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XXIX Festival de Teatro Lírico Español de Oviedo

Una zarzuela libre de prejuicios

El público del Campoamor disfruta con “The Land of Joy”, la obra satírica y bailable que abrió la temporada

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Así fue el estreno de “The Land of Joy”, la obra que abre la temporada de zarzuela en el Campoamor Irma Collín

“The Land of Joy” desató la carcajada y el buen humor general ayer en el Campoamor en la jornada inaugural de la XXIX temporada de teatro lírico español de Oviedo. Una partitura de Quinito Valverde recuperada que pone en escena con humor las particularidades y tópicos nacionales más manidos a través de una mirada retrospectiva hacia el siglo XX. Fue un aperitivo satírico, cómico, lírico y bailable para abrir la nueva temporada de zarzuela ovetense.

En el plano artístico “The Land of Joy” es un título de conjunto que se construye a través de la aportación variopinta de cada uno de los personajes. Liderando el reparto, el actor Alberto Frías fue el hilo conductor de la obra, un director exagerado e histriónico de una agencia de publicidad que hizo las delicias del público a través de los guiños políticos, su comicidad y facilidad para generar risa entre los asistentes.

También el barítono asturiano David Menéndez obtuvo el favor de público. Además de cómico como actor en su versión castrillonense del actor americano David Cluny, o Humphrey Bogart, fue muy aplaudido en el ámbito musical, sobre todo tras el número musical de los clavelitos.

La soprano Beatriz Díaz, con quien Menéndez tiene una gran química en escena, fue asimismo muy aplaudida como Salma. Díaz explotó su facilidad para el agudo y dejó algunos números de gran calidad, como ”Luchando por los campos con decisión”, la canción del contrabandista. Por su parte, la mezzo Marina Pardo, algo más limitada en el plano vocal, desempeñó el personaje de Lola, transcendental en la trama, a la hora de aportar realismo sin perder la comicidad. Su interpretación fue de menos a más.

Uno de los momentos que el público asistente más disfrutó fue con la entrada en escena de Rodrigo Cuevas, con sonido amplificado y las castañuelas en la mano, puso al público a tocar las palmas con su “Serafina”. Añadiendo también un claro mensaje de diversidad en la España de cartón piedra y toros que presenta la obra original. Y también hubo aplausos para el coro femenino de la Capilla polifónica “Ciudad de Oviedo”. Su participación fue a más al cantar en español, con más acierto que en inglés.

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