Una serie de obras, que mezclan pintura y textos que invitan a reflexionar sobre cómo percibimos la naturaleza, es la propuesta que traslada el artista Rubén Martín de Lucas a la galería Bea Villamarín de Gijón. Mañana, a las 19.30 horas, se inaugura la muestra "Días transgénicos", en la que el artista ironiza sobre un presente cada vez más distópico. "Lo que subyace es que pensamos en la naturaleza como algo distinto de nosotros, en vez de lo obvio, que es que la humanidad es una parte integrante de un sistema", explica.

En este trabajo aborda asuntos como el sometimiento de otras especies, la obsesión por el césped, la filosofía de usar y tirar o la práctica extractiva hacia el territorio. "Consumimos, pero no sabemos nada de lo que hay detrás, del precio ecológico que puede tener ese acto de consumo", comenta, para añadir a renglón seguido: "Todas estas obras forman en la mente del espectador esa gran cuestión de cómo nos comportarnos respecto a lo que nos rodea".

Sus trabajos artísticos siempre han estado vinculados a la naturaleza. No obstante, transmite su satisfacción por que el arte sirva cada vez más como útil de concienciación. "El eje de mi obra es la relación de la humanidad con el territorio, pero en el arte hoy día somos más los artistas que hablamos de estos temas. El arte que realmente tiene valor es el que es consecuente con el tiempo en el que vive", subraya el artista que trae mañana su obra a Gijón.