Con una exposición en la Casa de Cultura de Grado dedicada a las alegorías de Asturias realizadas por artistas como Faustino Goico-Aguirre, Joaquín Vaquero Palacios, Andrés Vidau, Mariano Moré y Paulino Vicente emprende su actividad el Museo Circulante, una iniciativa de carácter pedagógico capitaneada comisario y crítico de arte de LA NUEVA ESPAÑA Luis Feás, que se ha propuesto llevar el arte por todas las casas de cultura de Asturias.

La exposición, con reproducciones de las obras en vinilo y en pantallas digitales se inaugurará mañana, en el Palacio de Miranda Valdecarzana, sede de la Casa de Cultura moscona. Entre ellas están los relieves de bronce, de 1935, que Faustino Goico-Aguirre hizo para el Instituto Nacional de Previsión, actualmente el Servicio de Salud del Principado. También el “Mural del trabajo”, que Joaquín Vaquero Palacios, realizó entre 1936 y 1941 para el mismo edificio; la “Alegoría de Asturias” de Andrés Vidau, datada en 1946 y que forma parte de la colección del Museo de Bellas Artes de Asturias; los murales alegóricos del antiguo Banco Español de Crédito de Gijón, de Mariano Moré, de 1956, y la “Alegoría del Ahorro”, de 1960, hecha por Paulino Vicente para las oficinas de la Caja de Ahorros de Asturias, en Oviedo. Además, el Ayuntamiento de Llanes ha prestado para la muestra, abierta hasta el 31 de mayo, un cuadro de José Antonio Purón Sotres, de 1985, titulado “Asturias, Patria Querida”.

El 20 de mayo, a las 19.30 horas, Luis Feás dará una conferencia, en el mismo lugar, sobre el mismo tema, y el jueves 3 de junio mantendrá un encuentro con el artista Francisco Redondo, que lleva años trabajando en torno al cuadro “Alegoría de Asturias” de Andrés Vidau, que está en el Bellas Artes de Asturias.

El proyecto de Luis Feás es “de largo alcance”. Su intención, explica, es abrir “un espacio crítico en cada casa de cultura”, con una “propuesta didáctica con la que llegar hasta la última aldea perdida”, con conferencias, encuentros y exposiciones, que inviten a reflexionar sobre el arte asturiano y sobre cómo ha configurado la identidad regional. “Se trata de analizar el proceso estético que ha marcado la configuración del arte en una comunidad muy alejada de los centros artísticos pero que ha sabido encontrar su propia vía de modernización plástica, por lo general poco estudiada y reconocida pero no por ello menos segura de su origen e identidad”, indica.