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Sanidad

Investigan la muerte de un paciente desatendido tres horas en un hospital de Palma

La familia denuncia que no le hicieron las pruebas necesarias y lo enviaron a la sala de espera pese a que tenía antecedentes cardiacos

Hospital Son Espases, donde falleció el paciente el 26 de abril de 2021. B. RAMON

Un juez de Palma está investigando la muerte en Son Espases de un paciente al que no se habría dado la atención correcta hasta tres horas después de su llegada al hospital. La víctima, Mateo Oliver, de 69 años y con antecedentes cardiacos, pasó por la zona de triaje pero lo enviaron de vuelta a la sala de espera. Allí cayó desplomado, sufrió una parada cardiorrespiratoria y falleció poco después pese a la asistencia médica. Además de un posible homicidio imprudente por mala praxis médica, el juez investiga si se ocultaron datos y se manipuló a posteriori el historial clínico del hombre para ocultar una negligencia.

La víctima estaba diagnosticada desde hacía años de una cardiopatía que estaba bajo control y así constaba en su historial. Poco antes de la una de la madrugada del 26 de abril de 2021, acudió con su mujer a Son Espases por un fuerte dolor torácico, según refleja la denuncia presentada por sus familiares. Tras exponer en urgencias la situación y hacer constar sus antecedentes cardiacos, pasó por la zona de triaje. Sin hacerle pruebas específicas, como un TAC torácico, a las 2:20 horas lo enviaron a la sala de espera hasta que lo llamaran de nuevo.

La familia destaca que estuvo allí "sin ningún tipo de supervisión ni asistencia médica" y que se incumplieron los protocolos al no realizarle ninguna prueba específica y dejarlo desatendido. Oliver estuvo en la sala de espera hasta que a las cuatro de la madrugada sufrió "un brusco y muy intenso dolor torácico que lo hizo caer al suelo", refleja la denuncia.

El hombre fue atendido entonces de forma urgente y tras realizarle un TAC acabó en la Unidad de Cuidados Intensivos. Poco antes de las cinco de la madrugada sufrió una parada cardiorrespiratoria. Fue reanimado pero falleció poco después.

Los allegados a la víctima reclamaron a Son Espases la historia clínica del paciente, que según sostienen se entregó "incompleta", ya que no constaban los nombres de los médicos que lo atendieron ni las horas ni el resultado de las pruebas que le hicieron. Pese a que presentaron una queja formal ante el Servei de Salut, no se les facilitaron más datos.

La denuncia sostiene también que varios informes médicos fueron editados. En uno de ellos consta que fue "transcrito con posterioridad" debido a "un fallo en el sistema informático". La familia de Oliver apunta la posibilidad de que se manipularan documentos para encubrir una posible negligencia en la atención al hombre. De ahí que en su denuncia sostengan que existen indicios de delitos de homicidio por imprudencia profesional, falsedad documental e infidelidad en la custodia de documentos. Con la denuncia aportaron un dictamen pericial realizado por un médico, cuya conclusión es que se produjo una "negligencia médica grave" por la deficiente atención que recibió el paciente al llegar a Son Espases.

El juzgado de instrucción encargado del caso solicitó un informe a un médico forense. El especialista informó al juez en abril pasado que la documentación aportada por el hospital era "insuficiente" y que no le había remitido evidencias que consideraba "nucleares" para esclarecer los hechos. El magistrado, sin embargo, archivó el caso.

La familia de la víctima recurrió esta decisión a la Audiencia Provincial, que le ha dado la razón y ha ordenado reabrir la investigación. El tribunal de la sección segunda, en un auto dictado el mes pasado, considera que el forense debe «emitir sus conclusiones con acceso a todas las fuentes de prueba que ha venido reclamando y que no le han sido aportadas». Además, también entiende que el juez debe pronunciarse sobre la supuesta "alteración u ocultación de datos por parte de Son Espases".

Ante esta decisión, el juez instructor ha realizado ya nuevas diligencias. La semana pasada dictó una diligencia en la que ordena al hospital que, a través del responsable del área de Informática, informe de quién, cuándo y para qué accedió al historial clínico del paciente. También reclama información detallada sobre la atención que recibió el hombre en Son Espases. El juez instructor ha dado un plazo de diez días al centro hospitalario para que aporte teda esta documentación con la que pretende detectar indicios de posibles delitos.

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