Si quieres convertirte en todo un experto culinario y degustar el sabor del auténtico jamón de bellota 100% ibérico de Jabugo, te contamos cuatro aspectos a tener muy en cuenta para disfrutar como nunca estas navidades.  

La etiqueta, siempre negra

La brida es la etiqueta de plástico que todos los jamones ibéricos deben llevar obligatoriamente en la pata para ser identificados correctamente y saber qué tipo de jamón ibérico se está comprando.

La Norma de Calidad del Cerdo Ibérico clasifica los jamones en cuatro categorías, en función de la raza del animal y su alimentación. Cada categoría se identifica con un color (blanca, verde, roja y negra) siendo esta última la de mayor calidad y el único que puede llamarse oficialmente ‘Pata Negra’.

Desde hace más de 140 años, Sánchez Romero Carvajal solo elabora jamones y embutidos certificados con la garantía de máxima calidad brida negra, para lo que se exige que los cerdos sean de raza 100% ibérica, vivan en libertad, se alimenten de bellotas durante el periodo de montanera y tengan, al menos, 0,75 hectáreas por animal para vivir y alimentarse. En su compromiso con la excelencia los cerdos de Sánchez Romero Carvajal, por ejemplo, se crían en libertad desde los primeros cuatro meses de vida y cuentan con más del doble de espacio requerido, un mínimo de 2 hectáreas por animal.

El cerdo, alimentado de forma 100% natural

Situado en el corazón del protegido Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, Sánchez Romero Carvajal se encuentra en Jabugo, una ubicación privilegiada por la riqueza natural de la dehesa y su climatología, claves para la curación del sabor más puro y original del jamón.

Los cerdos 100% ibéricos crecen en una ubicación privilegiada

Los jamones de esta marca centenaria tienen su origen en una ganadería única en el mundo, la del cerdo 100% ibérico. Esta raza de cerdos autóctonos vive y crece en libertad durante todo el año en un entorno protegido y alimentándose con los recursos naturales que ofrece la dehesa, como hierbas aromáticas, pastos, frutos, setas o raíces. En la época de la montanera, además, cuentan con las bellotas como aporte adicional que enriquece su dieta y hace que esta sea rica en vitaminas, minerales y antioxidantes.

La cuidada alimentación 100% natural de los cerdos hace que el producto final tenga no solo un sabor delicioso, sino una calidad excelente, con un alto contenido de ácido oleico, una grasa cardiosaludable con múltiples beneficios para nuestro organismo.

Esa dieta de alta calidad de los cerdos solo puede seguir estando garantizada si se preserva la dehesa. Comprometidos con la sostenibilidad, Sánchez Romero Carvajal cuida el patrimonio cultural, paisajístico y la biodiversidad de la zona.

Elaboración del jamón siguiendo el proceso tradicional

La elaboración de un jamón de Sánchez Romero Carvajal es laboriosa y muy lenta, un proceso tradicional heredado de padres a hijos y completamente manual que requiere del esfuerzo y buen hacer de una gran cantidad de profesionales.

Un cerdo 100% ibérico necesita casi dos años para alcanzar su pleno desarrollo en la dehesa. A eso, hay que añadir al menos otros tres para completar el desarrollo natural de maduración en las bodegas centenarias de la empresa.

La elaboración del jamón comienza con el perfilado antes de su salazón, retirando la piel y el exceso de grasa, una labor que realiza el perfilador y que exige muchísima experiencia y un exhaustivo control de calidad.

El responsable de la salazón decide cuál es el tiempo exacto que requiere cada jamón, enterradas una a una las piezas en sal natural procedente del Océano Atlántico.

Después, la curación de los jamones se desarrolla en las bodegas Sánchez Romero Carvajal, a 658 metros de altitud en Jabugo, lo que le permite beneficiarse del microclima de la localidad. El encargado de los secaderos decide cuándo un jamón ha alcanzado el equilibrio exacto de sal y humedad.

Esencia inalterable para conseguir el mejor jamón

El encargado de las bodegas es el responsable de controlar el proceso de curación. Debe comprobar el estado de cada jamón a través de la vista, el olfato y el tacto. Esta figura suele coincidir o supervisar al calador que realiza el último control de calidad antes de que los jamones lleguen al consumidor. Cada jamón es calado en distintos puntos para verificar la calidad y estado de maduración óptimo para el consumo del producto final.

Por último, el maestro cortador es el responsable de sacar el máximo potencial al jamón, para poder apreciar todos los sabores y aromas de sus finas lonchas.  

La compañía, fundamental para degustar el sabor del mejor jamón

Saber unir manjares deliciosos y vinos con cuerpo para potenciar el sabor de ambos es todo un arte. El jamón de bellota 100% ibérico de Jabugo, por ejemplo, se puede maridar con un buen vino tinto como Rioja Viña Monty, blancos como Fino Quinta o los vinos Coquinero Fino en Rama de casi 7 años, La Honda Fino Viejísimo en Rama de 12 años y La Honda Amontillado en Rama de 22 años de vejez promedio.

Si quieres descubrir estos productos y muchos más, entra en la tienda online de Sánchez Romero Carvajal y disfruta de un 10% de descuento exclusivamente en sus artículos introduciendo el código NAVIDAD10, válido hasta el 31 de diciembre.