Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

A Coruña

Un minuto sin palabras, un año sin Samuel

La agrupación Alas recuerda con una ofrenda floral en el paseo marítimo el asesinato del joven coruñés, en una agresión con tintes homófobos según los testigos

Miembros de Alas Coruña, entre ellos la presidenta, Ana García, depositan una ofrenda floral en el lugar de la muerte de Samuel Luiz. Víctor Echave

La agrupación en favor de los derechos de la comunidad LGTBI Alas Coruña conmemoró en la tarde de este sábado la muerte de Samuel Luiz, fallecido de una paliza en la que, según los testigos, se profirieron insultos homófobos hacia él, con un minuto de silencio y una ofrenda floral. Este domingo se cumple un año de la agresión. El silencio se guardó en las escaleras entre el paseo marítimo y el Playa Club, donde el joven, que perdió la vida a los 24 años, recibió los primeros golpes de uno de los agresores y el primer insulto. Las flores se depositaron en la acera, cerca de la calle Socorro, donde las investigaciones apuntan a que el atacante original y varios compañeros lo persiguieron, derribaron y golpearon. Ya no se levantó con vida.

Unas ochenta personas acudieron al acto, algunas pertenecientes a la comunidad LGTBI, otras impulsadas, simplemente, por el rechazo a la violencia. Pero, sobre todo, para pedir que se destierren comportamientos como este. “Fue horroroso, y no olvidamos”, señalaba Joaquín, uno de los asistentes, pidiendo “que se haga justicia”.

Es idéntica la petición de Tamara y Ángela, otras dos vecinas presentes en el acto, que recordaron que “ha pasado un año y el juicio no ha empezado” —se retrasó porque se pidió a la Justicia estadounidense que autorizara el acceso de los investigadores a mensajes borrados por los detenidos en redes sociales, que se pudieron consultar recientemente—. Para las dos mujeres, el acto de este viernes tenía el propósito de lograr que “las autoridades no se olviden”.

En cuanto al carácter de símbolo de Samuel para reivindicar los derechos del colectivo LGTBI, señalaban que “no debería serlo”, pues para ellas resultaba “surrealista” una situación en la que una muerte como esta se convirtiese en un icono.

El productor y guionista Carlos Ares explicaba junto a las escaleras en las que Luiz sufrió la primera agresión la necesidad de recordar un acto “terrible” que convirtió al mundo en “un lugar peor” pero que anima “luchar para que sea mejor”. Para Ares, la agresión fue un “crimen de odio”. “No entiendo de leyes, pero sí de justicia”, señaló ayer el productor, para el que “el único delito de Samuel”, y por el que perdió la vida, fue “ser una persona”.

Al acto acudieron como representantes del Gobierno local la edil de Bienestar Social, Participación e Igualdad, Yoya Neira, y el concejal de Educación, Cultura y Memoria Histórica, Jesús Celemín, que optaron por no hacer declaraciones institucionales para no desvirtuar el propósito del acto. También la edil de Marea Atlántica Claudia Delso, que afirmó que la ciudad “no puede ser la misma” tras el crimen y reclamó “más políticas públicas que afiancen los derechos” de la comunidad LGTBI y eduquen en la aceptación de la diversidad. También reivindicó que vuelva a verse la bandera del colectivo en el Concello.

“Nunca más”

Alas Coruña, que se ha personado como acusación particular contra los encausados por la muerte de Luiz, prefirió optó por no leer un comunicado “porque se trata de un acto de recuerdo, y para respetar el proceso judicial abierto”. Su presidenta, Ana García, dijo unas pocas palabras antes del minuto de silencio, pidiendo que “toda la ciudad se implique en la lucha contra LGTBIfobia y que “nunca más tengamos que hacer un acto así”. La saxofonista londinense Sophie Simonds, afincada en A Coruña y que optó recientemente a participar en Got Talent, tocó su instrumento y cantó en memoria del fallecido, empezando por una versión del Hallelujah de Leonard Cohen.

Fuentes judiciales por este diario indican que el juicio por la muerte de Samuel podría celebrarse a finales de año, aunque también demorarse hasta el que viene, pues la instrucción sigue abierta. Se dirigirá contra cinco de los siete detenidos, mayores de edad. Los dos menores llegaron a un acuerdo con las partes y aceptaron una condena por asesinato de tres años y medio de internamiento en régimen cerrado.

Compartir el artículo

stats