El viudo de Concha Márquez Piquer, fallecida el pasado 18 de octubre, se dejó el móvil dentro del féretro de su esposa. Así lo ha asegurado la periodista Beatriz Cortázar en esRadio. Cuenta que Ramiro Oliveros, quien se mostró devastado durante el funeral de su mujer, dejó sin querer el móvil dentro del féretro de la cantante.

El mundo de la copla se quedaba huérfano con el fallecimiento de Concha Márquez Piquer a los 75 años de edad tras un mes ingresada en un hospital madrileño con una infección respiratoria que, desafortunadamente, no pudo superar. Hija de la gran Concha Piquer y una de las artistas más destacadas de la escena española en la segunda mitad del siglo XX, la folclórica ha sido enterrada hoy en el cementerio de San Isidro después de que su cuerpo fuese velado durante los dos últimos días en la más absoluta intimidad en su domicilio familiar.

Un entierro íntimo al que han asistido solo sus familiares y amigos más cercanos, y en los que hemos visto escenas de auténtico dolor en su viudo, Ramiro Oliveros, en sus hijas Conchitín e Iris, y en su único nieto, Oliver, incapaces de contener las lágrimas en su adiós definitivo a una Concha Márquez Piquer que deja un vacío irreparable en su familia.

Completamente abatido un Ramiro Oliveros que, en silla de ruedas por sus problemas de movilidad, lloraba amargamente mientras tocaba el féretro del que fue su gran amor durante los últimos 40 años, cuya muerte se ha llevado un trozo de la vida del actor, como él mismo confesaba destrozado hace unas horas.

Al entierro de Concha - uyos restos reposan ya en el panteón familiar donde está enterrada su madre, la inolvidable Concha Piquer - han asistido tan solo los amigos más cercanos de la folclórica, como Juan Peña y Sonia González, centrados en apoyar a Conchitín e Iris en estos durísimos momentos.