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Enfermera supervisora de urgencias del Vall d'Hebron

"La pandemia ha sido un máster brutal, he crecido como profesional"

Hace tres años, Aroa López, enfermera supervisora en las urgencias del Vall d'Hebron, emocionó a toda España en el primer homenaje de Estado a las víctimas del covid y los sanitarios, que se reedita este viernes

Aroa López, enfermera supervisora del servicio de urgencias del hospital Vall d’Hebron. EPC

¿Qué le parece que se celebre por tercera vez un homenaje de Estado a las víctimas y a los sanitarios?

Bien, porque el virus sigue entre nosotros. El primer homenaje fue muy impactante porque se produjo pocos meses de la primera ola. Ahora el virus ha disminuido a nivel crítico y de volumen, la presión asistencial no es la misma, pero la pandemia sigue. Pero, aparte del homenaje, estaría bien el reconocimiento a los sanitarios en otros términos, hay que cuidar a los sanitarios porque llevamos tres años al pie del cañón y también somos personas.

Las autoridades han hecho muchas promesas en estos tres años, ¿no han servido para mejorar la sanidad pública?

Sí, han servido para poner el foco en la atención a la sanidad pero todavía queda algo de trabajo por hacer. Por ejemplo, a nivel de enfermería, faltan enfermeras, por lo que se tendría que mirar la formación de las profesiones sanitarias e incrementar aún más el número de plazas y que sean profesiones atractivas para quienes inicien la carrera. Además, hay cuidar a los que ya están ya trabajando porque después de todo lo vivido hay mucho cansancio.

¿Qué fue lo más duro de los primeros meses de la pandemia?

El cambio radical que sufrió la atención sanitaria, porque dejamos de tener cualquier tipo de paciente para atender solo pacientes covid. La transformación que sufrió el hospital y tener que adaptarnos de una manera tan rápida a los cambios de protocolo fue excepcional.

En su discurso en el primer homenaje de Estado denunció la soledad en la que murieron muchos pacientes.

Efectivamente, fueron unos meses muy duros porque muchos de nosotros nos aislamos de nuestras familias para evitar un posible contagio en casa y con respecto a las pacientes, fue muy duro, no entraba ni un solo familiar, la gente te llamaba preguntado por la familia... Fue una situación dura porque aparte de profesionales somos personas y entendíamos la situación que vivían. Por eso, intentamos hacer el mejor acompañamiento posible hasta el final de la vida.

¿Qué carencias sufrieron los hospitales en la primera ola?

En el Vall d’Hebron no tuvimos problemas de material, de epis, ni de profesionales, tuvimos suerte porque teníamos la gente suficiente. Las deficiencias quizá fueron los cambios continuos de protocolos, que provocó que la información tuviera que llegar muy bien a todos los profesionales y ahí nos tuvimos que esmerar mucho.

"La pandemia ha sido muy dura pero ha traído algunos cambios que han sido positivos a nivel organizacional"

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En el área de urgencias donde usted trabaja, ¿la pandemia ha servido para reestructurar el servicio o introducir mejoras?

Hemos aprendido muchas cosas que han hecho que se mejoren circuitos, protocolos, la fluidez de información con el resto de servicios, que antes no estaba protocolizada. La pandemia ha sido muy dura pero ha traído algunos cambios que han sido positivos a nivel de organización. Por ejemplo, en urgencias hemos cambiado el modelo de atención, antes un equipo hacía la primera asistencia y luego se cambiaba, ahora el equipo asistencial atiende al paciente desde el principio y durante toda su estancia en urgencias.

Personalmente y profesionalmente, ¿cómo han sido estos tres años?

Profesionalmente, he crecido como profesional, la pandemia ha sido un máster brutal. Personalmente ha sido duro, alejarte de tu familia para poder trabajar y dedicarte solo a la atención del paciente y al cuidando de los profesionales sanitarios, que necesitaban estar informados y cuidados emocionalmente porque ellos estaban en contacto directo con los pacientes. Me ha servido para aprender muchas cosas.

¿Puede poner un ejemplo de cosas aprendidas?

La gestión de los equipos. Se ha trabajado de una manera en la que donde no llegaba un profesional, llegaba otro fuera de la categoría que fuera. Se han unificado equipos, lo que ha servido para estrechar relaciones y maneras de trabajar.

Y mentalmente... ¿ha necesitado ayuda o ha tenido que prestar ayuda emocional a sus compañeros?

Yo no he necesitado ayuda pese que he pasado momentos más o menos buenos, pero sí ha habido compañeros que sí la han necesitado y hemos hecho, entre nosotros, la atención que hemos podido.

La pandemia sigue sin dar tregua... ¿Ve bien que se hayan relajado las restricciones?

Si las autoridades han tomado esas decisiones, entiendo que han creído que era la mejor opción. Tampoco podemos estar toda la vida con todas las restricciones activas porque la salud de la población se resentiría.

Algunos expertos y autoridades, ante la explosividad de la ola actual, recomiendan que en los interiores se vuelva a llevar mascarilla. ¿Secunda el consejo?

Yo recomendaría máxima precaución siempre, en interiores y exteriores, y que todo el mundo esté correctamente vacunado. La vacuna es efectiva porque la gravedad de los pacientes ha ido mermando.

"La actual variante, de momento. no está generando pacientes que se compliquen y tengan que ingresar en uci"

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¿La séptima ola está provocando, de nuevo, un aumento de la presión en urgencias?

Sí, se mantiene una presión elevada de casos covid, pero por suerte no son casos graves, en algunas ocasiones requieren ingreso hospitalario, otros un control de la evolución pero no son casos críticos. La actual variante, de momento, no está generando pacientes que se compliquen y tengan que ingresar en uci.

¿Cree que habría que vacunar ya a los mayores de 60 años, como ha recomendado la UE?

Si los expertos lo han recomendado, por algo será y vista la efectividad de las dosis anteriores, adelante.

¿Hace tres años hubiera pronosticado que el covid seguiría entre nosotros?

Que seguiríamos con esta presión asistencial quizá no, que hubiera quedado como algo más residual sí, pero todavía sigue apretando.

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