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La OSPA engancha nuevos públicos con un repertorio popular

El director venezolano Ilyich Rivas debutó al frente de la sinfónica asturiana

Ilyich Rivas, ayer, dirigiendo a la OSPA en el Auditorio. | Luisma Murias

Ilyich Rivas, ayer, dirigiendo a la OSPA en el Auditorio. | Luisma Murias

La Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA) tenía un objetivo y ayer lo cumplió. La sinfónica asturiana diseñó un programa, “Te suena”, para atraer nuevos públicos y quedó patente que lo consiguió, solo había que ver el patio de butacas del Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo para comprobar que muchos de los que habían acudido al concierto no eran los habituales de las sesiones de abono de la OSPA.

Al frente de la orquesta se puso por primera vez el director venezolano Ilyich Rivas, que encajó perfectamente con los músicos y con el repertorio, al que dotó de gran brillantez.

Lo dinámico de las piezas elegidas sirvió para enganchar a ese nuevo público. Pese a que el concierto se llamaba “Te suena”, lo primero que sonó fueron las “Vísperas sicilianas” de Verdi, algo que no es habitual escuchar en un concierto sinfónico. Era la forma de mostrar al público algo desconocido pero lleno de brillo gracias a la gran presencia del viento metal.

La velada siguió con la suite número 1 de “El sombrero de tres picos” de Falla. Una pieza ya más conocida que la OSPA interpretó con un marcado carácter evocador. Rivas explotó el timbre de la orquesta y todos sus colores sonoros. En la obertura del “El barbero de Sevilla”, de Rossini, no se apreció tanto esa capacidad de explotar los timbres.

El gran nivel de la OSPA se pudo apreciar con gran claridad en la “Masquerade” de Khachaturian, muy aplaudido por el público, especialmente en el último movimiento con el solo de la concertino Eva Meliskova.

La parte romántica llegó con Liszt y su “Preludios: Poema sinfónico número 3”. La OSPA se crece en ese repertorio romántico y la obra de Liszt le vino como un guante.

Aún faltaba la propina, la sorpresa final, y ahí llegó el preludio de “La Revoltosa”, la zarzuela que estos días se representa en el teatro Campoamor dentro del Festival de Teatro Lírico de Oviedo.

Una tarde en la que Rivas debutó con la OSPA y parte del público debutó también escuchando a una orquesta sinfónica. Tanto uno como los otros encontraron su lugar y a buen seguro que repetirán experiencia.

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