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TECNOLOGÍA

La presión del like: Crece el postureo en vacaciones

Las vacaciones estivales, con el buen tiempo y más horas libres disponibles, propician que las redes sociales se llenen, más que otros meses, de fotos y vídeos de sus usuarios - Bajo lo que podría considerarse "una necesidad de publicarlo todo", pueden darse, según los psicólogos, problemas de bajo autoestima o amor propio que se tratan de paliar con los ‘me gusta’ y los followers

El postureo se infla en las vacaciones. L. O.

La popularidad de las redes sociales ha alcanzado un grado en el que todo es susceptible de ser publicado. Cada acción, por más cotidiana que puede resultar, puede conllevar sacar el móvil, pinchar sobre el icono de la cámara y ser fotografiada. Y luego, por supuesto, ‘ponerlo todo color de rosa’ con varios filtros y otras herramientas de edición.

En verano, la acción de ‘posturear’ se multiplica. Según los datos publicados por Facebook, entre junio y septiembre se comparte el doble de fotografías en redes sociales que en invierno. El espeto de sardinas en el chiringuito o el mojito en una terraza desde la que se ve la Catedral.

Estos datos pueden encontrar su causa en el buen tiempo y en la posibilidad de tener más horas libres, lo que provoca el aumento de las salidas con familiares, amigos o compañeros de trabajo.

Algunos especialistas como el psicólogo malagueño José Antonio García considera que «estamos más tiempo en relación con los demás» y eso «se copia en el mundo online». Sin embargo, también valora el fenómeno que se da sobre todo entre los más jóvenes, "caer en la necesidad de llegar a más gente (...) mayor feedback y mayor popularidad".

Lo que está pasando ahora es que hemos entrado en una etapa social de mucha comparación con los demás y de un falso concepto de felicidad

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Es lo que podríamos llamar la ‘presión del like’, o lo que los especialistas consideran la motivación por sentirse valorado en una sociedad en la que la superficialidad tiene cada vez más fuerza sobre otros muchos valores. «Lo que está pasando ahora es que hemos entrado en una etapa social de mucha comparación con los demás y de un falso concepto de felicidad», considera la psicóloga Olivia Cerezo.

Cerezo, especialista en el tratamiento de niños y adolescentes, sostiene que a partir de la existencia de los influencers o "usuarios con éxito", que en los últimos años han crecido como la espuma, se han creado unos estándares a los que nos sentimos obligados a ajustarnos: "Tengo que ser alguien que no soy, aparentar (...) para poder cumplir con esas expectativas que la sociedad está imponiendo", razona la especialista malagueña.

Un niño mirando la pantalla de un móvil en su cama. L.O.

Es más, se están convirtiendo en modelos de aprendizaje incluso más importantes en la vida de niños y jóvenes que otros referentes cercanos como podrían ser sus padres: "Los más jóvenes acceden desde muy pequeños a las redes. (Los influencers) son personas que no conocen mucho, la única información que les llega es la que ellos suben a sus redes pero que son referentes incluso en muchos casos por encima de la familia y las amistades", alerta José Antonio García.

Son ellos los que, con esa apariencia de ‘vida perfecta’, animan en muchas ocasiones a crear o ‘pintar’ un retrato de nuestra vida que no se parece a la realidad. Esta necesidad puede acarrear un mal concepto de uno mismo o una baja autoestima.

Los psicólogos advierten de las consecuencias de la sobreexposición en la autoestima, sobre todo de los niños

"Tengo que venderme ante los demás para yo sentirme válido (...). Soy yo por lo que tú crees que soy, mi yo depende de tu opinión", detalla la psicóloga Olivia Cerezo, que a diario trata problemas de depresión y ansiedad en su consulta.

La reputación ‘moderna’

Algunas personas consideran que las redes sociales son, en la actualidad, lo que hace dos siglos consistía en ‘mantener una reputación’ o ‘guardar las apariencias’.

"Aunque esto se hacía anteriormente, se hacía con una exposición quizás más directa, con tu grupo de referencia, tus vecinos, tus familiares (...) En este caso buscas gustarle a gente que ni conoces", alerta la especialista. O dicho de otra forma, "encajar en un mundo en el que los demás esperan eso de ti".

Esta necesidad de aceptación afecta a adultos y jóvenes, pues como dice la psicóloga "no va unida a ninguna edad". Además, puede inducir, en ocasiones, a falsear nuestra ubicación o nuestro aspecto físico.

Así y según un estudio realizado por ‘We Are Testers’, compañía dedicada a hacer investigaciones de mercado, uno de cada diez españoles miente a la hora de publicar sus fotografías veraniegas en sus redes sociales. De este 10% que reconoce mentir, un 37% afirma haber colgado fotografías de destinos en los que no ha estado nunca.

A pesar de que la presión por aparentar afecta a todos, las consecuencias que puede tener para la salud mental son más graves en edades tempranas. Los trastornos alimenticios son algunos de los más notables a medio plazo, pero ¿y a largo plazo?

Estamos creando una sociedad en la que va a haber mucha gente con muy baja tolerancia a la frustración

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"Estamos creando una sociedad en la que va a haber mucha gente con muy baja tolerancia a la frustración", detalla la especialista, que aclara: "Cuando un niño sube un vídeo a TikTok, nada más subirlo, ya está pendiente de cuánta gente lo ha visto. Al final eso es lo que te engancha a subir a otro vídeo, pero claro en el momento en el que esa aceptación no llega, la frustración es muy alta".

Estas características son las que pueden hacer a las redes sociales una adicción como cualquiera de las tradicionales. En el caso de estas aplicaciones, son el número de seguidores y los ‘me gusta’ las recompensas por publicar una foto o un vídeo haciendo el baile viral del momento, «éxito que además es súper volatil, lo que hoy está de moda (...) al mes y medio ya no es tendencia».

Conocer qué es famoso y qué no continuamente es lo que lleva, sobre todo a los adolescentes, a cambiar rasgos de su personalidad para seguir tratando se gustar a sus followers. Así lo explica la malagueña Olivia Cerezo: "Tengo que volver a rehacerme a mí mismo (...). En adolescentes les dificulta mucho empezar a crear, de una forma firme, su yo".

Asimismo, el psicólogo José Antonio García añade que las experiencias negativas en internet pueden no quedarse solo ahí, los sentimientos relativos a no encajar o no sentirse aceptados se pueden reproducir offline: "Estás en un momento crítico de tu vida (...). Si en internet te ha ido mal, eso se puede reproducir en la vida real".

Falta de sentido crítico

Los problemas también pueden ir por cuestiones ajenas a la personalidad del niño o adolescente, aunque suelen estar ligadas a que su sentido crítico está aún en desarrollo: "Una chica o un chico adolescente no va a hacer una valoración del riesgo (...). Críticas o algún tipo de chantaje o delito, son personas más vulnerables en las redes".

Los ‘gurús’ de la salud mental proliferan en las redes tras el Covid

Desde hace algunos meses, en las redes sociales se están creando comunidades de usuarios en torno a un «influencer», cuyo éxito nace precisamente de narrar su experiencia con algún tipo de problema de salud mental o desorden alimenticio. El psicólogo malagueño José Antonio García sostiene que su valoración inicial de estos ‘grupos de apoyo online’ «no es negativa» y que todo depende de cómo se gestionen. Sin embargo, alerta de que sí que le preocupan aquellos perfiles que se convierten en «gurús» de la salud mental sin ser especialistas en psicología o psiquiatría. García, centrado en el tratamiento de niños y adolescentes, defiende: «Lo que yo he hecho no va a valer a todos». El hecho de acudir a una consulta especializada favorece principalmente, según explica, en que «la atención está centrada en la persona». Además, el psicólogo señala que este fenómeno de ‘venta de consejos’ puede acabar siendo capitalizado, o lo que es lo mismo, utilizado para sacar un beneficio económico. García advierte de que le preocupa que se está encontrando, cada vez con mayor incidencia, a muchos jóvenes, que anteponen leer el libro de autoayuda de un influencer a pedir cita en la consulta de un especialista.

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