Abogado del Estado excedente y actual socio responsable del sector financiero en España en KPMG, resulta hasta cierto punto llamativo que Francisco Uría (Alicante, 1965) se haya adentrado en el mundo de la literatura con una novela inspirada en los “Diarios” del escritor austriaco Stefan Zweig. A pesar de ser muy aficionado a la lectura, sus únicos pinitos en este campo hasta ahora habían sido relacionados con su profesión, habiendo publicado libros de derecho bancario o de regulación financiera, pero tras redescubrir la visita de Zweig a la ciudad de Vigo en agosto de 1936, no pudo dejar pasar la oportunidad de afrontar un nuevo reto y dar vida a “La pequeña librería de Stefan Zweig”.

Uría no nació en Asturias, pero sus raíces están muy vinculadas a nuestra región. Su padre nació en Tineo y tres de sus cuatro abuelos eran asturianos, y actualmente tiene una casa en el occidente de la provincia a la que intenta venir siempre que puede junto a su familia. “La pandemia y las restricciones nos han frenado bastante durante este año, porque siempre que tenemos vacaciones y fines de semana tratamos de aprovecharlo para ir a Asturias”, explica Uría, que entre las actividades que más le gusta hacer cuando viene, además de “disfrutar de la estupenda gastronomía asturiana”, destaca caminar por las “espectaculares vías costeras” o hacer excursiones.

La última de ellas fue conocer el pueblo que lleva su apellido, en Ibias, que le ha cautivado por ser “una zona maravillosa”.

El abogado comparte su opinión de Asturias desde el punto de vista económico, definiéndola como “una región que tiene sus retos” y viendo necesaria “una modernización de la economía asturiana”.

“En Asturias veo una prolongada transición de un pasado industrial a un futuro de turismo y de servicios, ahora el gran reto es aprovechar los fondos europeos para meterse de lleno en la digitalización”, afirma, por lo que confía en que Asturias tendrá una gran oportunidad de recuperación después de los efectos producidos por la pandemia: “Hay un apetito enorme ahora mismo por viajar y conocer Asturias, y es algo que hay que aprovechar, ya que su imagen es insuperable, la marca Asturias es muy potente y se pueden explotar todos sus puntos fuertes para atraer a más turismo y economía”.

Pese a esta propuesta de transición hacia una economía basada en el turismo, Uría también reconoce que la minería y la industria pesada son “fortalezas históricas de la economía asturiana”. “No hay que dejar que caigan en el olvido, forman parte del ser de Asturias, hay que superarlas en el sentido de buscar nuevas fuentes de sustento económico y de empleo, pero hacerlo siempre desde el recuerdo y el respeto porque es un sector que ha sido muy importante para muchas familias asturianas durante mucho tiempo”, explica.

Al margen de su trabajo en KPMG, donde también es el socio responsable global de banca, este año Francisco Uría ha debutado en el mundo literario con una fusión de realidad y ficción. La novela parte de un hecho verídico como es el paso del escritor Stefan Zweig en Vigo durante la Guerra Civil Española y que el autor ya había descrito en su autobiografía “El mundo de ayer” (1941) y que Uría redescubrió en sus “Diarios” publicados este año. Zweig habla de una librería y describe su escaparate, y a partir de ese hecho Francisco Uría imagina una historia en la que el escritor se adentra en ese negocio y mantiene una conversación con el librero sobre dos cosas muy importantes: los libros y la libertad. “Yo me tomo mis licencias y me imagino la vida del librero tras su charla con Zweig”, explica el autor de la obra, que ha sido publicada por la editorial Berenice, a quién quiere agradecer que hayan confiado en un escritor novel.

Uría se confiesa un auténtico admirador de la figura de Stefan Zweig, uno de los escritores más conocidos y vendidos de aquella convulsa época, pero que tuvo que ver como por ser judío sus libros fueron quemados y eso le llevó al exilio de su Austria natal. Esta es otra de las motivaciones que llevó a Uría a escribir este libro.

“Hay que entender por qué ocurrió todo aquello y aprender lecciones sobre ello para que ni en España ni en Europa volvamos a acercarnos ni remotamente a algo parecido a lo que sucedió el siglo pasado. Si muy modestamente mi libro puede ayudar a que las nuevas generaciones conozcan más sobre esta etapa de la historia y que desde muy jóvenes entiendan que es algo que no se puede volver a repetir, me encantaría contribuir a ello”, reflexiona.

Preguntado por si este es el inicio de una carrera como escritor, Uría lo descarta, pero deja abierta la puerta a vivir de nuevo esta “satisfactoria experiencia” que tanto ha disfrutado en esta ocasión: “No buscaré repetir, pero tampoco renuncio a escribir de nuevo si otra vez vuelvo a ver una historia con tanta claridad como vi esta”. Los paisajes de Asturias podrían aportarle esa paz y tranquilidad necesarias para llevar a cabo la tarea.