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Los alumnos de la ESO podrán pasar de curso sin límites de suspensos

En Bachiller los estudiantes podrán titular con una asignatura pendiente “de manera excepcional” | Asturias defiende el “espíritu competencial” de la LOMLOE y niega que con ella se vaya a perder exigencia y contenidos

Alumnos durante una clase en un centro de Gijón. | Marcos León

Los alumnos asturianos podrán pasar de curso sin límite de suspensos en Secundaria. La adaptación autonómica a la LOMLOE, que entrará en vigor el próximo curso y que fue presentada ayer por la Consejería de Educación, recoge que los estudiantes promocionarán de forma automática con hasta dos asignaturas pendientes y con más si así lo acuerda el equipo docente. Además, en Bachillerato se podrá titular con un suspenso “de manera excepcional” y cumpliendo una serie de requisitos entre los que destaca tener una media superior a 5 en el resto de asignaturas. Con todo ello, el Principado ha sido fiel al marco estatal y no ha introducido, a diferencia de otras comunidades, variaciones en los criterios de promoción.

La misma exigencia. El equipo de Lydia Espina niega que la nueva normativa sea menos exigente y defiende el “espíritu” de la reforma. Eso es: avanzar hacia “un enfoque competencial”. “En ningún momento los alumnos perderán contenidos. Afirmar eso es no conocer la ley. A veces pensamos que lo que se ha hecho durante décadas es la mejor opción. Y no. Los alumnos han de ser competenciales y resolutivos, y creemos en las decisiones colegiadas”, manifestó la Consejera, que estuvo acompañada en rueda de prensa por el director general de Ordenación, Evaluación y Equidad Educativa, David Artime.

Dudas respecto a Galicia. Ambos dudaron de la “viabilidad legal” de lo propuesto en otras comunidades –en su mayoría gobernadas por el PP– como Galicia. La Xunta ha optado por endurecer los criterios de promoción de la LOMLOE y obligará a repetir a los alumnos que suspendan Matemáticas y Lengua, y tengan menos de un 5 de media. “Lo que fija Galicia es lo que se estaba haciendo hasta ahora. Nosotros, sin embargo, consideramos que la ley es acertada y la apuesta debe ir por ahí”, señaló Espina.

Ya se aplica este curso. En cualquier caso, precisó el equipo de la Consejería, nada de lo dispuesto ahora es nuevo. Ya se viene aplicando desde este curso con el decreto de evaluación que entró en vigor el pasado septiembre como avanzadilla a la LOMLOE. Es más, aclaró Lydia Espina, la titulación con una pendiente en Bachillerato “ya existía; lo que hace la reforma educativa ahora es concretarlo y regularlo”. En concreto, dice que, “de manera excepcional”, un alumno podrá obtener el título de Bachiller aún teniendo una materia pendiente “si la media del resto es superior a 5, si ha asistido de manera continuada a clase, si ha realizado los exámenes y si ha adquirido las competencias de la etapa”. “Se deberán cumplir –insiste el currículo asturiano– todas estas condiciones”.

Diferencias en la promoción. En Bachiller será algo diferente a Secundaria: los alumnos podrán pasar de 1.º a 2.º con hasta dos materias suspensas, pero deberán volver a matricularse de ellas al año siguiente. Además, con más de dos pendientes se repetirá en 1.º, a diferencia de lo que sucede en la ESO, en donde no se establece un límite de asignaturas no superadas si el equipo docente así lo considera y siempre y cuando venga acompañado de un plan de refuerzo. En este último caso, la decisión se tomará de forma colegiada y por mayoría simple si no hay acuerdo y con voto decisivo del tutor.

Currículos elaborados por más de 130 docentes. La Consejera se mostró ayer “muy orgullosa” con el resultado de los currículos, que si bien llegan “muy ajustados de tiempo” –como consecuencia de los retrasos que sufrieron los reales decretos estatales– contaron con “una alta participación de docentes”. Tanto en los de Infantil y Primaria como en los de Secundaria y Bachillerato participaron “más de 130 profesores”. De ahí que Espina afirmase que son “currículos hechos por docentes”. Por supuesto, en ellos también trabajó de forma intensa personal de la Consejería. El decreto de Infantil ya está publicado en el Bopa y el de Primaria se espera que salga a información pública la semana que viene. Los de Secundaria y Bachillerato tardarán más en salir a la luz. No obstante, la Consejería remitió ayer por la mañana un boletín informativo a los institutos con las principales novedades de los currículos. Algunas de ellas son que la lengua extranjera mantendrá su carga horaria, la llingua asturiana ganará tres horas entre las dos etapas, se incluirán asignaturas vinculadas a la digitalización y se ofertarán como optativas Filosofía en 4.º de la ESO y Legado Clásico en Bachillerato.

Historia de España “no pierde peso curricular”. También es novedad que Historia de España en Bachiller ya no responderá a un orden cronológico, sino que estará organizada por bloques temáticos. “Se habla de que se pierde peso curricular. A nosotros nos gusta más decir que ganamos en flexibilidad”, explicó el director general David Artime. “El currículo de ahora era tan extenso que era difícil de abarcar. No se trata de dar muchas cosas muy rápido, sino de que los alumnos aprendan más y asientan el conocimiento”, apostilló la titular de la cartera de Educación, quien insistió en que en Historia “no se suprimirá nada”. “Se incluirán bloques temáticos y, a partir de ahí, el profesor irá desgranando el temario”, matizó.

Los detalles de la nueva ESO: habrá Filosofía. Educación recomienda a los institutos que dediquen “una parte del tiempo lectivo al desarrollo de proyectos significativos y a la resolución colaborativa de problemas”. En esta ocasión, el Principado no fija ningún porcentaje mínimo –en Primaria es de un 20%– al entender que “la idiosincrasia de los centros de Secundaria es más compleja”. Eso sí, el currículo recoge que deberá haber “al menos una tarea multidisciplinar anual”, que podrá configurarse “como un monográfico, una investigación o un plan de aprendizaje y servicio”. Entrando ya en las materias comunes, Tecnología y Digitalización ganará carga horaria en 2.º. En 4.º el alumnado deberá elegir tres asignaturas y entre las nuevas está Formación y Orientación Personal y Profesional. Por su parte, Educación en Valores se impartirá en 3.º en dos sesiones semanales. Entre las optativas, Asturias ha decidido incluir Filosofía en 4.º con dos horas semanales. En ese mismo curso hay otra novedad regional: el Taller de Economía Aplicada.

Vuelve el programa de diversificación. Con la LOMLOE se recupera el programa de diversificación, que sustituirá al actual programa para la mejora del aprendizaje y del rendimiento. Se impartirá en 3.º y 4.º y permitirá a los alumnos obtener el título de graduado, algo que no existía hasta ahora. La repetición será una “medida extraordinaria”, que solo se podrá adoptar dos veces en la enseñanza básica, la que engloba Primaria y ESO, y nunca se podrá aplicar dos veces en el mismo curso. Las notas no serán numéricas; se expresarán en insuficiente, suficiente, bien, notable y sobresaliente.

Cinco Bachilleratos. Mantiene su estructura de dos cursos, aunque se podrá reordenar en tres para casos concretos: “alumnado que esté cursando enseñanzas profesionales de música o de danza, deportistas de alto rendimiento, y quien requiera apoyo educativo o presente circunstancias acreditadas que lo justifiquen”. Otra de las medidas estrella del currículo es que habrá cinco modalidades en lugar de tres. Se mantiene igual el Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales; el de Ciencias pasa a llamarse de Ciencias y Tecnología, y el de Artes se parte en dos: Artes Plásticas, Imagen y Diseño por un lado, y Música y Artes Escénicas por otro. A todo ello se suma el nuevo Bachiller General, diseñado para “flexibilizar la oferta educativa y orientar al alumnado que no se ha decidido por un área de conocimiento concreta y quiere cursar de manera equilibrada materias científicas, tecnológicas, humanísticas, económicas y artísticas”. Esta modalidad, en palabras de la Consejera, es “a la carta”, “se adapta a las necesidades e intereses de los alumnos” y, lo más importante, “abre puertas, no las cierra”.

La modalidad General se ofertará de forma “generalizada”. Y no estará sujeto a un número mínimo de alumnos. Por ahora, se desconoce el número de centros que lo impartirán, pues el proceso de solicitud de plazas concluye precisamente hoy y aún no ha comenzado el de matriculación. La consejera Lydia Espina es consciente de que “cambios de calado como este necesitan tiempo”, pero está convencida de que este Bachillerato es “positivo” y “a medio plazo acabará ganando peso”. “Da las bases suficientes a los alumnos, que no pierden ningún tren, y personaliza la enseñanza”, subrayó. Este Bachillerato General tendrá las mismas materias comunes que el resto y las mismas optativas. Se diferenciará por las de modalidad: será obligatorio cursar Matemáticas Generales en 1.º y Ciencias Generales en 2.º y después se podrá elegir dos asignaturas más de entre todas las que se oferten en esta etapa. Además, se han creado otras dos específicas: Economía, Emprendimiento y Actividad Empresarial, en 1.º, y Movimientos Culturales y Artísticos, en 2.º.

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