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Interpreta mañana el «Cántico espiritual» de San Juan de la Cruz en la basílica Amancio Prada Cantautor

"Espero degustar el mosto de San Juan y compartir esa hermosura en Asturias con quien conmigo va"

"Hace muchos años estuve en Covadonga y me imaginé cantando la obra allí, así que cuando el Principado me lo propuso me llevé una gran alegría"

Amancio Prada. | Miki López

El cantautor leonés Amancio Prada interpretará mañana el "Cántico espiritual" de San Juan de la Cruz en la basílica de Covadonga con el primer recital programado por el Principado para conmemorar los 1.300 años de la batalla. Prada (Dehesas, León, 1949) interpretará la versión para voz, guitarra, violín y violonchelo de una obra magna "en las entrañas dibujado" que se escuchó por primera vez en París en 1973...

–Ya llovió...

–Es la obra que más alegría me ha dado. Me ha abierto las puertas de lugares maravillosos. No solo escenarios convencionales, auditorios, teatros o centros culturales. También de catedrales, iglesias románicas...

–Y Covadonga, ahora.

–La visité una sola vez. Cuando estuve allí hace muchos me soñé o me imaginé cantando el "Cántico", y cuando el Principado me lo propuso me dio mucha alegría. Hay una historia muy especial con un libro y Covadonga que desvelaré en el concierto. Hasta la Santina estuvo exiliada en París, donde yo entré en contacto con la obra.

(Podemos buscar una pista en el blog que Prada tiene sobre el "Cántico": "Fue en 1970 cuando, al poco tiempo de llegar a París, empecé a leer y a cantar el ‘Cántico Espiritual’. Vivía yo entonces en una buhardilla del Boulevard de Malesherbes. Silicio Félix Pardo, mi vecino de chambre y compañero de pupitre en la Sorbonne, harto de mis canturreos nocturnos, llamó un día a la puerta y puso en mis manos la ‘Vida y obras de San Juan de la Cruz’. Toma, lee, me dijo… Yo entendí el mensaje, ‘lee y calla’". Leyó... y lo cantó).

–¿El tiempo encaja todas las piezas siempre?

–Es verdad. Me ha pasado con muchos autores. Te das cuenta de las ligazones tan sutiles y con tanto sentido que hay. El "Cántico" se compone de 40 liras, y resulta que las coplas de Jorge Manrique a las que puse música son 40. Dicen que es un número que da cumplimiento a las cosas, a una vida. A un proceso. De ahí la cuarentena, los 40 días y las 40 noches que duró el Diluvio Universal o los 40 días de ayuno de Cristo en el desierto. Cuando puse música a los seis poemas gallegos de Lorca descubrí uno que escribió con 20 años dedicado a Rosalía de Castro. Después de Covadonga voy a cantar en la Casa Museo de Rosalía. Y luego, iré al festival de la guitarra en el auditorio Manuel de Falla para cantar a Lorca. Lo haré junto al Carmen de los Mártires, donde había un convento donde vivió San Juan de la Cruz y escribió los comentarios a su "Cántico". Qué tres vértices líricos de repente: Covadonga, Padrón y Granada.

–¿El "Cántico" cambia?

–Siempre hay variaciones sutiles. Nadie se baña dos veces en la misma canción. Depende de los músicos que te acompañen, de tu estado de ánimo, del lugar, del público... Si has bebido sidra... No es lo mismo cantarlo con un cuarteto que con una orquesta sinfónica. Una canción no se acaba nunca. Es como el canto popular. Y eso está bien. Como un canto rodado que vas acariciando con las manos, y en este caso con la garganta.

Los asturianos tienen una forma de ser que los bercianos apreciamos mucho

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–¿Por qué el tiempo no pasa por el "Cántico"?

–Es un misterio. Como en ningún otro poeta se cumple que la poesía es semilla antes que fruto. Su poesía ha inspirado, movido y conmovido a muchos otros poetas, pintores, escultores, músicos, cineastas... ¿El secreto? Es un poema de amor tan completo, en el sentido de que abarca todo el proceso amoroso de la búsqueda, del encuentro, de la consumación erótica... Espero degustar el mosto de la poesía de San Juan de la Cruz una vez más y compartir esa hermosura con quien conmigo va, con quienes a Covadonga vayan.

–Un poema nada hermético.

–Lo decía su autor en el prólogo "Los dichos de amor es mejor dejarlos en su anchura para que cada uno de ellos se aproveche según su modo y caudal de espíritu, que abreviarlos a un sentido a que se no acomode todo paladar".

–Poema de amor que sonará para rememorar una batalla...

–¡No voy con ese espíritu! Como diría San Juan, donde no hay amor pon amor y sacarás amor. No deja de ser un lugar mítico donde el cristianismo inició su expansión hacia el sur.

–Asturias. ¿A qué le suena?

–Para los bercianos es como Galicia. Los del Bierzo estamos en un cruce entre valle ancho pero comunicado a pesar de las montañas con los aires asturianos y gallegos, y es una comunicación familiar, cultural, alimentaria, folclórica... Recuerdo que de niños cantábamos lo mismo una canción berciana que otra gallega o asturiana. Y ha habido mucha emigración del Bierzo a Asturias, mucha gente de mi pueblo se fue a a trabajar a Gijón.

–¿Qué le gusta del carácter asturiano?

–Me gusta abrir los brazos, no cerrarte en su terruño. Los asturianos tienen una forma de ser que los bercianos apreciamos mucho, sois más espontáneos, menos sinuosos. Me gusta esa forma de abrir el pecho con franqueza y nadie es más que nadie.

–¿La emoción del "Cántico" siempre hace acto de presencia?

–La da el lugar. Y más que la emoción, la admiración. Sentir que es un privilegio ofrecer el "Cántico" en un templo como Covadonga, santuario religioso y natural. La emoción surge cuando se produce la resonancia con el público. Como dice Machado, la elocuencia está tanto en el que habla como en el que escucha. Y luego, como decía San Juan, que cada uno interprete el "Cántico" a su manera. Leído tal cual, que es como a mí me gusta aproximarme a los poemas, olvidando si es que sé algo del contexto biográfico o histórico de esa obra, y fijándome solo en el texto, ese poema al pie de la letra es de un erotismo extraordinario.

–¿Sorprendió en su momento que se dedicara a ello?

–Claro, en aquellos años 70, cuando estaba tan en boga la canción descaradamente política yo me enamoré del "Cántico", quedé cautivado, y cuando les decía a mis compañeros que estaba poniendo música a San Juan de la Cruz daban casi como dos o tres pasos hacia atrás, como diciendo ¿pero qué le pasa a este? ¡Leedlo, leedlo, les decía yo, que es muy erótico!

¿Recuerda la primera vez que lo cantó en directo?

–En París. Abril de 1973, una primera versión, con guitarra y violoncelo, en el Teatre de la Gaite-Montparnasse en el programa de radio "Libre Parcours Récital" de France Culture. Era una selección del poema y duraba 15 minutos. Yo había actuado ya allí con anterioridad y la directora se enteró de que estaba trabajando sobre el "Cántico" y me invitó, le dije que no lo había acabado. Me daba mucho miedo meterme con el poema porque no era ni una canción ni dos ni tres, yo entendía que debía tener un desarrollo musical acorde con el propio poema. En un primer momento me pasó como con las "Coplas". Y allí fue donde por primera vez canté y grabé el "Cántico".

–¿Se conserva esa grabación histórica?

–Intentaré recuperarla. En septiembre me harán una entrevista allí y se lo comentaré, a ver si lo tienen en el archivo.

El concierto de Amancio Prada abre la agenda musical de las celebraciones por los 1.300 años de la batalla, que incluirá también actuaciones de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias y del tenor Joaquín Pixán, entre otras. Además, el Gobierno de Asturias desarrollará en los próximos meses un amplio programa de actividades que pretende acercar al gran público la profunda huella que la efeméride histórica ha dejado en el legado cultural, patrimonial, espiritual y turístico de Asturias.

El acceso será gratuito y las entradas pueden retirarse en el siguiente enlace: https://ddei5-0-ctp.trendmicro.com:443/wis/clicktime/v1/query?url=https%3a%2f%2fcutt.ly%2feKHYlWT&umid=FE5C4166-E292-FC05-B15C-7A1E6BEFAB62&auth=4ceff9107ab9c25786f1a828bbcb8ff8204474b0-dc31ad96f66c7237339db164970ef3697f1b8008

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