Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Francisco de Paula Bisbal Pons | Director del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional

Francisco de Paula Bisbal: “La invasión de Ucrania nos enseña que no podemos abandonar las capacidades militares convencionales”

“Con una guerra nadie tiene nada que ganar, hay que apoyar al pueblo ucraniano”

Francisco de Paula Bisbal Pons, ayer, en el Reconquista. | Miki López

Francisco de Paula Bisbal Pons (Palma de Mallorca, 1959) es Oficial de la Armada Española con el empleo de Teniente General del Cuerpo de Infantería de Marina y dirige el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN). Atiende a LA NUEVA ESPAÑA instantes antes de entrar a la reunión del jurado del premio “Princesa de Asturias” de Cooperación Internacional.

–¿Qué análisis se están haciendo desde el CESEDEN sobre la situación geopolítica?

–Estamos publicando mucho. Efectivamente, la situación desde el punto de vista geoestratégico, con la guerra de Ucrania, lo que provoca es una situación de preocupación. Con una guerra nadie tiene nada que ganar y, desde luego, a quien hay que apoyar indiscutiblemente ahora mismo es al pueblo ucraniano, que es el que lo está pasando peor. Desde el punto de vista del orden jurídico internacional se han vulnerado todas las reglas esenciales y esta agresión no tiene ninguna justificación. La posición de España, y la de los españoles en general, es muy clara.

–La firmeza internacional frente a la invasión, ¿ha sido esperanzadora?

–Creo que las medidas que se han tomado son muy importantes, tanto en el orden económico como en lo que es el apoyo militar y explícito a Ucrania, que es la nación agredida en este momento. Creo que la postura es bastante coherente y firme en el ámbito tanto de la OTAN como de la Unión Europea.

–Hace un año, ¿se hubiera imaginado que en 2022 tendríamos otra guerra en Europa?

–No, absolutamente no. Yo no esperaba que Rusia invadiera Ucrania de la manera en que lo ha hecho. La guerra entre Ucrania y Rusia empezó en 2014, no ha empezado ahora. No es una cosa nueva, lo que pasa es que se ha producido un cambio cualitativo muy muy importante, que es una invasión en toda regla, en fuerza, desde múltiples frentes y prácticamente en todas las fronteras, incluida la de Bielorrusia. Y esto, en mi opinión, no era previsible, pero desgraciadamente ocurrió.

–En pleno siglo XXI se podría esperar una guerra tecnológica, pero nos hemos encontrado una invasión, digamos, a la antigua usanza. ¿Esto nos puede dar alguna enseñanza para el futuro?

–La enseñanza es que no se puede abandonar ese tipo de capacidades “clásicas”, vamos a llamarlas así, en el ámbito de las operaciones, tanto en el ámbito terrestre como en el marítimo y el aéreo. Que intervienen otras nuevas, también, en el espacio exterior o en el mundo cibernético. Pero sí es cierto que recurrir a capacidades convencionales en el volumen y fuerza que han sido utilizados llama poderosamente la atención.

–¿Pueden haberse resentido los sistemas de defensa por la pandemia?

–La pandemia ha tenido un impacto global y de una intensidad extraordinaria. Es una amenaza latente que está ahí, y creo que se ha aprendido mucho encarando esta pandemia con carácter general. Quiero recordar que en el CESEDEN el 9 de marzo de 2020 publicamos un cuaderno de estrategia sobre pandemias, y cuatro días después se declaró el Estado de Alarma. Éramos conscientes de que podía ocurrir y de que era una amenaza a la seguridad, pero lo que no era previsible era el volumen y el impacto de la pandemia en sí.

–Nos hace ver lo frágiles que somos.

–Efectivamente.

Compartir el artículo

stats