Antonio Fernández-Rañada Menéndez de Luarca, uno de los grandes investigadores de España en el campo de la Física, catedrático emérito de la Universidad Complutense, expresidente de la Sociedad Española de Física, científico de gran talante humanístico, ensayista y autor de varias obras de divulgación de referencia ha fallecido hoy en Madrid.

La Sociedad Española de Física, que presidió durante diez años, trasladaba la pesarosa noticia a todos sus asociados. Discípulos y compañeros se sumaron a las condolencias con el reconocimiento a quien fuera un gran científico, experto en electromagnetismo, mecánica cuántica y física teórica, pero muy especialmente en los aspectos teóricos y básicos de esa rama del saber, así como un divulgador y docente comprometido.

Fernández-Rañada nació en Oviedo en 1939 y en sus memorias, publicadas en LA NUEVA ESPAÑA, confesaba que descubrió su vocación científica cuando, hacia 1956, el filósofo y escritor José Antonio Marina le pasó un libro sobre Física Cuántica y le persuadió de que la probabilidad, y no el determinismo, era más propia de las leyes de la naturaleza. Fue revelador y le hizo dejar la carrera de Ingeniería para pasar a la de Ciencias Físicas. Se licenció en la Complutense aunque completó su formación en Francia, en el Laboratorio de Física Teórica de Partículas Elementales de la Sorbona, y en la Junta de Energía Nuclear (actual CIEMAT) de Madrid. Se doctoró en París en 1965 con una tesis sobre partículas elementales titulada « Causalidad y Matriz S». Con una segunda tesis obtuvo también el doctorado en la Complutense, en 1967, esta vez sobre « Propiedades analíticas en la difusión piónnucleón».

Llegó a ser catedrático de Electromagnetismo en la Facultad de Física de la Universidad Complutense –universidad de la que fue decano entre 1978 y 1986–, después de haber sido titular de las cátedras de Mecánica Teórica y Física Teórica. También fue profesor agregado de Mecánica Cuántica en la Universidad de Barcelona. En la actualidad era catedrático emérito.

Su permanente necesidad de acercar la ciencia a ambientes no especializados le llevó a firmar un centenar de trabajos especializados de difusión internacional. Desde su autorizado punto de vista, crítico y constructivo a la vez, durante años le preocupó la falta de consideración social que tenía la física, con un alejamiento de la ciudadanía respecto a su impacto en las realidades cotidianas.. 

El ovetense ejerció además un destacado liderazgo en la comunidad científica nacional. Fue director del Grupo Interuniversitario de Física Teórica (GIFT) y fundador y director durante diez años de «Revista Española de Física». Logró el premio de Investigación en Física de la Real Academia de Ciencias (1997), así como Medalla de la Real Sociedad Española de Física (1985), y también obtuvo el premio internacional de ensayo «Jovellanos» (1995) y la Medalla de Plata del Principado de Asturias (1999). Fue presidente del Consejo de las Artes y las Ciencias del Principado de Asturias. Y formó parte del jurado del premio « Príncipe de Asturias» de Investigación Científica y Técnica.

Antonio Fernández-Rañada estaba casado con la también física María Shaw Martos; es hermano del urbanista Ramón Fernández-Rañada y de Manuel Fernández-Rañada, vinculado a la Universidad de Zaragoza, también en el área de Física.