Una cita de película con final sorpresa. El guionista avilesino Jorge Guerricaechevarría recibió ayer el premio "Asturiano del mes de marzo" de LA NUEVA ESPAÑA acompañado por un reparto de lujo: la periodista Maruja Torres y el escritor Edu Galán. Amigos del alma. Guerricaechevarría, colaborador inseparable de cineastas como Álex de la Iglesia o Daniel Monzón, reafirmó sus vínculos con Asturias representados por los atributos de la distinción –una primera página del periódico con la noticia de la misma, una caricatura de Pablo García y la estela de Legazpi–, y que acogió con felicidad y emoción.

Fue Ángeles Rivero, subdirectora general del diario, quien justificó la concesión cuando "aún coleaba el segundo ‘Goya’ por ‘Las leyes de la frontera’, por el reconocimiento a una obra insustituible, original y divertida. Imprescindible". Una obra que, pese a su cantidad, nunca baja de calidad. "Cuando a unos valores profesionales se le unen unas cualidades humanas tenemos al ‘asturiano del mes’ perfecto. Cabeza y corazón. Jorge sigue en la brecha con una producción tan abundante como deslumbrante. La cantidad en su caso no quita calidad. De ahí este reconocimiento y homenaje", subrayó Rivero, acompañada en el acto por Evelio G. Palacio, subdirector del diario.

Tomó la palabra Guerricaechevarría por exigencias del guión –aunque lo suyo es trabajar en la sombra: un genio en zapatillas, como lo definió Maruja Torres aludiendo a la costumbre de escribir cómodamente–, y recordó que él era "un chaval que vivía en Bilbao y que venía a Avilés todos los veranos. Tres meses. Pasaba de una ciudad supercontaminada a la segunda más contaminada de Europa".

Pero...

"Era el paraíso. Un cambio total. De una ciudad grande a otra en la que podía estar todo el día en la calle. En los arcos de la plaza. Con los años vas madurando y te das cuenta de cómo aquel contraste te iba forjando el carácter. La importancia de aquella mezcla astur-vasca. Una cierta clase de humor incisivo, socarrón. Se nota en mi trabajo. Y me gusta mucho que sea así".

Jorge Guerricaechevarría, "Asturiano del mes": "Para mí Avilés era el paraíso"

Jorge Guerricaechevarría, "Asturiano del mes": "Para mí Avilés era el paraíso"

Con el tiempo y una coña avilesina, el guionista de "El día de la bestia", siente que Asturias es "mi tierra como lo es el País Vasco, aunque no viviera de continuo pero sí durante tres meses durante muchos años".

Por eso "me hace mucha ilusión que me reconozcáis como uno de los vuestros. Mi carnet y partida de nacimiento pone que nací en Avilés porque mi madre quería que yo naciera aquí para estar con su familia".

En definitiva: "Es un honor y un premio muy especial". Guerricaechevarría, que recordó que en 1993 incluyó un guiño a su tierra natal con un "Planeta Axturias" en la película "Acción mutante", de Álex de la Iglesia, prometió que pondría la estela del premio "en un sitio preferente". Los dos "Goya" ya tienen competencia.

Álex de la Iglesia, cameo de lujo a través del móvil: «Os quiero»


La entrega del «Asturiano del mes» a Jorge Guerricaechevarría contó con un cameo de lujo durante el almuerzo con el que nadie contaba. Álex de la Iglesia, cineasta que no se echa a rodar sin contar con el guionista avilesino, hizo acto de presencia virtual con su amigo Edu Galán como intermediario. Cómo: enviando un vídeo desde Fuerteventura donde está rodando la segunda parte de la serie «Treinta monedas». Antes de desvelar su contenido conviene destacar lo que dijo ayer Guerricaechevarría a la hora de describir su trabajo con el director de «Perdita Durango» (con permiso de su esposa): «Álex es la persona con la que mejor me lo he pasado en una habitación sin quitarme la ropa». Escuchemos:

–Hola, queridos, mando un mensaje cariñoso de audio a todos los que estáis ahí, empezando por Maruja, que es espectacular, y por Jorge, que está guapísimo. Deciros que os quiero mucho, y que puedo hacer esto porque tengo cinco minutos libres. La cosita se ha puesto muy mala. Estoy totalmente rodeado de ‘charlies’ y no llega el helicóptero, no sé qué pasa... Venga, un beso, chicos.

De la Iglesia siguió con su rodaje y en la sobremesa hubo un diálogo crepitante sobre cine, periodismo, música, calores extremos. Sobre vida.