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La Fundación Selgas encomendó la reforma de El Pito a un socio de su presidente

El máximo responsable de la entidad afirma que se abstuvo en los patronatos en que se contrató al arquitecto que dirigió todas las obras

La Quinta de los Selgas, en El Pito (Cudillero). Luisma Murias

La Fundación Selgas-Fagalde lleva desde los años noventa encomendando las obras de rehabilitación de la quinta de El Pito a un socio del presidente de la entidad, el abogado Gregorio Peña Varona. El estudio de arquitectura e ingeniería Promur, según anuncia en su propia página web, se ha encargado “desde sus orígenes” de “conservar y rehabilitar” tanto el palacio principal, como el pabellón de invitados, la iglesia, el chalet y los jardines del fabuloso conjunto patrimonial ubicado en Cudillero. Uno de los administradores solidarios de Promur participa como consejero en la empresa Iberovaz, que está presidida por Peña Varona. Además, tanto Promur como Iberovaz tienen el mismo domicilio social en una calle del municipio madrileño de Villaviciosa de Odón. En la Quinta de El Pito, según información de la Fundación, “se llevan invertidos 7,57 millones de euros, además de inversiones en inmovilizado material, equipamiento y plantación de los jardines que ascienden a 3,6 millones de euros”.

Gregorio Peña Varona aseguró ayer que Iberovaz “es una sociedad que no tiene actividad ni la ha tenido”. Añadió: “Sí es verdad que no he cesado como presidente. Es verdad que no he dimitido. No hice cosas que es verdad que tendría que haber hecho. Pero es cien por cien de ellos, no es mía”, indicó en alusión al resto de socios de Promur. También matizó que el mencionado arquitecto comenzó a trabajar para la fundación en 1993 y que se asoció con él “bastante después”. El presidente de la Fundación Selgas aseguró que él no había contratado al arquitecto “individualmente”: “Lo ha contratado el patronato, yo he hecho lo que se tenía que hacer: me he abstenido (cuando se votó la contratación)”.

La Fundación Selgas lleva envuelta en la polémica desde que LA NUEVA ESPAÑA desvelase en diciembre de 2020 su intención de desprenderse de uno de sus cuadros más señeros, una Inmaculada Concepción de El Greco, que partiría con destino al museo de arte de Budapest. El objetivo era lograr liquidez para afrontar los problemas económicos de la entidad, que es una de las más ricas de España de su clase, con un patrimonio que ronda los 95 millones de euros.

Según los gestores de la Fundación Selgas, el eventual cierre de un hotel que tiene arrendado en Sevilla les dejaría sin ingresos suficientes para continuar su actividad. Por ello optaron por la venta de sus joyas pictóricas. Una vez hecha pública la operación –y tras las protestas por escrito del Principado– el ministerio de Cultura frenó la venta al extranjero. El lienzo, por el momento, no se ha vendido. En abril de 2021, y con el mismo objetivo de captar ingresos, la Fundación Selgas-Fagalde vendió por 3,3 millones a los Amigos del Prado su cuadro de Goya “Aníbal vencedor”, que ahora cuelga en la pinacoteca nacional.

La venta de las joyas pictóricas de los Selgas suscitó el rechazo del Gobierno regional y de todos los grupos políticos en el parlamento asturiano. La fiscalía ha abierto diligencias tras las denuncias de Podemos y Foro haciéndose eco de informaciones publicadas por este periódico. En primer lugar, consideran que la venta las obras de arte atenta contra la voluntad que las hermanas Fagalde hicieron constar en los estatutos de la fundación: mantener conservado y unido todo el patrimonio, incluida la colección de arte. En segundo lugar, aprecian que pudieron haberse cometido irregularidades en la gestión de las inversiones de la Fundación. Tal es el caso de la compra por parte de esta entidad de 1,8 millones en acciones de una empresa que hoy está presidida por Peña Varona y en cuya fundación participó. Además del frente judicial que intentan abrir Podemos y Foro, la consejera Piñán ha pasado sus apuros políticos por su papel como miembro del patronato de la Fundación Selgas, un órgano de gobierno en el que también están representados la Universidad de Oviedo y la Iglesia, además de que el alcalde de Cudillero ocupa una de las dos vocalías que corresponden al ejecutivo autonómico. Todos los grupos a excepción del PSOE han cuestionado la actuación de Piñán, pues no asistió a la reunión del patronato en noviembre pasado, en la que se dio luz verde definitiva a la salida de Asturias de las dos obras. Delegó su voto en Peña Varona, que votó afirmativamente a la operación. Después, Piñán rectificó su postura, rechazó la venta de los cuadros y pidió públicas disculpas por su error.

Otras obras

Entre los proyectos arquitectónicos que ha desarrollado la empresa Promur se encuentra también, tal y como divulgan en su web, la reforma de la sede de la compañía mencionada. La Fundación Selgas, en la información que envió al ministerio de Cultura –a quien el Principado ha solicitado la intervención de la entidad– precisa que Peña Varona no representó a la Fundación en la compra de esas acciones, “dicha representación la ostentó el señor secretario, por lo que en modo alguno se puede sostener que se invierten en ninguna empresa del presidente”.

Promur también anuncia en su web, entre su repertorio de actuaciones emblemáticas, que acometió la reforma del edificio de la calle Jorge Juan de Madrid que en su día perteneció a la Fundación Selgas. Este inmueble, la principal fuente de ingresos por vía de alquileres de la Fundación, fue vendido en torno al año 2006, tras lo que la entidad adquirió un hotel en Sevilla, comprado a una empresa donde Peña Varona es secretario del consejo de administración. La Fundación, en la información que ha aportado al Ministerio, defiende la rentabilidad y legalidad de esa inversión en Sevilla y afirma que ha reportado en rentas casi 19 millones de euros desde 2006.

Peña Varona explica que el arquitecto con el que posteriormente se asoció comenzó a trabajar para la Fundación en 1993. Él ya presidía la entidad en esa fecha pero, según explicó, fue “el anterior director de la Fundación, Ignacio Marzal, que era ingeniero de caminos, quien contrató a ese arquitecto para la obra de la calle Jorge Juan”. Peña Varona insistió en que el arquitecto “no entra aquí porque yo tenga interés. Ni es el constructor ni es nada, es el director técnico de las obras y tiene que ser una persona de confianza. No va a ser una persona que no conozcas”. También se preguntó: “¿Pero cuál es el problema de que un arquitecto, por el hecho de que yo haya sido o dejado de ser su socio, pueda trabajar para la fundación?”. La legislación indica que los patronos, para contratar en nombre propio o de un tercero, tienen que tener la aprobación previa del Protectorado de Fundaciones, aunque Peña Varona entiende que en este caso “no tienen que pedir permiso. Se tiene que abstener en su designación y este es un arquitecto que goza de la confianza de todos los patronos desde hace muchísimos años”.

Peña Varona: “¿Qué pecado cometimos por vender un cuadro al Museo del Prado?”

“Esto ya no se puede soportar. ¿Cuál es el problema de que yo tenga negocios?” El abogado Gregorio Peña responde con indignación al escándalo que se está creando en Asturias en torno a la gestión del legado patrimonial y artístico de los Selgas, después de que se conociera la intención de la fundación que preside de vender las dos principales obras de la colección que tiene la entidad.

“Se está dando una sensación como que yo soy ahí, no sé, soy una cosa demencial. Que no tiene sentido, de verdad. Esto es una cacería. No lo entiendo, no sé dónde está el problema”, declaró ayer a este periódico. Según Peña Varona las informaciones que se están publicando sobre la situación de la entidad “dan a entender que yo hago con la fundación lo que quiero y todos los acuerdos de la fundación se adoptan por unanimidad en el patronato”.

El máximo responsable de gestionar el impresionante legado que dejaron al morir la hermanas Fagalde manifiesta su disgusto por la situación: “No entiendo cómo no se valora todo lo que se ha hecho ahí durante treinta años, cómo estaba aquello y cómo está ahora”. Y añadió: “¡Que llegamos sin ninguna expertización! ¡Cómo estaba aquello, por Dios!”, en alusión a que los cuadros no habían sido estudiados por expertos en el momento de constitución de la fundación.

Peña Varona muestra su indignación por la reacción que se ha producido en Asturias por la marcha definitiva del Goya al Museo del Prado. “No sé qué pecado hemos cometido por vender un cuadro al Museo del Prado”.

También aludió a su vinculación a la sociedad que le vendió a la Fundación Selgas el hotel de Sevilla. “Se dice que yo soy socio de una sociedad cuando soy sólo mero secretario”, apuntó. También rechazó que hubiera nada ilegal en la compra por parte de la Fundación Selgas de 1,8 millones de euros en acciones de la empresa editora que ahora preside y de la que fue fundador. “Yo soy presidente desde octubre de 2020. Yo puse el mismo dinero que puso la Fundación y la Fundación (Selgas) fue otro de los fundadores (de la empresa editora) como lo fue Iberdrola o el Corte Inglés y todas las entidades que entendían que aquella era una buena operación. De verdad que no lo alcanzo a entender”.

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