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La Facultad de Economía y Empresa, en la Champions mundial de las escuelas de negocio

"Estamos al nivel de Harvard o Standford", celebran en el centro universitario asturiano tras lograr el sello internacional de excelencia AACSB | Retener talento y captar estudiantes de fuera, objetivos del equipo decanal

El equipo decanal de la Facultad de Economía y Empresa, con el sello AACSB: empezando por la izquierda, Susana Pérez, Cristina Robles, Begoña González-Busto, la decana, Carmen Benavides, André Carrascal, Margarita Argüelles, Pablo Sánchez y María José García. | M. G. S.

Aleida González Cuervo terminará este año el grado bilingüe de ADE (Administración y Dirección de Empresas) y en su título pondrá que ha estudiado en una de las mejores facultades de negocios del mundo: la de Economía y Empresa de la Universidad de Oviedo.

Aleida es uno de los casi 2.500 alumnos que se beneficiarán del sello de calidad internacional AACSB (Association to Advance Collegiate Schools of Business), que recientemente ha conseguido la facultad asturiana, tras varios años de intenso trabajo. "Hemos entrado en el club de la excelencia, en una liga que llevábamos años soñando", celebra la decana, Carmen Benavides. Y es que la AACSB es la máxima acreditación a la que puede aspirar un centro universitario dedicado a la formación empresarial. En todo el mundo lo tienen poco más de 900 escuelas de negocios –menos del 6% del total– y solo siete son españolas. La facultad de la Universidad de Oviedo es la segunda pública del país en conseguirlo (la primera fue la Carlos III de Madrid), ya que las otras cinco son privadas. Esta marca sitúa al centro de Economía y Empresa del campus ovetense del Cristo al mismo nivel que Harvard, Yale o Standford.

"La acreditación AACSB nos ha puesto en el mapa; demuestra que Asturias ofrece la misma calidad formativa que las mejores universidades del mundo, y eso nos hará destacar fuera", aseguran Aleida González, Tania Velicias, María López, Raquel Álvarez, Tania Fernández, Blanca Suárez y Emilio Rosal, siete de los estudiantes que participaron en la exigente evaluación que la organización estadounidense realizó en marzo en la Facultad de Economía y Empresa. Los siete se sienten "especiales" por haber formado parte del proceso y también "orgullosos de haber estudiado aquí y no en otro sitio". Uno de los beneficios que traerá el sello AACSB, creen en el decanato de Carmen Benavides, es precisamente la retención de talento así como la captación de nuevo alumnado, no solo procedente de otras comunidades, sino incluso del extranjero. "Muchos de los jóvenes asturianos que se fueron a estudiar la carrera a otra región, ahora se lo pensarían dos veces", aseguran.

Los estudiantes Blanca Suárez, Emilio Rosal, Aleida González, Raquel Álvarez, María López, Tania Velicias y Tania Fernández. | M. G. S.

Conseguir la acreditación ha sido una de las metas de Carmen Benavides desde que llegó al decanato a finales de 2018. Y tras mucho trabajo y esfuerzo, lo ha conseguido. Tiene en sus manos el diploma que demuestra que su Facultad ha entrado en la élite mundial de la formación empresarial. "Estamos muy ilusionados", afirma con una sonrisa de oreja a oreja. La decana recogió la semana pasada en Oslo, en el marco de un congreso de la AACSB, el soñado sello de excelencia. Benavides insiste en que este hito no hubiese sido posible sin el trabajo de todo su equipo: André Carrascal, Pablo Sánchez Lorda, Margarita Argüelles, Cristina Robles, Begoña González-Busto, Susana Pérez y María José García Salgado.

Más de 200 entrevistas

Todos ellos han tenido que entrenar a la Facultad para poder superar un proceso de acreditación "muy exigente", que abarca "todo el funcionamiento" de la Facultad. Desde su misión y líneas estratégicas hasta la calidad del profesorado, la relación con los alumnos, las prácticas en empresas... Como prueba de esta dureza, Carmen Benavides pone de ejemplo que la AACSB pide que el 90% de los docentes sea "brillante". Esto quiere decir, que hagan investigación con impacto internacional, que tengan vinculación con la empresa, que hayan desempeñado cargos importantes dentro de la gestión... La prueba de fuego la pasaron el pasado mes de marzo cuando un equipo de evaluadores viajó hasta la Universidad de Oviedo y visitó la Facultad de Economía y Empresa para entrevistarse (en inglés) con más de 250 personas, entre profesores, alumnos, empresas y equipo rectoral y decanal. Por parte del sector privado participaron 25 empresas, una de ellas LA NUEVA ESPAÑA.

"Si teníamos una debilidad, te la pillaban rápidamente", cuenta la decana de aquellos días de examen. ¿Por ejemplo? "Una de nuestras asignaturas pendientes –explica Pablo Sánchez Lorda, vicedecano de Internacionalización– era cerrar el círculo del aprendizaje. Es decir, teníamos que demostrar que lo que decimos que nuestros alumnos tienen que aprender en verdad lo aprenden". Para ello, la Facultad tuvo que ir mucho más allá de los requisitos que establece la Aneca (la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación) y elaborar un manual desde cero. "Si decíamos que nuestros estudiantes tenían que saber, por ejemplo, comunicación oral, debíamos detallar en qué asignatura se trabajaba, en qué pregunta del examen se evaluaba...", concreta Sánchez Lorda. "Todo eso se estaba haciendo, pero faltaba estructurarlo", apunta Cristina Robles, vicedecana de Calidad. Y así lo hicieron y con buena nota.

Los evaluadores de la AACSB quedaron sorprendidos, entre otras cosas, por la relación tan familiar que existe en la Facultad entre el profesorado y los estudiantes. "En la entrevista se interesaron mucho por el factor humano y nos preguntaron si la Universidad se preocupaba por nosotros. También les llamó mucho la atención que la decana recorriese los pasillos del centro y nos saludase, nos llamase por nuestro nombre y nos preguntase qué tal estábamos", describen Emilio Rosal, Tania Velicias y Aleida González, alumnos de grado y máster. El equipo de la Asociación para el Avance de las Escuelas Universitarias de Negocio también apreció la cantidad de prácticas que ofrece la Facultad. "Tenemos cerca de 300 este año y contamos con una cartera de una 190 compañías", destaca Susana Pérez, vicedecana de Asuntos Económicos y Relaciones Académicas.

Pero Carmen Benavides no solo se queda con la obtención del sello, sino con todo el proceso; con un "viaje", asegura, que "nos ha hecho crecer y ser mejores como Facultad". Desde que en 2012 se hicieron miembros de la AACSB, allá por el año 2012, el centro universitario ha tenido que pelear duro para alcanzar todos los estándares de excelencia que reclama la prestigiosa asociación de escuelas de negocios. "Y eso nos unió como Facultad", opina la decana. Margarita Argüelles, vicedecana de Ordenación Académica, también cree que el proceso les ha servido para darse cuenta que "somos más buenos de lo que pensábamos" y para poner en valor "nuestras fortalezas".

Ahora el decanato de la Facultad tiene por delante como reto saber transmitir a los estudiantes y a la sociedad en general la relevancia de esta acreditación y, a partir de ahí, comenzar a crecer. "En los másteres tenemos margen de mejora. Ya atraemos a muchos estudiantes de fuera, pero podemos hacer más y captar a alumnos de América Latina", dice Carmen Benavides. "Retener al talento que ahora se va a Madrid o a otra comunidad a estudiar una carrera que tenemos aquí también es una prioridad", comenta André Carrascal, vicedecano de Acreditaciones Internacionales.

Con el sello AACSB, defiende el equipo decanal al completo, "gana la marca de la Universidad de Oviedo y gana Asturias". Porque el tejido empresarial sabrá ahora que está contratando a los mejores investigadores y egresados del mundo. La marca acredita la excelencia de todos sus estudios: los grados de Administración y Dirección de Empresas, Contabilidad y Finanzas, Economía y Relaciones Laborales y Recursos Humanos, y los másteres en Administración y Dirección de Empresas (MADE), en Instrumentos de Análisis Económico, y en Sistemas de Información y Análisis de Contabilidad. Además, entra en este club de la excelencia el programa de doctorado. La vicedecana Cristina Robles insiste en que el decanato "está comprometido en mantener la calidad y en realizar acciones de mejora". De hecho, la AACSB les pedirá un informe de seguimiento dentro de dos años y les volverá a evaluar dentro de cinco.

El equipo de Benavides aún no sabe el impacto que tendrá el sello para el próximo curso a nivel de estudiantes –el proceso de matriculación acaba de empezar–, pero sí de relaciones con otras instituciones académicas. Desde que recibieron la acreditación, tres universidades extranjeras ya han mostrado su interés de colaborar con la Facultad asturiana. Y esto a partir de ahora será un no parar.

Las cátedras fueron claves

"Sin el apoyo económico de nuestras seis cátedras de empresa no hubiésemos conseguido la acreditación de la AACSB". Lo dice Carmen Benavides, que cuando asumió el decanato, en diciembre de 2018, fue consciente que, además del respaldo de la Universidad, necesitaban a las empresas. Fue así como surgieron las colaboraciones con R3 PWM, Vaciero, Seresco, Caja Rural, Ontier y Banco Sabadell. "Su respuesta afirmativa aún me emociona", confiesa la decana. Las seis empresas apostaron, sin pensárselo dos veces, por el talento de la Facultad de Economía y Empresa. Y le salió bien. "El tiempo nos ha dado la razón; ahora formamos parte de este hito", aplauden.

La cátedra de inversiones financieras de R3 PWM Agencia de Valores fue una de las primeras en crearse para alcanzar la meta de la AACSB. El presidente de la compañía, Antonio González, cuenta que en su equipo "todos fuimos alumnos de la Facultad y estamos muy orgullosos de ello". Así que, añade, "cuando nos presentaron el proyecto, nos pareció que era muy ilusionante y que podría situar a este centro entre los mejores del mundo". "Ahora ya lo han logrado y nuestra cátedra forma parte de este hito", celebra González, para quien la Facultad de Economía y Empresa tiene muchas fortalezas. Por enumerar algunas, "tiene un elevado porcentaje de profesores con alta calidad docente e investigadora, ofrece grados y másteres bilingües, tiene una excelente relación con el tejido empresarial y la sociedad asturiana y recientemente ha estrenado una incubadora de proyectos empresariales llamada ‘Garaje’".

También Vaciero, con su cátedra dedicada a la transformación empresarial y su marco jurídico-financiero, apoyó desde el primer momento a la Universidad de Oviedo en este reto. Bajo esta herramienta, la empresa que preside Francisco Vaciero dotó económicamente a la Facultad y organizó jornadas y webinars divulgativos dentro de su especialidad. "La obtención de la acreditación AACSB es sinónimo del gran trabajo que está desempeñando esta Facultad tanto en el desarrollo de programas formativos y académicos, como en la puesta en marcha de proyectos de investigación y en la búsqueda de la excelencia de los alumnos", valora el presidente, que dice más. "Es una distinción que sitúa a la Facultad de Economía y Empresa entre las mejores escuelas de negocios del mundo y, por lo tanto, su reputación y reconocimiento se verá incrementada".

Hace dos años Seresco también firmó con la Facultad la cátedra de nuevos modelos de negocio basados en tecnologías de la información, con el objetivo, señala el director general de la compañía, Manuel Ángel Busto Riego, de "incrementar la transferencia de conocimiento y mejorar la empleabilidad de los estudiantes, además de impulsar el proceso de acreditación ante la AACBS". "Este reconocimiento –opina– significa una gran puesta en valor no solo para la propia institución, profesores y alumnos, sino también para el tejido social y empresarial de Asturias". Busto valora que la acreditación "nos sitúa al nivel de centros como Harvard o Standford, lo que supondrá un mayor reconocimiento para los alumnos en su desarrollo profesional".

Fernando Martínez, presidente de Caja Rural de Asturias, lo vio "claro" en cuanto Carmen Benavides le explicó sus planes para conseguir el sello AACSB. En ese camino, pensó Martínez, "nuestra colaboración podría ser una útil herramienta para avanzar en el proceso. Sabíamos de la solidez académica, la profesionalidad y el compromiso de todo el equipo universitario y no dudábamos de su éxito en conseguir la acreditación internacional. Y el tiempo nos ha dado la razón". "Esta acreditación es un sello de calidad que indica el alto nivel de los estudios de la Facultad por descontado. Desde mi punto de vista, cuenta con un profesorado de alta calidad junto con un alumnado comprometido y un grupo de interés, empresas o instituciones, que conforman un buen caldo de cultivo para el éxito. Por supuesto sin el empeño, tesón y profesionalidad del equipo directivo de la Facultad no hubiera sido posible", manifiesta Martínez, que cree que toda Asturias sale ganando. "Posicionar a la Universidad de Oviedo en un ranking internacional del que forman parte las mejores escuelas de negocios del mundo, nos beneficia. La atracción de talento que conlleva favorece al desarrollo regional y Caja Rural de Asturias como entidad es una gran receptora de talento también", remata.

La ayuda prestada por Ontier a través de la cátedra de redes empresariales entre Asturias y Latinoamérica "no fue únicamente económica", como menciona Miguel García Vigil, abogado de los Departamentos de Litigación y Penal-Económico de Ontier España, sino que también "hemos participado en las diferentes fases del proyecto, entrevistándonos, por ejemplo, con los evaluadores de la AACSB". "La decana y todo su equipo nos transmitieron con entusiasmos la importancia de la acreditación y ese entusiasmo fue contagioso, de manera que con gusto quisimos ser parte de este ambicioso proyecto", explica. Dado el "espíritu empresarial" de Ontier, con despachos en 13 países, García Vigil está convencido de que el sello de excelencia "hará más visible a la Facultad" en América Latina.

Son muchos años los que lleva el banco Sabadell Herrero colaborando con la Facultad de Economía y Empresa. En consecuencia, dice el director general, Pablo Junceda Moreno, "conocíamos su buen hacer y la calidad de la formación que ofrecían". Así que "confiábamos plenamente en sus posibilidades de lograr esta acreditación". En diciembre de 2020 firmaron la cátedra de finanzas sostenibles con el objetivo principal de colaborar en la obtención de ese sello. "Eso implicó apoyo económico pero también institucional", destaca Pablo Junceda, que es director general adjunto del banco Sabadell. "La Facultad de Economía y Empresa, a pesar de encontrarse en una región pequeña y podríamos decir periférica, hace las cosas muy bien y mantiene siempre un firme propósito de mejora. Su profesorado es de primer nivel, cuenta con una oferta destacada de grados bilingües, mantiene una relación muy estrecha con el tejido empresarial e institucional de su entorno...". Todos ellos fueron buenos ingredientes para conseguir el reconocimiento de AACSB. Pero quizá hay uno más importante a ojos de Junceda: "En la Facultad fueron capaces de pensar a lo grande". Y ahora la acreditación, concluye, "beneficiará a nuestra cátedra y contribuirá a consolidar la marca Asturias; atraerá talento que redundará en beneficio de nuestro tejido empresarial".

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