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Guillermo Simón pinta a los ensimismados de la pandemia y los reúne en un libro y en una exposición

El artista maliayés se adentra en la pintura figurativa y lanza una publicación cofirmada con el poeta Ceferino Montañés

Una obra de “Sombras de luz y de agua”. | Ángel González

La pandemia de coronavirus introdujo la figura humana en la obra del pintor Guillermo Simón (Villaviciosa, 1968), por cuyos cuadros pasaba hasta entonces el agua sola, con oleajes y estallidos marinos. Fruto de sus paseos pandémicos por Rodiles, “donde me encontraba con gente solitaria y encerrada en sí misma”, ha surgido una nueva serie pictórica en la carrera de uno de los artistas asturianos contemporáneos más consolidados. Este grupo de veinte cuadros en blanco y negro, protagonizados por “personajes errantes perdidos en una neblina”, conformarán una exposición que se inaugurará este verano en Villaviciosa pero, antes, componen la mitad gráfica del libro de artista titulado “Sombras de luz y agua”, editado por Más Madera.

El pintor villaviciosino Guillermo Simón.

Son cien ejemplares firmados y numerados donde las imágenes de Simón se acompañan de otros veinte poemas escritos por el periodista Ceferino Montañés. En el origen de este ciudado libro, con prólogo del poeta Lauren García, está la experiencia de Guillermo Simón durante los meses de restricciones a causa del coronavirus. En sus salidas por la ría de Villaviciosa se encontraba a esos personajes “ensimismados y errantes” y, “de una manera natural”, fueron apareciendo en esta nueva serie de “ensoñaciones” costeras, creadas sin el azul característico de la obra de Simón; pintados en un blanco y negro más dramático, en óleo sobre tabla y cartón. Después, y a partir de estas obras figurativas, Montañés alumbró retratos en verso de esos fantasmas pandémicos. Como éste: “Tan sólo sombras sobre la tierra/ O la lengua de un mar que/ Besa sus pies descalzos./Va hacia su centro para/ Ensimismarme en su espesura”.

Una obra de “Sombras de luz y de agua”. | Ángel González

Los cuadros de esta serie, como corresponde a la trayectoria de Simón, aparece, eso sí, una cita marina. “En todos está la idea del baño. Una cosa que me pasó con la pandemia es que empecé a bañarme en el mar en todas las épocas del año. Y ahora me meto hasta en enero. El no poder viajar por la pandemia creo que nos hace apreciar lo más cercano”.

La serie de “Sombras de luz y agua” fue un paréntesis en la trayectoria creativa de Simón, que tiene un rumbo muy característico hacia la exploración de los paisajes marinos, desde una perspectiva teñida por cierto expresionismo abstracto. Esta serie figurativa –y la llamada “Flores de agua” que el pintor villaviciosino presentó en 2017– son dos desvíos de una corriente principal centrada en el pintar (y pensar) constante sobre el agua marina en todas sus variantes infinitas. Próximanente, Simón tomará otro desvío. En verano, en la galería Gema Llamazares de Gijón presentará una nueva y espectacular serie donde el agua vuelve a ser protagonista, pero en esta ocasión en forma de gotas de lluvia: la que golpea y corre por los cristales de esas ventanas desde las que siempre se mira con cierta nostalgia un paisaje que, al fondo, se difumina.

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