Me alegra mucho volver a Oviedo para celebrar la entrega de nuestros premios. Siempre he visto a mis padres en este escenario reconocer el trabajo bien hecho y las iniciativas y las ideas que hacen mejorar a las sociedades. Y por eso creo que, de nuevo este año, debemos seguir recordando que nuestros premiados son guía imprescindible para todos nosotros.

Este mundo tan interconectado en el que vivimos permite que todos podamos acercarnos a las obras de quienes hoy recibís nuestros premios. Y en mi caso, como estudiante de bachillerato, pienso en todos los jóvenes que lo pueden hacer y en lo mucho que podemos aprender de vosotros.

Os felicito a todos y os admiro.

A Gloria Steinem, por su comprometida defensa de los derechos de las mujeres; a Marina Abramović, por su talento extraordinario y por la emoción que provoca en los espectadores; a Camfed, por su trabajo esencial en la educación de tantas mujeres y niñas que sufren discriminación o violencia; a Amartya Sen, que dedica su inteligencia a buscar soluciones contra las desigualdades sociales; a Emmanuel Carrère, por permitirnos sentir y ayudamos a entender al mundo; a Teresa Perales, por su fuerza, determinación y constancia; a los investigadores de las vacunas contra la Covid-19, que han demostrado que la ciencia aporta seguridad y progreso; y a José Andrés y su World Central Kitchen, por alimentar a personas que lo necesitan.

Conoceros —vuestras obras y vuestras vidas— es algo que me ha motivado aún más en mi tarea de formarme y estudiar, proyectáis sobre nosotros, sobre los más jóvenes, la certeza de que también tenemos mucho que aportar, que podemos ser importantes y mostrarnos responsables para tratar de pensar en un futuro más sostenible, más justo, mejor para todos. Estudiar y observar vuestra obra, queridos premiados, me ilusiona y me llena de fuerza para seguir asumiendo mis responsabilidades y trabajar siempre con el mayor compromiso.

Gracias a todos los que hacéis posible que estemos hoy aquí; gracias a quienes apoyáis a la Fundación e impulsáis la idea de que la cultura, la ciencia, la solidaridad, son esenciales para nuestra vida en común.

Vuelvo pronto a mis estudios con el recuerdo de una nueva entrega de premios que, una vez más, nos emociona y nos conmueve. Y echaré mucho de menos esta tierra, Asturias, a la que quiero tanto y donde mi hermana Sofía y yo nos sentimos siempre en nuestra casa.

Gracias.