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Ignacio Echeverría, la valentía que inspira

Los padres del joven asesinado en 2017 al defender a las víctimas de un atentado yihadista presentan en Avilés el libro biográfico de su hijo

El patinador Manuel Alonso en el “skate park” que Oviedo ha bautizado con el nombre de Ignacio Echeverría. | Miki López

Ignacio Echeverría Miralles, el abogado español nacido en El Ferrol de padre asturiano asesinado el 3 de junio de 2017 en el curso de un atentado terrorista en Londres, cumpliría 43 años el próximo día 25 y conociendo su afición por el skate es muy probable que le llegase algún regalo relacionado con la parafernalia del patinaje. Pero la vida de Ignacio Echeverría se truncó a los 39 años, arrebatada de forma cobarde por la espalda, a puñaladas; un yihadista le hirió de forma mortal mientras el llamado “héroe del monopatín” defendía a otras víctimas de los terroristas con su tabla de patinar, de la que nunca se separaba.

La conmoción mundial por el tráfico final de Ignacio Echeverría dio paso a una corriente de homenajes a la heroicidad de su comportamiento, merecedor tanto de las distinciones civiles más importantes de España y Reino Unido como también de humildes gestos que mantienen vivo el recuerdo del héroe de Londres: ha dado nombre a decenas de “skateparks”, a torneos memoriales de esta práctica deportiva e incluso ha inspirado el musical “Skate Hero”.

Ignacio Echeverría, la valentía que inspira

La familia de Ignacio Echevarría también se esfuerza por que la luz inspiradora encendida en junio de 2017 no se apague y en 2019 publicó un libro biográfico –“Así era mi hijo Ignacio”– en el que el padre, Joaquín, reflexiona sobre su papel como progenitor y ofrece la visión más humana de su hijo. Consciente de la fuerza del mensaje que transmite la heroica muerte de Ignacio Echeverría, la Sociedad Económica de Amigos del País de Avilés y Comarca ha programado para las 19.00 horas de mañana, jueves, en el palacio de Valdecarzana, la presentación en la ciudad del libro, un acto en el que está prevista la presencia de los padres del abogado asesinado.

La difusión del acto, a medio camino entre la presentación literaria y el homenaje póstumo, ha puesto de manifiesto otro gesto avilesino, hasta ahora anónimo, que da idea de la repercusión que tuvo la heroicidad de Ignacio Echeverría. La entrada al local de eventos Santa Cecilia, propiedad de los hermanos Egocheaga, lleva estando presidida desde el mismo año del atentado terrorista en el que perdió la vida Echeverría por una tabla de skate “tuneada” en homenaje al héroe de Londres. Fue una decisión, explica Manolo Egocheaga, motivada por “la necesidad de honrar la valentía y generosidad de una persona que protagonizó un hecho insólito en un mundo cada vez más deshumanizado y ruin”.

En aquellos luctuosos días en que se lloraba la muerte de Echeverría, el local de los Egocheaga, “Santacecilia”, también organizó de forma altruista un concierto en la calle, iluminada por velas. Los avilesinos que acudieron a aquel velatorio despidieron entre lágrimas al “héroe del monopatín” y, a su manera, evoca el empresario “nos reconciliamos gracias al valeroso ejemplo del chaval asesinado con lo mejor de nuestra naturaleza humana, con la capacidad de dar en un momento dado la vida por salvar la de otros”. Mañana los padres de Ignacio Echeverría tienen una cita con los avilesinos en general, pero antes tendrán la oportunidad de departir con quienes desde la profunda admiración han erigido su propio altar a la memoria de un hombre valiente. Es parte de la herencia de Echeverría: la capacidad de inspirar bondad.

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