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Mireia Oriol, Álex Villazán y Claudia Roset | Actores de la serie «Alma», de Netflix, grabada íntegramente en Asturias

"Asturias es otro protagonista más de la serie ‘Alma’, le viene como anillo al dedo"

"Sergio G. Sánchez nos ha regalado estos personajes y con ellos venía todo el imaginario que él tiene, que es infinito"

Rodaje en una playa asturiana de la serie "Alma" de Netflix. Rodaje en una playa asturiana.

Un accidente de autobús de un grupo de compañeros de instituto es el desencadenante de la trama de "Alma", la nueva serie española de Netflix que ayer se estrenó en la plataforma. Sergio G. Sánchez, director de "El secreto de Marrowbone" y guionista de "El orfanato" y "Lo imposible", propone un thriller fantástico y sobrenatural de la mano de un puñado de jóvenes protagonistas. Lo capitanea Mireia Oriol (Barcelona, 1996), exmodelo que se dio a conocer como una de las jugadoras de "Les de l’hoquei" de TV-3, acompañada de Álex Villazán (Madrid, 1993) y Claudia Roset (Madrid, 2000), que habían coincidido en "Skam España".

Sus personajes forman un peculiar trío. ¿Cómo los describirían?

–Claudia Roset (C. R.): Deva es un personaje complicado, porque cuando pensaba que la estaba empezando a entender ocurría otra cosa y tenía que volver a buscar el camino para comprenderla. Para ella primero va el corazón y luego la cabeza, es bastante impulsiva y una superviviente. Por cosas de la vida, le ha tocado convivir con una soledad que le puede llegar a pesar mucho.

–Mireia Oriol (M. O.): Para mí Alma es una persona muy sensible, empática, inteligente, capaz de ver al resto sin necesidad de palabras, que enseguida puede intuir lo que está pasando. Es una persona que empieza con muy poca autoestima, que siempre ha estado en la sombra, y su viaje consiste en encontrarse a ella misma, sacar a la luz sus luces y sus sombras y reencontrar la fuerza.

–Álex Villazán (A. V.): Tom es un chico honesto, leal, fiel a sus amigos, tenaz, que persigue lo que quiere y lo consigue. Hay una frase que apareció en la biblia del personaje que nos mandó Sergio (G. Sánchez) al inicio que me gustó mucho, que decía que Tom encarna las buenas cualidades de la adolescencia.

«La primera semana estuve con ataques de ansiedad... una inseguridad brutal»

Mireia Oriol

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–"Alma" es una serie muy de autor. ¿Hubo una relación muy directa con su creador durante el rodaje?

–M. O.: Desde el principio. Sergio nos ha regalado estos personajes y con ellos venía todo el imaginario que él tiene, que es infinitivo. Ha sido un regalo para todos poder contar con él. Recuerdo que la primera semana del rodaje yo estaba atacada porque quería controlarlo todo, llevaba mis notas, y él me dijo: "Tienes que confiar".

–A. V.: Siempre nos ha dado ese espacio para proponer y para crear de forma conjunta los personajes.

–C. R.: En este oficio es muy importante creer en lo que estás haciendo y tener un canal directo con el creador, que es el que más se lo cree, es un privilegio.

–¿Cómo gestionaron la responsabilidad de protagonizar una serie de Netflix?

–M. O.: Fue intensito. Hasta que no terminó el rodaje no me di cuenta de todo lo que había pasado. La primera semana que estábamos haciendo pruebas yo estaba con ataques de ansiedad, pensando que era una impostora, que se iban a dar cuenta de que no podía hacerlo, que me iban a echar… Unas movidas de inseguridad brutales. Pero hemos tenido la suerte de que todo el equipo, desde el principio, ha creído mogollón en esta historia. Recuerdo que el director de fotografía me cogió porque yo estaba llorando y me dijo: "No estás sola, mira a toda la gente que está aquí contigo".

–C. R.: Al principio estábamos todos con el síndrome del impostor, porque era todo tan bonito, tan grande… Yo me decía a mí misma: "Mira, da igual todo lo mal que lo hagas, que si estoy rodeada de este equipo no puede salir mal".

–A. V.: Es la presión, porque todo lo que te rodea es tan guay que tienes que estar a la altura, y estás como un flan queriendo hacerlo lo mejor posible. Intentabas que los nervios no te traicionasen.

«Mi personaje, Tom, encarna las buenas cualidades de la adolescencia»

Álex Villazán

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–La serie tiene escenas en el bosque, sexuales y un accidente. ¿Cuál fue la más difícil de rodar?

–M. O.: Para mí, el momento de plató del accidente. Esa semana que nos pasamos tumbados en el suelo.

–¿Una semana?

–M. O.: Una semana entera para grabar el accidente y todo lo que sucede después. Recuerdo que estaba enferma, que me encontraba muy mal de la gripe, tenía fiebre, y ya no sabía qué estaba haciendo, con todos tumbados en esa secuencia.

–C. R.: Fue muy complicado de grabar y requirió mucho tiempo porque se quería hacer al detalle. Así que teníamos que tener una buena resistencia.

–"Alma" es un thriller sobrenatural. ¿Han debatido mucho sobre los temas paranormales que plantea?

– C. R.: Muchísimo, es algo que estaba todo el rato presente y ha sido un viaje para cada uno. Yo, por lo menos, no soy la misma para nada de cómo empecé a cómo he salido. Esta serie te cambia un poco la perspectiva de todo.

–M. O.: Para mí también ha sido muy importante el concepto de fe. Al final, cuando piensas que la vida es finita y en qué va a pasar cuando te mueres, es como que te lo hace vivir todo como si no hubiera nada más. A mí me gusta pensar que hay algo como más allá, energético, que forma parte de un camino mucho más largo que el que ahora estamos viviendo.

«La serie te cambia un poco la perspectiva de todo, yo no soy la misma»

Claudia Roset

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–¿Asturias era el lugar perfecto para ambientar esta historia? Porque sus paisajes cobran mucho protagonismo.

–A. V.: Le venía como anillo al dedo.

–C. R.: Asturias es otro personaje más protagonista de Alma, gran parte del trabajo lo hacía ese lugar. Estabas allí y no sentías lo mismo que en un estudio, el sitio te daba muchísimo.

–M. O.: Además es bellísimo, viendo la serie hay planos que dices: "Es como una pintura". Al final no era solo que el paisaje fuera precioso, sino toda la atmósfera que creaban esos sitios. Era como que el 50% del trabajo ya venía dado por el entorno.

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