Palomas para hijos imborrables

La asociación Brazos Vacíos recuerda a los niños fallecidos en el embarazo o poco después: "Es una forma de liberar el dolor"

de izquierda a derecha, las familias de Marta, Rubén, Lucía, Carolina, Estrellina, Miguel, Sara y Marina, y Amir. | Irma Collín

de izquierda a derecha, las familias de Marta, Rubén, Lucía, Carolina, Estrellina, Miguel, Sara y Marina, y Amir. | Irma Collín / Pablo Álvarez,

Pablo Álvarez

Pablo Álvarez

Desde la tarde de ayer, domingo, quince palomas surcan los cielos de Asturias con un mensaje de esperanza, de futuro, de luz al final del túnel:

–Es una forma de liberar el dolor que tenemos; o de expresar la aceptación, el avance, el cambio...

Las han soltado varias familias de la asociación Brazos Vacíos de Asturias, un grupo de apoyo al duelo por la muerte de hijos durante el embarazo, el parto o poco tiempo después de nacer. Son hombres y mujeres que se definen como "huérfilos" (huérfanos de hijos), palabra que confían en que –antes o después– sea incorporada al Diccionario de la Real Academia Española.

Son palomas que comunican un mensaje de enorme impacto: tras la muerte de un hijo, la vida vuelve. Ya no es como la anterior, pero es vida e incorpora aspectos insospechados:

–Todo lo que hacemos desde la asociación forma parte de las biografías de nuestros hijos. Ellos son esta historia. No es que formen parte de esta historia, es que son el origen de esta historia. Sin ellos, esta historia no existiría. Formamos una familia, dentro de que cada uno tiene su espacio y su forma de vivirlo.

Arriba, algunos  de los participantes en el acto conmemorativo. A la izquierda, Vanesa Fonseca  lee el manifiesto.  En la imagen de abajo, de izquierda a derecha, las familias de Marta, Rubén, Lucía, Carolina, Estrellina,  Miguel, Sara y Marina,  y Amir. | Irma Collín

Algunos de los participantes en el acto conmemorativo. / Pablo Álvarez,

El Parque de Invierno de Oviedo ha sido el lugar elegido para la suelta de palomas. En años anteriores, habían lanzado al cielo globos normales, luego globos biodegradables con semillas... Pero lo que permanece sin cambios en el parque ovetense, bien incrustado en el suelo, es el "roble del recuerdo". Inaugurado en 2020 en memoria de los hijos perdidos, tiene cincelado un mensaje inmarcesible: "Os querremos siempre".

–¿Quién forma parte de la asociación Brazos Vacíos?

–Aquí estamos representados muchos tipos de gestaciones, interrupciones por distintos motivos, embarazos que llegan a término pero con fallecimientos después de nacer, enfermedades raras... –explica Olaya Rubio Vílchez, quien en 2018 perdió a Rubén doce horas después de nacer y que ha plasmado su experiencia en el libro "Madres también. Alimento para el alma".

–¿Y qué es lo que os une a todos?

–El amor a nuestros hijos –responden con perfecta simultaneidad Olaya Rubio y Vanesa Fonseca Pedrero, presidenta del colectivo.

Vanesa Fonseca vio cómo, en 2016, su hija Carolina fallecía cuatro meses y medio después de nacer:

–Hacemos piña. Es increíble. Aquí empiezas y después sigues. Es como una forma de dar voz a nuestros hijos.

La presidenta de la entidad fue la encargada de leer un manifiesto reivindicativo. Entre las demandas, figura la siguiente: "Atención sanitaria respetuosa con las familias y sus procesos de duelo, adecuando los espacios y el mobiliario a las necesidades que requiere una despedida tranquila, y que estas instalaciones específicas sean fácilmente reconocibles por el personal sanitario".

En lo que concierne a Asturias, las dirigentes de Brazos Vacíos se felicitan de que ya esté aprobada e implantada en el sistema sanitario la "Guía de atención al duelo gestacional y perinatal". Pero matizan:

–Hemos conseguido que este protocolo exista, que es importante. En España hay pocos y con un grado de cumplimiento desigual. Aquí, a veces no se cumple, bien por prisas, por falta de coordinación entre los servicios afectados... A veces, influye incluso el turno de trabajo en el que te atiendan. No puede ser que ante un hecho tan doloroso, que va a marcar mucho el proceso de duelo que vas a llevar después, dependa de con quién te has tropezado en la sala de urgencias o de que te encuentres con personal más o menos cualificado. También nos falta un poco de humanización por parte de la gente de la calle, a nivel social.

Palomas para hijos imborrables

Vanesa Fonseca lee el manifiesto. / Pablo Álvarez,

Los integrantes de Brazos Vacíos se hallan en etapas emocionales muy diversas:

–Muchas familias estamos con el duelo muy avanzado. Aun así, seguimos queriendo a nuestros hijos como parte de nuestras vidas. Pero sin estar agarradas al dolor. Ayudando a otras familias te sientes bien. Es una forma de darle sentido a todo, de dar significado a algo tan difícil –indica Olaya Rubio.

Vanesa Fonseca añade:

–Hay familias que pueden estar leyendo esto en su casa y que se sienten solas. Al principio, cuando lo ves todo negro, no te crees que haya luz al final del túnel.

En el homenaje de ayer a los bebés de personas huérfilas, hubo también una sesión de fotografías, una lectura de textos elaborados por las familias, un encendido de velas... Risas, momentos de ensimismamiento, gestos de emoción... Lo explica Olaya Rubio:

–Las personas huérfilas podemos tener a la vez la alegría más absoluta y la tristeza más absoluta. Yo lo llamo la "llori-risa", reír de felicidad a la vez que añoras a tus hijos. Pero esta vinculación entre nosotros es sanadora.

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