El Congreso acogió ayer un debate en torno a las 40 propuestas de la juventud española que se desprenden del estudio “El futuro es ahora” y que analiza las opiniones de 13.587 personas de entre 16 y 34 años, en lo que constituye una de las mayores investigaciones demoscópicas sobre este colectivo. El estudio parte de la iniciativa privada y la sociedad civil, Pero fue entregado a la presidenta del Congreso, Maritxell Batet, y debatido entre los diputados más jóvenes de la cámara, de diversos partidos, con el objetivo de que las propuestas se transformen en iniciativas políticas.

Para ello, queda un largo camino, dado que algunas demandas llevan años sin resolverse, como acabar con la precariedad laboral. Otras van diametralmente opuestas a la intención del Gobierno, como rebajar la edad de jubilación para fomentar el reemplazo. Pero la acogida de los diputados jóvenes fue sensible a las reivindicaciones.

En la presentación de las propuestas participaron diversos jóvenes, como María Caso, de la red “Talento para el Futuro”, quien denunció que «nunca sea suficiente el número de másteres o de idiomas» para conseguir un trabajo digno, porque siempre impera «la precariedad». Pero, en su opinión, es hora de usar las propuestas de “El futuro es ahora” para «repensar el modelo» y demostrar que el Gobierno también trabaja para los 17 millones de personas de menos de 30 años. Este colectivo, según la macroencuesta, se siente poco o nada representado por los partidos.