rock, que es lo que hace habitualmente, pero no, le pedí que hiciese un bolero, que para hacer rock que lo hiciese solo, y lo hace genial”, explica Vaudí que añade que el propio Belo ha quedado muy satisfecho con esa incursión en otras músicas y le ha comentado cómo “se le ha abierto una puerta que nunca pensó que se le abriría”.

El brasileño lleva por bandera que “la música nos une” y por eso ha seleccionado una colección de canciones originales, y versiones, tanto en castellano como el portugués, para darles la vuelta y adaptarlas a sus propias costuras, en las que ha metido también a cada uno de los amigos que le acompañarán.

Son músicos con los que Vaudí ha trabajado en estos 25 años que lleva en Asturias y buena parte de lo que se escuchará en el Filarmónica pertenece al último disco “2punto5”, con el que repasaba ese cuarto de siglo asturiano.

También habrá alguna novedad, “estoy dando vueltas a un proyecto que todavía no se puede contar, pero tal vez se deje ver algo en el concierto del viernes”, avanza el músico.

Será una fiesta astur-brasileña en la que se repasarán sones de acá y de allá y para la que ya se han agotado las entradas.