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Educación sexual

¿Por qué están creciendo las agresiones sexuales de menores de edad?

Expertos señalan la falta de educación afectivo-sexual y digital como una de las claves de una tendencia que crece

Zona de conciertos donde se produjo la presunta agresión sexual por parte de un grupo de menores a una joven de 18 años en Vila-real. Manolo Nebot Rochera

La presunta violación grupal de una joven en las fiestas de Vila-real, por parte de unos chicos menores de edad, se ha unido al incremento de este tipo de agresiones sexuales en España en los últimos años. Entre las causas que explican esta tendencia creciente los expertos señalan el acceso descontrolado y cada vez más precoz a la pornografía, y la falta de formación afectivo-sexual y digital. "Es una situación ante la que urge actuar", asevera Rafael Ballester, catedrático de Psicología Clínica de la Universitat Jaume I y director de la Unidad de Investigación sobre Sexualidad (Salusex). 

En concreto, y según detalla el estudio (Des)información sexual: pornografía y adolescencia, elaborado por Save the Children para analizar el consumo de contenidos sexuales entre la población adolescente y el impacto que estos tienen en sus relaciones y su desarrollo, la edad media de acceso a la pornografía en la Comunitat se sitúa alrededor de los 12 años, tanto en chicos como en chicas. "Y en algunos casos antes, desde los 8 o 9 años", apuntan desde Salusex. 

A esa edad, explica Ballester, "no hay madurez suficiente, no hay control de impulsos, y eso puede llegar a pensar que lo que se ve en una ficción es la realidad". El vínculo entre el consumo temprano de pornografía y el auge de agresiones sexuales en menores es uno de los objetos de estudio en las líneas de trabajo de Salusex. "La pornografía ha existido siempre, desde que existe el ser humano, pero el cambio de los últimos años es la gran accesibilidad que tienen los niños a través de los teléfonos móviles a una edad en la que no tienen referentes", añade.

El modelo

Ballester señala también que el "modelo de pornografía" más consumido por estos niños reproduce un "sexo sin afecto, sin respeto ni cariño ni preocupación por el otro". En él, "la mujer es un objeto para el disfrute del hombre, y no hay consentimiento". "Detrás de algunos de estos agresores menores no hay malas personas ni psicópatas, a menudo solo replican lo que han visto sin darse cuenta de la transcendencia ni del daño que están causando"». Según los datos, el 87% de los chicos de 13 a 17 años de la Comunitat ha consumido pornografía, y el 82% lo hace de modo habitual.

Este acceso temprano y sin guía a la pornografía se une, además, a otras causas que completan el cóctel. Por ejemplo, la falta de educación, tanto afectivo-sexual como digital. "En la Comunitat tenemos iniciativas como el Programa de Intervención en Educación Sexual (PIES, en 2º y 3º de Secundaria), además de varias guías, pero no es suficiente", comenta Ballester. "Está bien pero hay que ampliarlo. Es un programa de mínimos y no se da en todos los centros. Se necesitan más sesiones y más temas", cuenta.

Además, Ballester resalta que este programa debe adaptarse a "amenazas nuevas como el sexting", y remarca que "la educación sexual debe ir acompañando al estudiante en su proceso de madurez y crecimiento". "Cabe no olvidar que ahora mismo en España hay gente en contra de que se imparta educación sexual", indica.

Educación digital

Otro aspecto relevante es el de la deficiente educación digital, según el director de Salusex. "A un niño que le das un teléfono móvil le estás dando un arma, pero no le enseñas a utilizarla", dice. "No lo hemos educado tampoco en la importancia de la intimidad y encima está creciendo en una sociedad donde manda el escaparate y la pose, donde los adultos ya hemos prostituido esa intimidad de manera constante incluso en programas de televisión", añade. Ballester señala fenómenos como Onlyfans, "donde la sexualidad y la mujer se vende como un producto más".

No en vano, en varios casos de violaciones grupales que implican a menores, los agresores graban y contactan con las víctimas a través de redes sociales. El mentado informe revela que el 14,9% de los adolescentes encuestados admite que ha quedado al menos una vez con desconocidos por Internet con fines sexuales. Además, el 23,5% opina que la pornografía le ha influido "mucho o bastante" en sus propias relaciones. En España, uno de cada dos menores accede al porno entre los 6 y los 12 años. "No hay que satanizarlo, pero se le une la ausencia de educación, variedades de personalidad, modelos agresivos... Es necesario actuar", finaliza Ballester. 

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