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El caso del violador de Nuevo Roces, sin revisar porque elevaría su pena

La defensa entiende que aplicar la nueva legislación implicaría subir la condena, de nueve años, por lo que iría en contra del reo

I. P. Gijón

No todas las revisiones de condena por la ley del "solo sí es sí" están suponiendo una rebaja a los condenados. De hecho, el joven gijonés, vecino de Nuevo Roces, que asumió nueve años de cárcel por violar a una mujer a la que asaltó en el coche de ella en 2017, en un semáforo, en la carretera del Obispo, no pedirá una revisión de la condena, según explicó ayer su abogado defensor durante el proceso, Fernando Ángel de la Fuente, al entender que, con esta nueva ley en vigor, la condena debería ser mayor a los nueve años que dictó el Tribunal Supremo.

La revisión de condenas en Asturias está llegando desde los propios tribunales a las partes. En este caso, el de Pablo F. M., conocido como el violador de Nuevo Roces –fue detenido por otros casos de delitos sexuales–, la revisión fue notificada el pasado lunes a las partes implicadas desde la sección octava de la Audiencia. "Ante la entrada en vigor de la Ley Orgánica 10/2022 de 6 de septiembre de garantía integral de la libertad sexual en su Disposición final cuarta en modificación de la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, dese traslado al Ministerio Fiscal, y en su caso, a las acusaciones particulares por término de 3 días para que formulen alegaciones sobre posible revisión de la pena impuesta", reza el auto judicial.

La acusación particular, bajo la dirección letrada de José Terente, entiende que en este caso "no cabe una posible revisión". "Con la nueva legislación habría más de un agravante, porque además de un instrumento peligroso, por el que cuchillo que empleó para intimidarla, también hubo malos tratos e incluso una posible detención ilegal, porque no la dejó bajarse del coche. Por ello, estaríamos en que debería aplicarse la mitad superior de la pena, hasta los 15 años, pero como siempre es en beneficio del reo, no se le va a subir", expone Terente.

Pablo F. M., nacido en 1989 y vecino de Nuevo Roces, asaltó en 2017 a su víctima, entonces de 51 años, cuando ella iba en coche a trabajar a las 5.30 horas. Se subió en el asiento del copiloto, le puso un arma blanca en el cuello y la obligó a conducir hasta un descampado en la avenida de Roces, donde abusó sexualmente de ella. La Audiencia le impuso 11 años de cárcel, pena que el TSJA rebajó a nueve años y que luego ratificó el Tribunal Supremo.

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