Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Sáinz-Villegas: “La guitarra es el instrumento de la gente”

El riojano protagoniza el concierto previo a la entrega de los galardones, dedicado en esta edición a Joaquín Rodrigo

El guitarrista Pablo 
Sáinz-Villegas.

El guitarrista Pablo Sáinz-Villegas.

El guitarrista riojano Pablo Sáinz-Villegas se ha convertido en uno de los referentes de la guitarra clásica española a nivel nacional e internacional. Afincado en Nueva York, uno de los momentos más dulces de su carrera llegó el pasado diciembre, cuando fue elegido para tocar como solista en el Concierto de Nochevieja de la Orquesta Filarmónica de Berlín, dirigido por Kirill Petrenko y con un programa en el que la música española de Falla y Joaquín Rodrigo ocupó un lugar destacado.

El mismo “Concierto de Aranjuez” que Villegas interpretó en Berlín formará parte del programa musical previo a la entrega de los XXIX Premios Princesa de Asturias, este año está dedicado íntegramente a homenajear a la figura de Joaquín Rodrigo, quien fue galardonado con el premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1996, y del que se cumple el 120 aniversario de su nacimiento. En el concierto, con la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias (OSPA) dirigida por el valenciano Josep Vicent y al que asistirán los Reyes, también sonará “Fantasía para un gentilhombre”, también de Rodrigo.

La Fundación Princesa de Asturias pondrá a disposición del público invitaciones gratuitas para el ensayo general de este XXIX Concierto Premios Princesa de Asturias, que tendrá lugar, el miércoles 20 de octubre a las 19.30 horas, en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo. El reparto de entradas se realizará a través de la web de la institución (www.fpa.es) a partir del sábado 16 de octubre a las 12.00 horas, hasta agotar localidades. Como máximo se podrán reservar dos entradas por persona.

Sáinz-Villegas participó con anterioridad en otra edición de los premios, también junto a la OSPA interpretando a Rodrigo, un compositor por el guitarrista siente una gran admiración, dado que “ha popularizado la música para la guitarra clásica a nivel mundial gracias al ‘Concierto de Aranjuez”. Además, Sáinz-Villegas opina que el concierto de los premios “es una celebración para un instrumento que es patrimonio inmaterial de España y de nuestra cultura”.

Para el guitarrista riojano la cultura española “comparte y difunde los mismos valores que los premios “Princesa de Asturias” de concordia, tolerancia, excelencia y unidad. Todos ellos están presentes en la música y yo como intérprete, de manera personal, me uno a esa celebración de la música, la cultura y la guitarra españolas”, declara Sáinz-Villegas.

“La guitarra”, para este intérprete, “es ese instrumento que de tan local que es, se ha convertido en algo universal”, explica, “y de ahí su valor. La guitarra es el instrumento de la gente y la música es el lenguaje universal que une a los pueblos y celebra nuestra humanidad”.

Tanto el “Concierto de Aranjuez” como la “Fantasía para un gentilhombre” son obras que han acompañado a Sáinz-Villegas durante toda su carrera. “Son inagotables, siempre admiten nuevas revisiones”, y aunque no conoció al maestro Rodrigo en persona “cuando las interpreto es como su mantuviera una conversación íntima con él, honesta y directa”. Para el guitarrista, el “Concierto de Aranjuez” “pone en relevancia la condición humana y sus limitaciones. Dice que eso se ve con claridad en el segundo movimiento del concierto, a colación de una experiencia traumática del compositor y la pérdida de su hijo.

Sáinz-Villegas ha cautivado al público de las salas de conciertos de todo el mundo. Entre las particularidades que definen sus interpretaciones destaca su “técnica, que me hace único, porque soy el único guitarrista que toca sin amplificación con una orquesta detrás. Presento así el instrumento como es por naturaleza, con esa vulnerabilidad de lo humano expresada en la guitarra”.

En lo musical, el primer movimiento del “Concierto de Aranjuez” “bebe de la tierra, del zapateado, con una parte rítmica y ancestral, de gran sentimiento”, explica. Por otro lado, el segundo movimiento “concentra todo el drama” y el tercero está “inspirado en las danzas palaciegas de Aranjuez; es muy elegante, con un aire especial y cortesano. Mi objetivo es mostrar todos estos espacios tan diferentes: la tierra, el drama y el aire”. Para Sáinz-Villegas las emociones están en la cumbre de la pirámide interpretativa. “Yo soy muy emocional, ahí es donde lleno las notas musicales con una emoción personal propia, no son nunca notas vacías”, comenta.

La reivindicación de la guitarra ha sido la máxima de toda la carrera de Sáinz-Villegas. “La guitarra se adapta a cualquier estilo musical, y ese es su verdadero valor. Mi propósito es que todo ese valor se reconozca, ya que es un patrimonio inmaterial que atesoramos en España. Es uno de los pocos instrumentos que está vinculado a un único país y una cultura, pero su valor es tanto local como universal”, argumenta. Insiste en la versatilidad de la guitarra en entornos “cultos y populares”. “¿Quién no ha tenido una guitarra en sus manos o la ha escuchado cerca? Ese es su valor”, afirma.

Su reivindicación pasa por celebrar la guitarra en España “casi a modo de cruzada, y por devolver el instrumento a los grandes escenarios y a las grandes orquestas, en la línea de cómo lo hizo en su día Andrés Segovia, pero además quiero democratizar la música clásica a través de la guitarra”. Insiste Sáinz-Villegas en que “forma parte de un patrimonio que debe ser cuidado y nutrido a través de las instituciones”. Por este motivo, en particular, el concierto de los Premios Princesa de Asturias “tiene un sabor más dulce, que al final está dándome el reconocimiento a toda una carrera a ensalzar el valor de la guitarra española”.

Compartir el artículo

stats