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Un “groupie” menos delante del Campoamor

Los fans de la familia real lamentan la ausencia de Choni Berdayes, una histórica del Campoamor y autora de la muñeca de Leonor: “Hay que actualizarla, que la neña creció”

Gran expectación en la alfombra azul del Campoamor para ver a la Familia Real y a los premiados Amor Domínguez

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Gran expectación en la alfombra azul del Campoamor para ver a la Familia Real y a los premiados Mariola Riera

La Princesa Leonor quizás no se entere –más bien seguramente que no–, pero este año ha tenido una fan menos delante del Teatro Campoamor. Ella y también su familia: sus padres los Reyes de España y su hermana menor la Infanta Sofía, además de su abuela la Reina Sofía. Este viernes fue el primero en 16 años que la gijonesa Choni Berdayes no estuvo pegada a la valla para saludarles a la entrada de la ceremonia de entrega de los premios “Princesa de Asturias”.

Es Berdayes una “groupie” histórica de los Borbones. Junto a Marisa Iglesias, otra clásica, acude cada octubre, el viernes de los Premios, a la capital asturiana para disfrutar del ambiente, ver a la familia real, a los premiados y al resto de famosos que ellos atraen.

Menéndez, Belén Rodrigo, Marilis Enríquez de Villegas y Teresa Varela, ante el Reconquista. Luisma Murias

Así hizo este año. Este viernes, a las once de la mañana, con siete horas y media de adelanto sobre la ceremonia, allá que se plantó sola –“las demás amigas tenían complicaciones, que si una cogía frío, que si otra tenía cita con el oculista...”– para cumplir fiel con el ritual.

Pero no pudo ser para gran disgusto de ella y de las compañeras que iban a sumarse más tarde: Choni tuvo que dejar Oviedo debido a que un familiar estaba muy enfermo, según explicaron. El pesar fue grande. “Ponedlo ahí en LA NUEVA ESPAÑA, que ella ha faltado este año, porque se tuvo que ir con mucha pena, es que su cuñado está bastante grave”, explicó Marisa Iglesias, quien junto a Visi de la Red y Pilar Guillaumed “heredó” la pancarta que Choni había hecho para colgar en la valla, con la cara de los miembros de la familia real.

Faltó la muñeca que imita a la Princesa Leonor y que toca ya actualizar, “porque vaya cómo ha crecido la neña”. La pena fue grande sin Choni, a quien todas agradecen que hubiera guardado el sitio, si bien a primera hora de la tarde fueron desplazadas algo más lejos de la puerta y la alfombra azul del Campoamor. Pese a todo, allí que siguieron las tres amigas, a las que una entidad bancaria cercana regaló unos paraguas y para las que los muchos agentes de la Policía que custodian el edificio solo tienen buenas palabras y gestos: “Les dio pena echarnos de delante, pero a ellos les mandan...”. A las “groupies” del Campoamor les da igual, es que ni se ocupan, que haya gente diga que están “chifladas” por echar horas y horas en la calle tan solo por ver a lo lejos al Rey, a la Reina Letizia, sus hijas o al famoso de turno.

Uñas con manicura de los colores de la bandera de España de Pilar Menéndez

Este grupo no conoce a otras colegas, tan fieles como ellas o más de los Premios “Princesa” que se hacen llamar “Las Nórdicas” y a las que tampoco quita mucho tiempo pensar en esos que las critican: “No hacemos mal a nadie. El que quiera, que venga, y que el no, que se quede en su casa. Solo nos dedicamos a animar un evento que no deja otra cosa que dinero y cosas buenas en Oviedo”.

“Las Nórdicas” tuvo este viernes su “base estratégica” delante del Hotel de la Reconquista, pues el jueves habían cubierto el Auditorio, así que ya habían saciado sus ganas de “marujear” y chequear a los Borbones. Leonor ha vuelto de Gales, advierten, “convertida en toda una señorita” y muestra siempre “una sonrisa de sentimiento, no es nada falsa”. El Rey, como es habitual en él, “muy educado, se llevó la mano al corazón para saludarnos”, y la Reina les dio las gracias. Pilar Menéndez es su portavoz y de las más veteranas: suma 18 años detrás de la valla y tres con pancarta, diseñada para el primer discurso de Leonor, en 2019. “Ni aunque esté frío, ni aunque llueva faltamos. Los premios tampoco se suspenden por esto, ¿no?”.

Hacia las dos de la tarde llegó una avanzadilla frente al hotel (la citada Pilar, Belén Rodrigo, Teresa Varela, Marilis Enríquez de Villegas, Mari Paz Castañón) a las que luego se sumarían otras (Tita Luisa, Fina Álvarez), así como Isabel Bernardo, la monitora de marcha nórdica que es, al fin y al cabo, el origen de todo.

Todas iban a hacerse a última hora una foto de grupo delante del Reconquista, para dejar constancia de que han sumado un año de premios. Su ceremonia, al igual que las del Campoamor, es otra.

Aunque todas reclaman, algún año más pronto que tarde, una plaza dentro del teatro o en el vestíbulo del Reconquista: “Nos lo merecemos, no hay nadie más fiel que nosotras”.

Se echa en falta un gesto. Va siendo hora.

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