Un ermitaño llamado Pelayo vislumbró una noche, doce siglos atrás, unas extrañas luces sobre un promontorio del bosque de Libredón, en el extremo más occidental del territorio gobernado por Alfonso II. Este legendario suceso se sitúa en el origen mismo del Camino de Santiago, pero para entender realmente el nacimiento de la vía santa, las circunstancias sociales, religiosas y geopolíticas que determinaron su creación, hay que centrar la mirada en la capital del Reino de Asturias. Explicar ese origen es precisamente el objeto de “Camino Primitivo. Oviedo”, una exposición de LA NUEVA ESPAÑA patrocinada por el Ayuntamiento de Oviedo, la Consejería de Cultura, Política Llingüística y Turismo del Principado de Asturias, el Banco Santander y la Fundación EDP, que se puede ver estos días en la Sala de LA NUEVA ESPAÑA (C/ Calvo Sotelo, 5, Oviedo).

Comisariada por María Álvarez, profesora titular de Historia Medieval de la Universidad de Oviedo, y realizada por Proasur, “Camino Primitivo. Oviedo” aúna rigor y soluciones expositivas de vanguardia para guiar al visitante en un apasionante y nutritivo recorrido, didáctico y ameno a un tiempo, hasta la época del Rey Casto.

El gran monarca asturiano tiene un protagonismo absoluto en la exposición, que reivindica su papel como gran impulsor del Camino. Su intuición y su condición de estadista quedan de manifiesto en la forma en la que, enfrentándose a numerosas amenazas internas y externas, fue capaz de consolidar un reino cristiano en aquella convulsa península Ibérica de finales del siglo VIII y comienzos del IX. Pero también en el impulso que le dio al lugar en el que se hallaron los restos del apóstol Santiago, en torno al año 813. Un descubrimiento en el que Alfonso II vio la oportunidad de cohesionar sus dominios en lo religioso y en lo político.

“Camino Primitivo. Oviedo” explica, a través de seis ámbitos expositivos, las circunstancias en las que el Rey Casto llegó al trono, las amenazas que se cernían sobre el Reino de Asturias, las repercusiones del hallazgo de los restos de Santiago, el impacto que las peregrinaciones tuvieron sobre las localidades atravesadas por ese Camino Primitivo que unía Oviedo y Compostela, la ciudad que floreció en torno a la tumba del Apóstol, y la evolución posterior de la capital asturiana hasta convertirse, ella misma, en un relevante centro de peregrinaciones. Porque la otra gran protagonista de la muestra, junto a Alfonso II, es Oviedo, la urbe que el monarca asturiano convirtió en capital y en la que se sitúa el auténtico origen del Camino de Santiago.

Visitantes en la muestra “Camino Primitivo. Oviedo”. | F. Rodríguez

Todos estos hechos se exponen en “Camino Primitivo.Oviedo” con el debido rigor científico, pero también de una forma lo suficientemente accesible para que personas de todas las edades puedan disfrutar de un recorrido que transporta al visitante a una época fronteriza entre la historia y la leyenda, hasta el centro mismo de unos hechos que podrían nutrir la mejor novela histórica o la más espectacular serie de televisión. Porque la historia de la creación de la vía santa tiene todos los ingredientes para conquistar a todo aquel que recorra la muestra: hay intrigas palaciegas, disputas religiosas, venganzas y traiciones, una guerra entre civilizaciones, tesoros de incalculable valor, revelaciones milagrosas, robos imposibles y viajes hasta los confines del mundo. Y en medio de todo ello estaba un rey que, desde su corte de Oviedo, supo ver en un extraño hallazgo en los confines de sus dominios la forma de convertir su pequeño reino en un actor central de la política de su tiempo a nivel europeo. Una vía para trascender.

Para transmitir de forma didáctica y atractiva esta apasionante historia, la exposición “Camino Primitivo. Oviedo” presenta un poderoso repertorio de imágenes, una cuidada selección de piezas y ediciones facsimilares de libros y manuscritos de alto valor histórico, y las últimas innovaciones en materia expositiva: desde una impactante maqueta de Oviedo en tiempos de Alfonso II de grandes dimensiones con un impresionante nivel de detalle hasta una instalación audiovisual de carácter inmersivo.

¿Dónde se puede ver?

“Camino Primitivo. Oviedo” abrió sus puertas al público el 10 de septiembre y permanecerá en la Sala de LA NUEVA ESPAÑA (C/ Calvo Sotelo, 5, Oviedo) hasta el 10 de diciembre.

Horarios

La muestra, que cierra los lunes, se puede visitar de martes a viernes, de 17.00 a 21.00 horas, y los sábados, domingos y festivos, de 11.00 a 14.00 horas por las mañanas y de 16.00 a 21.00 horas por las tardes

Precios

La entrada de adultos cuesta 5 euros. Los niños menores de 12 años que acudan con un adulto entran gratis (si el adulto viene con más de un menor, el precio por niño será de 3 euros a partir del segundo).