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El Tinder de los hórreos: nace un proyecto pionero para salvar las construcciones en mal estado

Nace una iniciativa que pone en contacto a quien quiera vender o donar un granero con quien lo quiera rehabilitar, para evitar así su derrumbe

La panera de Quintana con una de las muelas más singulares de la región, a partir de una vértebra de ballena.| FERNANDO MORA

“Si tienes real interés en vender o donar un hórreo; si tienes real interés y buscas o quieres comprar un hórreo, cumplimenta este formulario. Por favor abstenerse curiosos, inversores y profesionales inmobiliarios”.

Así se presenta a los asturianos el proyecto “Ayalga”. Una pionera iniciativa que quiere procurarle una mejor vida a algunas joyas etnográficas asturianas: a hórreos y paneras distribuidos por toda la región que van camino del derrumbe por la imposible atención de sus dueños o herederos.

Ayalga, nombre asturiano que alude a esos “tesoros” por los que hay que velar en la región, es la penúltima iniciativa de la Asociación de Amigos del Hórreo Asturiano, una entidad que se pone “a disposición de quien desee rehabilitar estas construcciones”. Su labor de intermediación no tendrá coste alguno “porque esto no es una inmobiliaria; el único interés de la asociación es la recuperación de piezas excepcionales de acuerdo con la legalidad”, explican.

Apenas hace unos meses que echó a andar el proyecto y asegura Fernando Mora Rodríguez, arqueólogo de la Asociación de Amigos y miembro de la Red Horrea, que “ya tenemos algunas peticiones, tanto de gente que busca un hórreo o una panera como de gente que quiere darles una salida a los suyos, incluso cediéndolos de forma gratuita”.

Detalle de la vértebra integrada como una pieza de la panera. | FERNANDO MORA

Detalle de la vértebra integrada como una pieza de la panera. | FERNANDO MORA

A la petición le va a seguir una evaluación básica por parte de los especialistas para que esa transacción no choque con la realidad etnográfica de la región. Es decir, “que si nos piden un hórreo para llevar a algún sitio de Gijón, no les ofreceríamos una construcción del Occidente, por poner un ejemplo. Tendríamos que buscar cosas y peticiones que fueran compatibles”, aclara Fernando Mora.

La asociación no va a quedarse solo en asumir un papel de recepcionador de ofertas y demandas, sino que quieren aprovechar el amplio conocimiento del tema que tienen sus miembros, las muchas salidas de campo que hacen sus integrantes y los múltiples contactos que han establecido por el trabajo que vienen desarrollando en los últimos años, para tomar la iniciativa cuando sea necesario.

Detalle de la vértebra integrada como una pieza de la panera. | FERNANDO MORA

Detalle de la vértebra integrada como una pieza de la panera. | FERNANDO MORA

“A lo mejor nos llegan demandas de hórreos y, aunque no tengamos ofertas de donación o de venta, sí que podemos movernos y tirar del hilo para ofrecer a esos interesados alguna construcción que sepamos que puede estar en peligro o cuyos dueños valorarían la cesión. Nos pasamos días y días pateando las zonas rurales y eso puede darnos mucha ventaja”, añade Fernando Mora. También ofrecerían asesoramiento para llevar a cabo los traslados y las reconstrucciones llegado el caso. Para eso están en contacto con muchos maestros horreros, que serán quienes mejor puedan ayudar en la labor completa del salvamento etnográfico.

Detrás de todo el proyecto está el voluntarismo de un grupo de implicados en darle más vida a “verdaderas joyas en peligro de desaparición que están a disposición de quien tenga la sensibilidad necesaria para recuperarlas”, comentan desde la entidad Amigos de los Hórreos Asturianos. Su tesis es que cada hórreo que se pierde es irremplazable por ninguna otra construcción, por mucho que se puedan levantar nuevos graneros.

Detalle de la vértebra integrada como una pieza de la panera. | FERNANDO MORA

Detalle de la vértebra integrada como una pieza de la panera. | FERNANDO MORA

Recuerdan que se trata de trabajos en los que se han utilizado “robles y castaños centenarios, elegidos en función de cada pieza, talados en la luna menguante de enero, trabajados de forma artesanal para producir las partes que serán ensambladas sin recurrir a maquinaria... Todo eso produce un resultado único. No son posibles las imitaciones; solo restaurando lo existente y respetando sus reglas es posible conseguir un hórreo o panera que será símbolo inigualable de prestigio, disponiendo, por el mismo coste de una imitación, de un tesoro centenario único en el mundo que sintetiza de forma inigualable lo que denominamos asturianía”. Es su razonamiento y el motivo que les ha llevado a plantear una red de recuperación de hórreos y paneras. Y esperan que no tardando mucho su iniciativa empiece a dar frutos.

Una vértebra de ballena como muela

La Asociación de Amigos del Hórreo Asturiano lleva a cabo una labor ingente de divulgación en torno a las construcciones etnográficas de la región. Y en su labor de campo no dejan de encontrar joyas, como la que ahora muestran desde sus redes sociales: una panera de Quintana (Cadavedo) que tiene como muela una vértebra de ballena. Alguna otra se había visto en otras zonas de Asturias, pero son contadas.

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