La innovación es parte fundamental de toda industria. Y la agroalimentaria no lo es menos. Por eso, Mercadona trata de sorprender continuamente a sus clientes. Ahora lo ha intentando -y conseguido- con el nuevo sabor de sus chicles: una mezcla tan curiosa como exótica: jengibre y limón.

La apuesta de Mercadona ha sorprendido a los seguidores de la cadena de supermercados. "Qué intenso, ¿no? Habrá que probrarlo", afirmaba a través de Twitter una seguidora de la empresa.

Lo cierto es que la mezcla de jengibre y limón no deja de ser curiosa para un sabor de chicle. No lo es tanto en el lenguaje gastronómico. En la cocina oriental es un básico, y paulatinamente son más los restaurantes que lo van incorporando a sus cocinas.

El jengibre destaca por su sabor potente e intenso. Se emplea tanto para elaborar platos dulces como salados. Para esta segunda opción, es habitual utilizarlo conservado en vinagre. También en ralladura.

Además, el jengibre también se usa con fines terapéuticos. Se le reconocen beneficios para afecciones gastrointestinales y terapéuticas; se le atribuyen también propiedades afrodisiáticas.