Bridger Walker llenó todas las portadas sociales de los medios estadounidenses el año pasado. Estamos hablando de un niño de 6 años nacido y criado en Wyoming, estado de EEUU, que salvó a su hermana de la mordedura de un perro. La consecuencia, una enorme cicatriz que rodea prácticamente todo el rostro del pequeño. El joven necesitó 90 puntos de sutura para reconstruir su semblante.

El suceso tuvo lugar el 9 de julio de 2020, cuando un perro se abalanzaba contra su hermana de 4 años de edad, y él, no dudó ni un segundo en interponerse para salvarla. El can consiguió morderle varias veces en la cara, pero el niño consiguió apartar a su querida hermana. "Trágicamente, en lugar de salir corriendo, el perro saltó y se aferró a la mejilla de Bridger”, indicaron los padres de los niños a los medios de comunicación. Tras el ataque, el joven tuvo que ser sometido a una intensa cirugía de dos horas de duración para conseguir recomponer su rostro.

Bridger Walker, campeón del mundo

Pero lo más alucinante vino cuando sus padres, tras despertarse de aquella pesadilla, le preguntaron el por qué de aquella heroica hazaña. Este contestó muy seguro: “si alguien tenía que morir, pensé que debía ser yo”.

Un año después, aquel héroe ha sido reconocido por la WBC (World Boxing Championship) como campeón del mundo de por vida y ha batido un récord mundial: ser la única persona en conseguir ser "el mejor del mundo completo" por un día.