José Santamarina (Oviedo, 1941), uno de los grandes nombres del diseño gráfico que ha dado Asturias, ha renacido a los 80 años recién cumplidos como artista plástico. Desde 2020, Santamarina ha encadenado una serie de exposiciones que culminaron el pasado mes de septiembre con su presencia en la Feria Art París, la meca europea del arte contemporáneo, de la mano de la galería ovetense 451. Por esta razón, y también en reconocimiento a una carrera como creativo gráfico de talla internacional, LA NUEVA ESPAÑA le ha concedido el galardón “Asturiano del mes” correspondiente al mes de septiembre.

José Santamarina, ante algunas de sus obras, en la galería 541 de Oviedo. | Irma Collín

Santamarina es un artesano de la pureza geométrica. Su obra ofrece al espectador un juego de perspectivas con el que ir descubriendo nuevas formas a medida que merodea en torno a la pieza. Aunque usa materiales más consistentes, como el aluminio o el metacrilato, el papel es, en buena medida, su materia prima más querida, a la que da un tratamiento casi arquitectónico. Pero la creatividad de Santamarina va mucho más allá de las delicadas piezas que ahora produce sin parar, en esta primavera artística que está viviendo. Entre los años 70, 80 y 90 desarrolló un apabullante trabajo como diseñador gráfico que se dejó ver en los más insospechados rincones de las ciudades y pueblos de Asturias. Empresas e instituciones de todo tipo “vestían” la imagen corporativa salida de la imaginación inagotable de este ovetense que prácticamente nació dibujando. En bolsas, señales y cartelería, allá donde se mirase aparecía un santamarina. También las páginas de LA NUEVA ESPAÑA, donde trabajó como “grafista”, tienen su huella, con diseños de página que aún hoy resultan modernos.

Durante sus años de trabajo como diseñador gráfico recibió numerosos galardones, tanto en España como en el extranjero. Su obra ha sido elegida para las antologías de referencia en el sector. Tal es el caso de la seleccionada por Emilio Gil para la publicación “Pioneros del diseño gráfico en España, 15 de los grafistas españoles más relevantes” (Index Book, Barcelona). O las referencias que hacen a su obra en una de las “biblias” del diseño gráfico, “The History of Graphic Design, vol. 2, 1960-today”, de la editorial Taschen, donde Santamarina aparece citado como uno de los 118 diseñadores más importantes de ese periodo en todo el mundo. Sus creaciones también han sido valoradas por los museos y forman parte de las colecciones del Victoria and Albert Museum (Londres), el International Desing-Zentrum (Berlín), el Icograda Audio-Visual (Lancashire, Inglaterra), el Museo de Dibujo Castillo de Larres (Huesca), el Museo Nacional de Artes Decorativas (Madrid) o el Museu del Disseny (Barcelona).

Santamarina inició su andadura profesional como profesor en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos. En 1962 comienza a trabajar como creativo gráfico publicitario y en 1964 hace su primera exposición artística individual, titulada “Sahara-64”. Tras su jubilación retomó con fuerza la creación plástica. Antes de que en septiembre la galerista ovetense Mónica de Juan llevase su obra a París, donde suscitó gran interés entre los coleccionistas, Santamarina había expuesto en Cornión, en junio, y en 451, en septiembre de 2020.