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Extremadura

Letizia, emperadora en Mérida

Políticos y representantes civiles se rinden a la Reina en la entrega de los premios del Real Patronato sobre la Discapacidad. Su vestido de menos de 50 €, igual al de una premiada, ha sido el protagonista de la jornada

Visita de la Reina Letizia a Mérida. JORGE ASMESTAR

Inmaculada Vivas, catedrática de Derecho Civil en la Universidad de Sevilla, nunca olvidará el 4 de mayo de 2022. Y no solo porque el Real Patronato de Discapacidad reconociera su trayectoria académica e investigadora con un premio que ha recibido de manos de la propia reina de España, sino porque para la ocasión las dos han escogido el mismo atuendo: un vestido blanco y negro de menos de 50 euros. Una casualidad que ha eclipsado a todo lo demás y que se ha convertido en la absoluta protagonista de la jornada. 

La Reina Letizia ha viajado Mérida para participar en la 30 Reunión del Consejo del Real Patronato sobre Discapacidad, de la que es presidenta de honor, y entregar posteriormente los galardones en pro de la igualdad y la accesibilidad universal que llevan su nombre. Uno de ellos ha sido para el Ayuntamiento de Mérida, de ahí que el acto se celebrara en Extremadura.

La monarca apenas ha estado tres horas en la capital autonómica y no ha llegado a pronunciar palabra en público, pero sí ha contado en todo momento con las atenciones de políticos, presidentes y representantes de la sociedad civil invitados al acto: unos 120 asistentes que, después, han podido compartir con la Reina un vino de honor con cortador de jamón incluido. 

El acto, encorsetado y protocolario, se ha celebrado entre las estrictas medidas de seguridad que caracterizan a la Casa Real: inhibidores de frecuencia para los móviles, un buen número de agentes uniformados y de paisano desplegados por el centro de la ciudad, restricciones puntuales de tráfico a la llegada y salida de los cuatro coches oficiales, perros para examinar los equipos del medio centenar de periodistas acreditados y órdenes expresas para no moverse, caminar por una u otra acera, soltar y recoger las cámaras o dónde grabar en cada momento.

El furor del vestido

Faltaban unos 15 minutos para las 12 del mediodía cuando el séquito de vehículos escoltado por la policía anunciaba la llegada de la Reina Letizia al Patio de los Naranjos que da acceso a la Asamblea. Un reducido grupo de mujeres la recibía con aplausos y gritos de «guapa» mientras ella se disponía a saludar a las autoridades que la esperaban: presidenta de la Asamblea, presidente de la Junta, ministra de Derechos Sociales y alcaldesa de Mérida en funciones tras el positivo en covid de Antonio Rodríguez Osuna.

"¡Qué mona va! ¡Va monísima!", repetían las mujeres aún sin saber que la casualidad haría de esta visita uno de los actos más señalados de la monarca en mucho tiempo. La Reina, pese a lo ajustado del tiempo, se lo agradeció acercándose a darles la mano. 

Ya entonces entre los presentes comenzaba a rumorearse que el vestido elegido por Doña Letizia era de una conocida marca española y asequible, lo que automáticamente hizo que se iniciaran las búsquedas en Google para localizar la pieza. Y dentro de la Asamblea no hubo dudas: todos se percataron de que el exitoso vestido de la Reina y el de una de las galardonadas, la catedrática Inmaculada Vivas, eran idénticos. 

Incluso el personal que ha acompañado a la Reina Letizia en su visita lo comentó con Inmaculada, visiblemente agobiada minutos antes de iniciarse el acto. Y conscientes ya de que ese iba a ser el momento que trascendería de la jornada, le pidieron que hiciera algún chascarrillo para quitar hierro al asunto. Pero no hizo falta: cuando Inmaculada ha salido a la tribuna a recoger la mención especial por seguir los preceptos de la Convención Internacional sobre Discapacidad en su trayectoria académica e investigadora, la Reina Letizia la recibía con una gran sonrisa espontánea y un cómplice abrazo.

"Llevan el mismo vestido", alcanzaba a decir mientras el hemiciclo arrancaba a aplaudir la voz de Jesús Martín Blanco, director general de Derechos de las Personas con Discapacidad y conductor del acto.

Los premiados

La Fundación Cermi Mujeres, la ciudad de Mérida (por su compromiso con la accesibilidad universal), los Primeros Juegos Inclusivos de Fundación Sanitas, un proyecto de la Asociación Laborvalía y otro de la Fundación ONCE para la sordoceguera, además del proyecto 'PiTDAHgoras' sobre el desarrollo de niños con TDA, han recibido los galardones en las diferentes categorías.

Además, han obtenido tres menciones especiales: la catedrática Inmaculada Vivas; el jurista con discapacidad Óscar Moral por su "larga y continuada trayectoria en la defensa de los derechos de las personas discapacidad", y el proyecto 'Si Talía fuera ciega', de la ONCE.

La convocatoria de este año ha tenido especialmente en cuenta el reconocimiento de las candidaturas con perspectiva de género y que promuevan los derechos de las mujeres y niñas con discapacidad. En el acto se ha puesto de manifiesto que las personas con discapacidad "no son disminuidas" y que hay que seguir avanzando en la lucha de los derechos del colectivo de personas con discapacidad.

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