Es tiempo de Perdonanza. La Catedral de Oviedo inicia hoy, coincidiendo con la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, el inicio de su Xacobeo particular: el Jubileo de la Santa Cruz. Una relevante celebración religiosa cuya historia se explica en “Camino Primitivo. Oviedo”, la gran exposición de LA NUEVA ESPAÑA sobre el nacimiento del Camino de Santiago que patrocinan el Ayuntamiento de Oviedo y la Consejería de Cultura, Política Llingüística y Turismo del Principado –dentro del programa de promoción de Oviedo como origen del Camino–, el Banco Santander y la Fundación EDP.

La muestra, comisariada por María Álvarez y diseñada por Proasur, concluye precisamente su recorrido expositivo con el Jubileo de la Santa Cruz. El origen de esta celebración hay que buscarlo en el Arca Santa, la caja que contenía una ingente cantidad de reliquias y que llegó a Asturias en el siglo VIII, huyendo de la expansión musulmana.

La caja se mantuvo cerrada durante siglos, hasta que en torno a 1035 el obispo Ponce se decidió a abrirla. Según la tradición, él y sus acompañantes quedaron cegados ante un intenso resplandor que surgía del interior del arca. Pero esa historia no amilanó a Alfonso VI, “el Bravo”, quien acudió a Oviedo en 1075, acompañado de un séquito en el que destacaba la presencia de Rodrigo Díaz de Vivar, el mismísimo Cid Campeador. En presencia del rey, el arca fue abierta de nuevo, maravillando a los presentes por la riqueza de las reliquias que contenía, entre ellas, el Santo Sudario de Cristo.

Los asistentes a la visita inaugural a la muestra “Camino Primitivo. Oviedo” en la Sala de LA NUEVA ESPAÑA (C/ Calvo-Sotelo, 5, Oviedo), guiada por María Álvarez –a la izquierda–, aplauden al final del recorrido, en el ámbito que recrea el momento de la apertura del Arca Santa. | Luisma Murias

La apertura del Arca Santa convirtió a Oviedo en un importante faro de peregrinaciones. Tanto fue así que en 1438 el Papa Eugenio IV concedió a la Catedral una bula para celebrar el Jubileo –un tiempo de indulgencia plenaria durante el cual se perdonan los pecados de todos aquellos que pasen por la Catedral– análoga a la que disfrutaba desde 1126 Compostela. En el caso de Oviedo, este tiempo se celebraría siempre que la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz (14 de septiembre) cayese en viernes, así como los ocho días anteriores y posteriores a la celebración. El cierre del Jubileo, el 21 de septiembre, se celebraba por todo lo alto en la ciudad: es el origen de las fiestas de San Mateo.

La tradición del Jubileo de la Santa Cruz se mantuvo inmutable durante cinco siglos y medio, hasta que otro Papa, Juan Pablo II, transformó de forma crucial la celebración. Fue en 1982 cuando el conocido como “atleta de Dios”, para celebrar el retorno de la Cruz de la Victoria a la Cámara Santa tras el robo de 1977, concedió a la Catedral de Oviedo un privilegio por el cual puede celebrar la Perdonanza todos los años, siempre entre el 14 y el 21 de septiembre. Así, la Catedral de Oviedo disfruta cada año de su propio periodo de indulgencia plenaria, tan válido como el de Santiago, que solo puede celebrar el Xacobeo cuando el 25 de julio cae en domingo: apenas cuatro años de cada treinta.

Por eso, desde hoy, 14 de septiembre, día de la Exaltación de la Santa Cruz, la Catedral de Oviedo viste sus mejores galas para celebrar el Jubileo de la Santa Cruz. Pero el de este año es especial: en plena celebración de los 1.200 años de la consagración de la Catedral, el cabildo ha preparado un Jubileo especial, en el que el Santo Sudario estará presente en todas las misas de la Perdonanza, y en el que ocho obispos presidirán los sucesivos oficios diarios desde hoy hasta el 21 de septiembre.

Bernardito Cleopas Auza, Nuncio Apostólico de la Santa Sede en España, será el encargado de presidir la primera de las misas, esta tarde, a partir de las 18.30 horas. En días sucesivos, pasarán por Oviedo Jesús Fernández (obispo de Astorga), Manuel Sánchez Monge (obispo de Santander), Luis Ángel de las Heras (obispo de León), Juan Antonio Martínez Camino (obispo auxiliar de Madrid), Atilano Rodríguez (obispo de Sigüenza-Guadalajara) y Juan José Omella (arzobispo de Barcelona y presidente de la Conferencia Episcopal). El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz, cerrará las celebraciones presidiendo la misa del día de San Mateo, el 21 de septiembre, a las 12.00 horas.