La Princesa de Asturias, Leonor de Borbón, de 15 años, recibió ayer, viernes, el sacramento de la confirmación, con su padre, Felipe VI, como padrino. Fue una ceremonia en la que renovó su fe cristiana junto a los compañeros de clase de su colegio y en la iglesia en la que hizo la primera comunión.

La familia Real | EFE

La familia Real | EFE

Las limitaciones de aforo impuestas por la dirección de la escuela a causa de la pandemia obligaron a reducir el número de familiares invitados y solo acompañaron a la Princesa los Reyes y la Infanta Sofía. Fue una imagen distinta a la de hace seis años en la comunión, cuando también estuvieron los Reyes Juan Carlos y Sofía, padrinos de bautizo de Leonor de Borbón; sus abuelos maternos, Jesús Ortiz y Paloma Rocasolano, y la bisabuela Menchu Álvarez del Valle.

La Princesa Sofía | EFE

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La misa tuvo lugar en la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, en el distrito madrileño de Aravaca, donde está el colegio de Santa María de los Rosales, en el que la heredera al trono va a concluir en unos días el cuarto curso de Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Tras una hora y cuarto de ceremonia, oficiada por el vicario episcopal Juan Carlos Merino, los Reyes repitieron el posado ante los medios gráficos en el exterior de la iglesia con la Princesa ya confirmada. “¿Quién ha sido el padrino?”, preguntaron los periodistas, ante lo que Felipe VI respondió señalándose a sí mismo con el dedo para dar a entender que era obvio que había sido él.

La Infanta Sofía (izquierda), y Leonor, con su padre,  el Rey. | Efe

La Infanta Sofía (izquierda), y Leonor, con su padre, el Rey. | Efe

Juan Carlos I apadrinó a don Felipe cuando hizo la confirmación en enero de 1978, a punto de cumplir 9 años. Fue en la ermita del Palacio de la Zarzuela y junto a sus hermanas, las Infantas Elena y Cristina.

La primogénita de los Reyes lució un vestido azul añil y zapatos con tacón y talón descubierto, además de la mascarilla con el escudo del colegio, como los otros 17 compañeros de clase que han recibido el sacramento con ella. A la salida de la misa, se juntaron en el pórtico de la parroquia para hacerse una foto, a la que la Princesa llegó justo a tiempo para situarse en uno de los extremos.