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Los hórreos hablan: los graneros más valiosos tendrán códigos QR para acceder con el móvil a las historias que cuentan sus propietarios

La Asociación de Amigos del Hórreo prepara rutas interactivas para divulgar y proteger el patrimonio etnográfico

El arqueólogo Fernando Mora en una visita guiada organizada por los Amigos del Hórreo en Cabranes. | Ángel González

Los hórreos eran el almacén de las cosechas y en este nuevo siglo lo serán de la memoria del medio rural de Asturias. La Asociación de Amigos del Hórreo Asturiano está desarrollando un innovador proyecto para recuperar toda la sabiduría popular y los recuerdos vinculados a estos graneros elevados que caracterizan el paisaje de los pueblos de la región. El objetivo es instalar pequeñas señales en los hórreos más destacados, por su antigüedad o calidad, donde aparezcan códigos QR, de tal manera que gracias al teléfono móvil pueda accederse a todo tipo de información sobre ese granero y, especialmente, a los testimonios grabados en vídeo de sus propietarios. Ellos mismos contarán la historia de ese mueble levantado sobre pegollos que, en muchos casos, corre pareja a la de las distintas generaciones de su familia.

“Queremos combinar la puesta en valor del patrimonio etnográfico con la recuperación del patrimonio inmaterial”, explica el arqueólogo Fernando Mora Rodríguez, miembro de los Amigos del Hórreo y responsable de este proyecto de rutas interactivas para conocer las mejores muestras de este tipo de construcción popular y también la vida de sus propietarios. “Estamos buscando la forma de instalar una cartelería donde aparezcan los códigos QR, que no sea intrusiva, que tenga poco impacto visual”, explica Mora. “Se nos ocurrió utilizar códigos QR porque es una forma fácil, utilizando el teléfono móvil, de acceder a toda la información relacionada con el hórreo que se visite. Porque además del patrimonio material hay otro patrimonio inmaterial muy importante que tenemos que mantener. Nos encontramos con que muchos de sus dueños, hoy personas mayores, tienen su vida ligada a ese hórreo. Alguno nos contaba, por ejemplo, que el hórreo había sido la dote de su abuela; otro que se lo habían jugado el en una partida; otro, que habían bajado toda la madera con la que se construyó flotando por el río Nalón... Ese tipo de historias”, explica Mora. “No se trata sólo de contar el valor de determinadas tallas o pinturas que tenga ese hórreo, también de recuperar la memoria oral que queda vinculada a la construcción”, añade.

Los Amigos del Hórreo, “Asturianos del mes” por su defensa del patrimonio etnográfico VÍDEO: Amor Domínguez/ FOTO: Miki López

Están en una fase inicial de desarrollo del proyecto, pero ya hay dos ayuntamientos interesados en habilitar esas rutas de hórreos con códigos QR. “Pensamos en hacer rutas diseñadas para hacer andando, para evitar que acaben pasando coches por el pueblo y resulten intrusivas”, añade. “Queremos fomentar un turismo sostenible, no del que destruye”. Mora insiste en la importancia de ligar al antiguo almacén de las cosechas de la casería con la memoria de sus propietarios. “Los hórreos son un elemento material importante, pero también están ligados a la vida de las personas que forman parte de los pueblos”.

Este proyecto se inscribe en el gran plan que los Amigos del Hórreo tienen para los graneros del norte de la Península: lograr un reconocimiento por parte de la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, un título que incluye no solo las construcciones si no todo el saber que se articula en torno a ellas, reflejo de una forma de vivir y habitar el territorio. Para conseguir esta distinción, de la que previsiblemente disfrutará a medio plazo la cultura sidrera de Asturias, los Amigos del Hórreo han creado una red de cooperación con otras asociaciones defensoras de los graneros elevados en Galicia, León, Cantabria y el norte de Portugal, que también cuentan con construcciones similares. La red celebra un encuentro anual y el último de ellos se celebró el pasado mes de noviembre en Candás, al que acudieron distintos expertos y representantes de entidades promotoras de la recuperación de un patrimonio etnográfico tan distintivo de las regiones norteñas.

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