Los efectos del "facturazo eléctrico" en la Universidad: recorte de dinero en el plan de ciencia

El Rectorado reduce de 1,8 millones a 200.000 euros su programa de ayudas a la investigación por culpa de los altos costes de la luz

A. R. / M. G. S.

El "facturazo eléctrico" que sufre la Universidad de Oviedo ha obligado al equipo de gobierno de Ignacio Villaverde a recortar programas, como el de apoyo a la investigación. Así lo aseguró ayer el propio Rector a TVE, tras advertir días atrás, en un informe interno, que la institución académica ha duplicado sus costes energéticos, a pesar de haber bajado en consumos. La crisis energética ha supuesto "un descalabro total" en las cuentas de la Universidad, según Villaverde. Una de las partidas afectadas por ello es el I Plan Plurianual de Investigación y Recursos Humanos, que de los 1,8 millones de euros contemplados para este año "se ha quedado en 200.000 o 300.000 euros". Es decir, una disminución del 80%.

"No llegamos a todo", lamentó el máximo responsable académico. Este plan contemplaba ayudas para hacer contratos predoctorales, para realizar tesis, para atraer talento, para contratar temporal de personal investigador doctor y para promover proyectos de investigación internacionales. El programa también incluía apoyo económico para grupos e institutos universitarios, para hacer actividades de divulgación y publicaciones científicas, y para organizar congresos. Una de las medidas más ambiciosas, dotada de 200.000 euros, era la movilidad del personal investigador. La idea del Rectorado era que los docentes y científicos saliesen unos meses al extranjero, amplíen sus conocimientos y regresen a las aulas y laboratorios asturianos con contactos.

Sin embargo, todas estas líneas han quedado reducidas a lo mínimo. Mismamente para las ayudas para contratos predoctorales estaban contemplados 650.000 euros. "El enorme gasto que está suponiendo el suministro de electricidad y de gas para los edificios de la Universidad nos ha obligado a alterar toda la estrategia presupuestaria del 2022", ha reconocido una vez más el Rector. Y eso a pesar de que las cuentas ya recogían una subida del gasto de la energía de 2 millones en comparación a las de 2019. Aun así, esa ampliación no ha sido suficiente como tampoco lo ha sido el plan de choque frente a la crisis, que incluyeron, entre otras medidas, el cierre durante una quincena de agosto de la Universidad. El aumento de los costes energéticos ha engullido cualquier intento del Rectorado por ahorrar en la factura de la luz.

Así, si en agosto de 2019 la institución académica consumió un total de 11 millones de kilovatios hora, en el mismo periodo de 2022, esa cifra ascendió hasta los 9,6 millones de kilovatios hora. Es decir, hubo un ahorro del 12,3 por ciento. ¿Y la factura? Disparada. Los costes energéticos de enero a agosto en 2019 supusieron 1,7 millones de euros, pero los relativos a 2022 sumaron 3,5 millones de euros. Esto significa, el doble. El impacto en el gas de las calefacciones tampoco fue mejor: la institución rebajó un 5,7 por ciento su consumo, pero la factura engordó casi un 50 por ciento.

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