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Los hermanos Jussen, talento de nueva ola para las Jornadas de Piano de Oviedo

Los músicos holandeses, que actuarán el jueves en el Auditorio, atraen al público joven: “Nos ven más cercanos a ellos, les hace involucrarse”

Lucas y Arthur Jussen. | MARCO BORGGREVE

Los hermanos Lucas y Arthur Jussen, pianistas que consiguen atraer al público joven a las salas de conciertos, vuelven a Oviedo para actuar en la 30.ª temporada de las Jornadas de Piano “Luis G. Iberni” el jueves a las 20.000 horas en el Auditorio Príncipe Felipe, dentro de la gira que están haciendo por España junto a varios integrantes de la Orquesta Filarmónica de Berlín.

El programa comienza con el Quinteto de cuerda n.º 2, en sol menor de Dvorak, interpretado por los músicos de la Filarmónica. A partir de ahí se incorporan los hermanos con un conjunto de obras que “presentan distintas aproximaciones a la música francesa. Por un lado, tenemos la sonata a cuatro manos de Poulenc”, apunta Lucas. “Además, no es tan frecuente encontrar un programa con obras a cuatro manos o con dos pianos, como ‘La Valse’, de Ravel”, añade Arthur. Esta última, es una de sus composiciones de referencia en el repertorio de los dos pianistas.

“El Carnaval de los animales” es la obra que cierra el programa, “y aunque es común creer que solo tiene cabida en los programas de conciertos para familias o niños, nos parecía interesante incluirla aquí también, dentro de ese panorama de música francesa”, explica Lucas “porque es maravillosa, sin importar la edad”. Esta gira por España surge a partir de la residencia artística que Lucas y Arthur disfrutan en Berlín durante este año. “Es una oportunidad única, porque es una ciudad que en términos musicales ofrece mucho, así que cuando nos admitieron, no podíamos más que estar felices”, comenta Arthur.

Una de las principales características de la carrera artística que vienen desarrollando es la capacidad para despertar el interés entre los jóvenes por el piano y la música, algo especialmente significativo si se tiene en cuenta el progresivo envejecimiento que experimenta el público en las salas de conciertos. Además de la actividad en las redes sociales “que los jóvenes nos vean más cercanos a ellos, en comparación con otros intérpretes, que por supuesto son geniales, les hace involucrarse”, opina Lucas. “Estos años hemos sido capaces de demostrar que somos jóvenes normales y corrientes, igual que ellos, con aficiones parecidas, como salir o hacer deporte, y además tocamos el piano. Desde mi punto de vista, es fundamental que los jóvenes tengan referentes de su misma edad sobre el escenario para que aflore su pasión por la música”, concluye Lucas, aunque no son únicamente los veinteañeros quienes les siguen. “Algo similar ocurre con las mujeres y la ciencia. Si tu les das a las niñas referentes de mujeres científicas, les será más fácil verse a sí mismas en el futuro como científicas que si la única referencia que tienen es Einstein, que fue un genio por supuesto, pero quizá no sirve para inspirar a todo el mundo. En el mundo de la música pasa igual”.

La pandemia, los confinamientos y el cierre de las salas de conciertos en Europa han sido para Lucas y Arthur Jussen muy difíciles de sobrellevar. “Fue algo frustrante”, comenta Lucas, “porque necesitas estudiar todos los días, pero no sabes si después de todo ese esfuerzo el concierto que llevas meses preparando se va a cancelar, y al contrario, no te puedes presentar en el escenario con el trabajo sin hacer, porque no estabas listo o has pensado que quizá el concierto no se va a llevar a cabo. El público no merece algo así. Afortunadamente, ahora parece tan solo una mala pesadilla, y este año tenemos pendiente nuestro debut en el Festival de Tanglewood, en Estados Unidos, un proyecto que nos hace especial ilusión y que no vemos el día en que llegue”.

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