El trabajo y la constancia a favor de las artes escénicas de Manuel del Rivero, coordinador cultural del Ayuntamiento de Colunga, cimentan las razones por las que EscenAsturias ha decidido concederle el premio “Oh!” de honor 2022.

El premiado explicó ayer a LA NUEVA ESPAÑA que “más que un reconocimiento al trabajo desarrollado hasta ahora, que también, para mí supone todo un aliciente para continuar desarrollando este trabajo que me apasiona, divulgando la cultura en general y las artes escénicas en particular”.

Respecto a su trabajo en la pandemia, “las líneas y criterios de programación son las mismas que en circunstancias normales, pero trazando, eso sí, no solo un plan B como suele acostumbrarse, sino un plan C y hasta D. Hay que tener en cuenta que pueden darse casos de tener que suspender algunas programaciones –como ocurrió sobre todo en la primavera de 2020– y deben tenerse previstas diferentes alternativas de calendario y espacios para su reprogramación porque ‘suspender’ no debe significar ‘cancelar’. Es obligación mantener la programación diseñada desde un principio aunque sea reprogramándola. Por respeto al público y, sobre todo, por los profesionales de la cultura, que en definitiva viven de ello”.

Por otra parte, destaca, “altera también la forma de acondicionar los espacios escénicos y la gestión de públicos. No obstante esta parte no resulta demasiado complicado en nuestro caso por tratarse de un pequeño municipio, en el que no hay eventos multitudinarios”.

Heredó de su padre Isaac del Rivero “la vertiente de ‘dinamizador cultural’. Es mucho lo que aprendí de él en el día a día, tanto en lo profesional como en lo personal y mezclándose en muchas ocasiones ambos planos... Quizás uno de los aspectos que de él aprendí es el intentar mantener el equilibrio entre lo conocido y lo potencialmente interesante y prometedor a la hora de divulgar o difundir determinadas actividades artístico-culturales. En la metodología, sin duda, el empeño en querer sacar adelante iniciativas. Pero lo suyo tenía un mérito infinitamente mayor en los tiempos, grises tiempos, en que logró poner en marcha eventos como el Festival de Cine de Gijón. No cabe duda”.

Sobre el futuro del teatro quiere ser optimista: “Ha mejorado en los últimos meses el clima entre las compañías profesionales y la Consejería de Cultura. Se han puesto en marcha, coordinados desde Laboral los Circuitos ‘Asturies, Cultura en Rede’ que facilita la programación en los diferentes espacios escénicos públicos de Asturias... Si las tres partes fundamentales de la política teatral de Asturias (compañías, Principado y Ayuntamientos) remamos en el mismo sentido, y si además se suma una cuarta parte fundamental, como es el público, el futuro de las Artes Escénicas en nuestra Comunidad puede ser prometedor. Y aprovecho para pedir a mis colegas de profesión que mantengan e incrementen su programación de Artes Escénicas más allá del marco del Circuito del Principado. La ayuda económica que se aporta desde el mismo nos permite a los Ayuntamientos tener una mayor disponibilidad de nuestros propios recursos económicos y estos deben ir destinados, a mí entender, a generar más programación propia también”.